CAMINEO.INFO / AGENCIAS.- Barcelona/ESPAÑA.- Cientos de personas, entre ellas representantes del mundo de la política catalana, acudieron ayer a la catedral de Barcelona para dar el último adiós al obispo Joan Carrera, fallecido el pasado viernes a los 78 años en el Hospital de Vall d'Hebron, donde había sido ingresado a mediados de septiembre debido a una hemorragia cerebral. Carrera, era el único prelado auxiliar del cardenal Lluís Martínez Sistach en la diócesis de la capital catalana.
Un emocionado y sereno cardenal Lluís Martínez Sistach agradeció ayer la labor cristiana y episcopal de su recién fallecido obispo auxiliar. "Agradezco en nombre propio y de toda la Iglesia diocesana - dijo- al obispo Joan Carrera i Planas su servicio constante, generoso, importante y fiel a la Iglesia, durante su intensa vida y su ministerio como sacerdote y obispo". Añadió: "Pido plegarias por el eterno descanso del Obispo Joan e invito a todos a asistir a la misa exequial en la catedral".
Hace tres años, Carrera presentó su renuncia por motivos de edad, pero continuaba en activo ya que el Papa todavía no se la había aceptado.
En la capilla ardiente del obispo auxiliar de la diócesis de Barcelona estuvo el vicepresidente del Govern Catalán, Josep Lluís Carod-Rovira, responsable de los asuntos religiosos de la Generalitat Catalana, así como una delegación de Unió Democràtica de Catalunya, encabezada por Josep Maria Pelegrí. Pese a participar en la fundación de Convergència Democràtica, Carrera, nacido en Cornellà (Baix Llobregat), se afilió en Unió, partido en el que militó hasta 1991, fecha en la que fue designado obispo auxiliar de la capital catalana.