CAMINEO.INFO.- Lo que Jesucristo nos quiere dar es tan grande, tan sublime, que valía la pena ((sufrir todo lo que hoy hemos visto que ha sufrido y)) dejarse matar siendo Hijo de Dios. ¿Somos conscientes de lo mucho que el Señor nos quiere comunicar, de lo mucho que nos quiere transformar, del mucho bien que quiere hacer a través nuestro?.
Jesucristo no ha muerto para darnos cuatro consejitos (sed buenos, no matéis, no robéis, no adulteréis, …) y ya está. Esto ya estaba en la Ley que Dios dio a Moisés. Ha venido para comunicarnos vida y una vida abundante, y esa vida se nos comunica en el seno de la Iglesia, a través de la eucaristía, de la oración, de la meditación de la Palabra de Dios.
Hoy contemplamos como JC se ha dado totalmente, con abundancia, hasta el extremo, por eso Cristo en la cruz dirá “todo se ha consumado”, que quiere decir, que todo se ha cumplido, que todo lo que ha podido hacer lo ha hecho, quiere decir que no le queda nada para dar, que se ha vaciado del todo. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo han quedado extenuados dando su amor.
Si Cristo no ha tenido regateo en darnos su vida, cómo va a tenerlo en comunicarnos sus dones, sus gracias, sus virtudes, en definitiva su vida misma. Ante Dios debemos situarnos con la esperanza, con el deseo confiado de que en nosotros quiere hacer maravillas. En un mundo donde sobreabunda el pecado él quiere hacernos partícipes y comunicadores de esa gracia que sobreabunda, que supera nuestras mejores expectativas …
En la cruz se produce la culminación, la plenitud, de la revelación del amor de Dios. Allí está toda la gloria de Dios, toda la epifanía, toda la manifestación de la locura de amor de Dios está allí concentrada. Nada expresa mejor el amor de Dios que Cristo crucificado. Dostoyeski tiene una frase genial dice “no hay nada más bello en el mundo, que el Cristo crucificado”. Que gracia, que don tener un Dios que nos ama de esta manera.
Hemos de ir profundizando esta realidad: Dios nos ama. Y el amor de Cristo debe ser lo más firme, lo más evidente, lo más importante que existe en este mundo para nosotros. De todo podemos dudar, pero nunca del amor que Cristo nos tiene.
Nosotros no podremos responder a Cristo, no podremos seguir a Cristo, si no sentimos, si no vivimos, si no experimentamos el amor Dios. Y la pasión es el lugar donde mejor se manifiesta.
Contemplar el amor que Dios nos tiene, constituye la raíz misma de la vida cristiana…. Y en estos días deberíamos en nuestra oración contemplar las distintas escenas de la pasión.
Pienso que nunca se ha definido mejor a los cristianos que cuando San Juan dijo:”nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios nos tiene” (1Jn 4, 16). Eso es un cristiano alguien que …
¿Cuántas veces hemos escuchado la frase: “Dios te ama”?. Seguramente cientos de veces … ¿pero nos dejamos amar por Dios? ¿Nos ponemos en situación de dejarnos amar, de permitirle que nos comunique su amor, sus dones, sus gracias, su misma vida? Sólo si estamos en el seno de la Iglesia nos dejamos amar por Dios. Sólo si vivimos la misa dominical y oramos cada día, le permitimos mostrarnos su amor.
A veces nos miramos a nosotros mismos como personas necesitadas de algún retoque espiritual, pienso que lo que nos hace falta es una conversión total. Para ser realmente santos y que la búsqueda de la santidad no sea sólo un principio un poco genérico en nuestra vida, sino un principio rector de cada acción y cada decisión.
¿Y qué hacer para avanzar en nuestra vida cristiana?; Primeramente vivir nuestra relación con Dios desde la Iglesia; participar de la eucaristía dominical sin faltar a ella, es JC quien me convoca cada domingo; establecer un diálogo de amistad con aquel que sabemos que nos ama; meditar la Palabra de Dios; y a las puertas de la Semana Santa vivir intensamente estos días todo lo que la parroquia nos ofrece... La llamamos Semana Santa porque nos comunican santidad, nos hace más santos. Aprovechemos esta oportunidad …
Que esta eucaristía sea la puerta de entrada para vivir una Semana Santa donde vivamos una conversión notable, y notable significa que se nota