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(CAMINEO.INFO)-

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¿Un milagro o una buena gestión?


27-03-2007

(CAMINEO.INFO)- Son muchas las noticias llegadas a esta redacción de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir, tantas noticias que prácticamente se necesitaría una sección en la página solo para esta Universidad lo que me ha llamado la atención y como no, la curiosidad es siempre tentadora. Como cuando escribo, me gusta indagar el porqué de las cosas, pues lógicamente he ido a buscar a la fuente: "La Universidad Católica de Valencia" y me he encontrado con una frase que me ha llamado la atención: La Universidad Católica de Valencia "confía al protomártir de la Iglesia en Valencia este proyecto universitario y lo pone en sus manos para que alcance del Señor la bendición, la sabiduría y los medios necesarios para llevarlo a cabo conforme a su designio" (Art. 2. Decreto de Erección).

No hace falta decir, que el siguiente paso ha sido buscar la vida de San Vicente Mártir, donde se fundamenta esta institución y al conocerla se entiende que está obra confiada a este personaje de tal fe, capaz de sufrir físicamente lo indecible, sin miedo y dando gloria a Dios, no haya dado parte de su fruto en esta iniciativa.

Me ha gustado tanto, que creo conveniente e interesante, exponer parte o puntos de la finalidad de esta Universidad, junto con la homilía que en su día dio Monseñor García Gasco y como no, la vida del Santo, que espero ayude a muchos, como me ha ayudado a mí.



HOMILÍA DE MON. GARCÍA GASCO

El 08/12/2003, el Arzobispo de Valencia Monseñor Agustín García-Gasco erige la Universidad Católica de Valencia firmando el decreto de constitución de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir, que tiene previsto entrar en funcionamiento en el curso 2004-2005. El decreto conforme a los acuerdos entre la Santa Sede y el Estado español, según se hace constar en el texto, fue rubricado por el prelado al concluir la eucaristía que presidió en la Catedral de Valencia con motivo de la solemnidad de la Inmaculada Concepción, el pasado 8 de diciembre. El arzobispo de Valencia, monseñor Agustín García-Gasco, ha afirmado en el decreto de constitución canónica de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir que erige el nuevo centro siguiendo la tradición universitaria de la Iglesia en Valencia y, también, alentado por la necesidad de garantizar la presencia católica en el mundo universitario de una manera institucional que no sólo incluya la docencia, sino también la investigación, la formación del propio profesorado universitario y el servicio cualificado a la sociedad. El prelado hace constar que erige la Universidad Católica, alentado, igualmente, por la necesidad de promover lugares de pensamiento cristiano en nuestra sociedad y de garantizar un enfoque personalista integral en la educación humana y cristiana de la juventud, de los adultos y de los mayores.


PRESENTACIÓN

El estudiante es el centro sobre el que debe gravitar la vida universitaria.

Nacida del corazón de la Iglesia valentina, la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” se revela como un centro incomparable de creatividad y de irradiación del saber para el bien de la sociedad.

La Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” se dedica a la causa de la verdad mediante el servicio a la dignidad de la persona y a la causa de la Iglesia. El trabajo desarrollado en esta Universidad se sustenta en la íntima convicción de que el saber y la razón son fieles servidores de la fe.

La Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” considera al docente como un maestro, donde el saber no se transmite como si fuera un objeto de uso y consumo, sino que establece ante todo una relación sapiencial que se convierte en palabra antes que en transmisión de nociones. Instrucción, educación y formación son los ejes que conforman nuestra enseñanza. El maestro instruye, dando una aportación fundamental a la estructuración de la personalidad; educa, ayudando a descubrir y activar las capacidades y los dones de cada uno y forma, según la comprensión humanística, más allá de una competencia profesional encuadrada en una construcción sólida y en una correlación transparente de significados de vida.

La Universidad Católica se acerca a la educación de los universitarios en la búsqueda de una formación rica y completa. Su objetivo prioritario es que éstos adquieran una formación humanística y científica como corresponde a unos estudios de gran repercusión en el futuro de nuestra sociedad. Además busca la integración del saber en la propia tradición católica.

Cada universitario recibe un seguimiento individualizado. No sólo en lo que afecta al ámbito exclusivamente académico, sino en su formación completa. Al estudiante se le acompaña en su paso por la Universidad para que, además de adquirir conocimientos y habilidades técnicas propias de sus estudios, crezca y madure como persona y profesional.

El espíritu universitario lleva a valorar altamente la vida de la inteligencia, a buscar apasionadamente la verdad, a respetar la dignidad intocable de las personas y a anteponer el bien común de la sociedad a los intereses particulares del individuo



SAN VICENTE MÁRTIR

La Universidad Católica de Valencia “confía al protomártir de la Iglesia en Valencia este proyecto universitario y lo pone en sus manos para que alcance del Señor la bendición, la sabiduría y los medios necesarios para llevarlo a cabo conforme a su designio” (Art. 2. Decreto de Erección).



INMACULADA CONCEPCIÓN

La Universidad Católica se erigió el día de la Inmaculada. Por este motivo, se celebra solemnemente esta festividad en la Universidad y se “invita a toda la comunidad educativa a manifestar siempre particular devoción y aprecio a la Virgen María”. (Art. 5. Decreto de Erección).


Para enriquecer la mente y el espíritu

El plan de Pastoral Universitaria es el punto de encuentro que permite la realización de la vida cristiana en la universidad.



Finalidad y función de la Pastoral Universitaria

La finalidad principal de la Pastoral Universitaria, a la luz del Magisterio de la Iglesia, es la formación de los miembros de la comunidad universitaria potenciando, impulsando y promoviendo todas aquellas acciones que permitan el desarrollo integral de la persona, basada en una cosmovisión y antropología cristiana.

El mundo universitario, en su búsqueda de la verdad, se esfuerza en crear y desarrollar un diálogo auténtico entre fe-cultura, propios de la misión y naturaleza del profesor y alumno cristiano.

El Plan Pastoral de la Archidiócesis de Valencia es el referente principal sobre el que se apoya el presente proyecto.

Las distintas dimensiones que conforman la planificación son: intelectual, espiritual y social-misionera.

Desde la dimensión intelectual, profesores y alumnos darán respuesta, desde el pensamiento cristiano, a los interrogantes del hombre de hoy y a las distintas realidades sociales.

La dimensión espiritual pretende enriquecer desde una experiencia de encuentro y oración, la vida afectiva, laboral, familiar y evangelizadora de la comunidad universitaria.

Y la dimensión de acción social-misionera invita al compromiso en el ámbito social, político, cultural y económico teniendo presente los principios de la Doctrina Social de la Iglesia.


Consejo de pastoral por campus

Formado por el capellán y los responsables de pastoral de ese campus. Sus reuniones serán mensuales y su cometido el ofrecer la Pastoral tanto a alumnos como a profesores.



Dimensión intelectual

PROMOVER la formación intelectual de alumnos y profesores desarrollando métodos de trabajo y líneas de investigación bajo la perspectiva del diálogo fe-ciencia.

RESPONDER, a la luz del Evangelio, a los distintos temas de actualidad que la sociedad plantea.

PROGRAMAR encuentros de profesores y alumnos para hreflexionar sobre documentos actuales de la Iglesia, especialmente teniendo presente aquéllos referentes a la identidad y naturaleza de la Universidad Católica.


Dimensión espiritual

ACOMPAÑAR a los miembros de la comunidad universitaria hacia una espiritualidad que integre fe y vida.

INVITAR a la participación en la Liturgia de la Iglesia, favoreciendo la práctica de los Sacramentos.

PROMOVER momentos de oración, encuentro y jornadas de espiritualidad para alumnos y profesores.

CELEBRAR fiestas principales del calendario litúrgico.



Dimensión de acción Social-Misionera

CONCIENCIAR Y SENSIBILIZAR sobre los distintos retos que presenta el mundo de hoy: paz, justicia, igualdad, solidaridad, globalización, etc.

FORMAR a los alumnos en el valor y la dignidad de todo ser humano según la antropología cristiana, fomentando el compromiso y el voluntariado hacia los sectores más desfavorecidos y a la problemática del Tercer Mundo.

REALIZAR proyectos de acción social-misionera: Tercer Mundo, acción por la India, acompañamiento de mayores, etc.





VIDA DEL JOVEN VICENTE

SAN VICENTE, DIÁCONO Y MARTIR



Vicente significa “vencedor” en el combate de la fe, la Iglesia lo celebra el 22 de enero.

Vicente era un joven aristócrata nacido en el seno de una familia de Huesca. Su padre, cónsul y su madre Enola, natural de Huesca, confiaron la educación de Vicente a San Valero, obispo de Zaragoza.

A los veintidós años, Vicente fue nombrado diácono ya que el obispo que era tartamudo, le eligió para confiarle el cuidado de la predicación con lo que Valero, quedó en la penumbra al contrario que Vicente.

EL joven diácono, se desarrolló durante una época relativamente serena y pacífica, pues en 270 el emperador Aurelio restableció la unidad del Imperio, y Diocleciano en 284 le dio una nueva organización, que favorecía la expansión de la Iglesia. Así se pudo cimentar el cristianismo en las regiones más evangelizadas.


LA PERSECUCIÓN DE DIOCLECIANO

Pero la tranquilidad para los cristianos duró poco, ya que hubo una nueva y sangrienta persecución, decretada por los emperadores romanos reinantes, Diocleciano y Maximiano, que habían jurado exterminar la religión cristiana. En el año 303 se publica el primer edicto imperial: Todos los pobladores del imperio tenían que adorar al “genio” divino de Roma, impersonado en el Cesar.

Para dar cumplimiento a esta orden, llega a España el prefecto Daciano, que permanece en la Península durante dos años, ensañándose cruelmente con los cristianos.

Entra en España por Gerona, y encargó al juez Rufino, el cumplimiento de las órdenes imperiales.

Daciano a su paso por Barcelona, dejó su huella sacrifiando a San Cucufate y a la niña Santa Eulalia. De Barcelona fue a Zaragoza. “Arremetió contra los pastores para amedrentar al rebaño”.

En Zaragoza mandó detener al obispo y al diácono Vicente, pero no quiso entregarlos al suplicio. «Si no empiezo por quebrantar sus fuerzas con abrumadores trabajos, estoy seguro de mi derrota», pensaba.

Les cargó pesadas cadenas, y ordenó conducirlos a pie hasta Valencia, haciéndoles padecer hambre y sed. En el largo viaje, los soldados les afligieron con toda clase de torturas.


CAMINO DE VALENCIA

Llegan a Valencia, (colonia romana), por la Vía Augusta, extendida junto al Mediterráneo, para ser juzgados por Daciano. Antes de entrar en la ciudad, los esbirros pasaron la noche en una posada, dejando a Vicente atado a una columna en el patio, columna que se conserva en la parroquia de Santa Mónica, donde es venerada por los fieles.

Ya en Valencia se les encerró en una prisión oscura y se les dejó sin comer durante varios días. Cuando Daciano pensó que ya estaban quebrantados por lo tanto débiles y preparados para abjurar, los mandó llamar, y se extrañó de que estuvieran alegres, sanos y robustos.

Desterró al obispo y al rebelde, que le ultrajaba en público, lo sometió al potro, para que aprendiera a obedecer a los emperadores. Le desnudaron, y le azotaron con tal saña, que las cuerdas y ruedas, rompieron los nervios del mártir; le descoyuntaron sus miembros, y desgarraron sus carnes con uñas y garfios de hierro.

El mismo Daciano se arrojó sobre la víctima, y le azotó cruelmente. El cuerpo de Vicente es desgarrado con uñas metálicas. Mientras lo torturaban, el juez intentaba hacer abjurar al mártir.

Pero Vicente rechazaba sus propuestas: "Te engañas, hombre cruel, si crees afligirme al destrozar mi cuerpo. Hay dentro de mí un ser libre y sereno que nadie puede violar. Tú intentas destruir un vaso de arcilla, destinado a romperse, pero en vano te esforzarás por tocar lo que está dentro, que sólo está sujeto a Dios".

Daciano, desconcertado y humillado ante aquella actitud, le ofrece el perdón si le entrega los libros sagrados, no entiende nada. Pero la valentía del mártir no tiene precio es inexpugnable, pues está sujeta y fortificada por Dios.

Exasperado de nuevo el Prefecto ante su fracaso, mandó aplicarle el peor de los tormentos, colocarlo sobre una parrilla de hierro incandescente.
A Daciano la serenidad de Vicente a la vez que le enfurecía, le asombraba y, hastiado de tanta sangre, mandó devolverlo a la cárcel.

Prudencio en su Peristephanon, describe el calabozo oscuro donde, sobre cascos de cerámica y piedras puntiagudas, yace Vicente con los pies hundidos en los cepos. Pero, de pronto, una luz ilumina la cárcel, el suelo queda cubierto de flores y el ambiente de perfumes. Se rompen los cepos y las cadenas. El prodigio conmueve la ciudad.
Daciano, el torturador cruel, ordena que curen las heridas del mártir, para así después torturarle otra vez, pero mientras le curan, muere Vicente.

Era el mes de enero del 304. El tirano, despechado, mandó arrojar a un muladar el cadáver de Vicente para ser devorado por las alimañas. Pero un cuervo lo defendió de los buitres y de las fieras. En el lugar donde fue tirado, se alza hoy la parroquia de San Vicente Mártir de Valencia.
Lleno de rabia, Daciano ordena mutilar el cuerpo y arrojarlo al mar.
Metido en un odre fue arrojado al mar, atado con una rueda de molino, de donde le viene el sobrenombre de “la Roda”. Pero las olas, lo devolvieron a la playa de Cullera donde lo recogió la cristiana Ionicia, lo enterró y los fieles cristianos comenzaron a venerarlo. Y el Ecl 51,1 pone en sus labios: "Me has salvado de la muerte, detuviste mi cuerpo ante la fosa. Me salvaste de múltiples peligros". El Señor le ha salvado, pero de otra manera... El es "el grano de trigo, que si cae en tierra y muere, da mucho fruto" (Jn 12,24).

Daciano no pudo vencerlo ni en la vida, ni en la muerte, todo lo contrario lo único que consiguió fue quedar en el mas absoluto de los ridículos intentando vencer a un elegido del Señor.

Junto con Esteban en Jerusalén y Lorenzo en Roma, Vicente es uno de los tres diáconos primeros que confesaron con su sangre la fe, su culto se extendió por toda la cristiandad.


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web de la UCV - 28-03-2007
Para el hermano Juan Ramón, puedes visitar la página web de la Universidad www.ucv.es
José Luis
jlrubio@ono.com


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Información - 27-03-2007
Camino en la 1a. comunidad de la Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Querétaro, Mex., y me gustará conocer los programas de estudios de la Universidad Católica de Valencia "San Vicente Mártir" y saber de qué forma la universidad está transmitiendo a los estudiantes, los valores católico-cristianos, de qué forma se está llevando a cabo la comunión entre fe y razón.
Gracias y saludos.
Juan Ramón Cueto Fernández
convers33@hotmail.com



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