(CAMINEO.INFO) -Mariano Ruiz Campos, sacerdote valenciano de 35 años, ha sido distinguido con el “Premio Belarmino” por la “Mejor Tesis Doctoral 2007” por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma
La tesis, defendida por el sacerdote y profesor de la Facultad de Teología de Valencia, en octubre de 2006, y que lleva por título "El Misterio de la Trinidad en la obra de Guillermo de Saint-Thierry", ha sido calificada con la máxima nota de "summa cum laude". Y en reconocimiento a la “mejor tesis doctoral” de 2007, la Facultad de Teología de la Gregoriana le ha distinguido con el "Premio Belarmino".
La Universidad Gregoriana concede anualmente el “Premio Belarmino” a la “mejor tesis doctoral de Teología entre las que se han defendido durante el curso académico” y conlleva la publicación íntegra de la misma, por la propia universidad, en la colección científica "Analecta Gregoriana".
Mariano Ruiz Campos nació en Ribarroja del Turia en 1972. Comenzó los estudios eclesiásticos en el Seminario de Valencia y los terminó siendo colegial del Real Colegio-Seminario de Corpus Christi “El Patriarca”. Fue ordenado sacerdote en 1997,y fue nombrado párroco de la localidad valenciana de Alcublas.
Ruiz Campos se licenció en Teología en la Facultad de San Vicente Ferrer de Valencia y, en 2001, fue destinado a Roma por el arzobispo de Valencia, monseñor Agustín García-Gasco, para realizar el doctorado en la Universidad Gregoriana. Desde octubre de 2006 es profesor de las asignaturas de "Dios Uno y Trino" y "Creación y Pecado Original" en la Facultad de Teología de Valencia. también es el administrador parroquial de San Antonio Abad de la localidad valenciana de Rafelbunyol.
La entrega del premio por parte del rector de la Gregoriana, el religioso Gianfranco Ghirlanda, será el próximo 22 de mayo, con motivo de la fiesta académica de San Roberto Belarmino (Italia, 1542- 1621) y cuyo nombre da título al premio.
Considerado el predicador “preferido” por los universitarios en Lovaina, París y Roma, el jesuita Roberto Belarmino, que fue obispo y cardenal, fue declarado santo en 1930 por el papa Pío XI así como doctor de la Iglesia en 1931