CAMINEO.INFO .- El arzobispo ad personam Mons. Joan Martí i Alanis ha pedido esta mañana a los andorranos como sociedad que se siente segura que no juegue con los derechos humanos y que no sea relativista en su protección.
El arzobispo de Urgell ha presidió la celebración central de la fiesta de Meritxell, con una solemne misa en el Santuario, a la que han asistido las autoridades civiles del ámbito político y jurídico, además de numerosos fieles. Ha sido concelebrada por los sacerdotes de las siete parroquias y por los hermanos salesianos de la escuela de Sant Ermengol.
Mons. Joan Martí ha puesto de relieve la importancia de velar por la protección de los derechos humanos y de la dignidad de la persona en su homilía, señalando que «el hombre tiene una dignidad plena, inviolable, soberana». «Este hecho ha mejorado notablemente la condición humana en todos los países, es evidente. ¡Pero qué difícil es asegurar la tutela, a pesar de las declaraciones y las leyes! Las violaciones continúan y aumentan. Garantizados en grandes documentos, son más débiles de lo que parece.»
El arzobispo ha agradecido la cesión puntual de la presidencia de la fiesta patronal de Meritxell, y ha dicho que se sentía satisfecho de contemplar el maravilloso paisaje, «con muchas caras conocidas que me es agradable de poder de nuevo ver todavía hoy. Os saludo a todos con afecto sincero!».
La misa ha sido especialmente simbólica, pues ha servido también para celebrar los 15 años de creación del Cor dels Petits Cantors de Andorra, que ha solemnizado la celebración eucarística, como es costumbre en esta festividad.
Fuente: CET