SANTIAGO LLOPIS -Valencia/ESPAÑA- El presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, aseguró ayer que en el protocolo de los actos de creación de cardenal del arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, «no había un concepto de España ni de representación nacional» por parte del Gobierno central, sino «un interés puramente partidario para enfocar en línea de delegación cierto tipo de preferencia».
De hecho, dijo, incidentes diplomáticos como el de Roma o Venezuela «no son algo casual», sino «consecuencia de la falta de criterio, de sentido y responsabilidad de quien lidera la política exterior y la diplomacia española» . De esta manera, el jefe del Consell puso al mismo nivel su incidente con la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, en el Vaticano con los problemas diplomáticos por el enfrentamiento público del Rey con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en la última Cumbre Hispanoamericana.
Camps realizó estas declaraciones en una entrevista en el programa Las Mañanas de la COPE, a Federico Jiménez Losantos, el mandatario valenciano afirmó que cuando el presidente del Gobierno «no tiene las ideas muy claras, termina habiendo un problema protocolario en un lugar determinado», como el ocurrido en el Vaticano. Dijo sobre este que no se organizó a la delegación española hasta «estar en la propia Basílica [de San Pedro] a punto de empezar los actos» y además, se hizo «atendiendo más a cuestiones de partido y luchas partidarias que a lo que ha de ser la representación de una nación» , de modo que se «tiró hacia atrás» a los representantes de la Comunitat Valenciana, aseveró.
Camps se molestó por ello y decidió al final del día -después de que la embajada española emitiera un comunicado sobre lo ocurrido- ausentarse de la cena que ofrecía De la Vega a los tres nuevos cardenales españoles.
En opinión del jefe del Consell, la actuación del Ejecutivo «esconde un desorden en función de los intereses de partido y no de los de España». «Todo hubiera tenido que estar aclarado mucho antes», dijo. Criticó que el Gobierno «desapareció en la entrega del anillo el domingo» , a su juicio, «cosa bastante curiosa y paradójica» .
Y aseguró que «no hubo ninguna queja escrita ni al Gobierno ni a la embajada» , sino que fue esta quien, «por su mala conciencia» , emitió un comunicado « de forma extraordinaria» .
El portavoz de la gestora del PSPV, Alfred Boix, respondió a Camps afirmando que el Vaticano «no alterará nunca ni sus relaciones internacionales ni la diplomacia ni el protocolo a cambio de obsequios» . Boix lamentó que Camps y Barberá «confundan a los valencianos con cuestiones menos que secundarias» .
En mi opinión personal, el Gobierno español que desea un pais sin religión, buscó el interés de cara a las Elecciones Generales discriminando los que sí creen y desean vivir su fe, aunque sean políticos como es el caso de Francisco Camps (PP) presidente de la Generalitat Valencia y Rita Barberá (PP) Alcaldesa de Valencia.