(CAMINEO.INFO)- Málaga/ESPAÑA--6-24 mayo 2007. UMA - Universidad de Málaga (España).
Informe FPC : 4-15 mayo 2007. Resumen de intervenciones en el foro general y de ponencias de la Fundación Psicología y Cristianismo que participa con la ponencia : "Ética y Terapia" en el Simposio "Historia y Género".
I. Foro General.
4 mayo 2007.
Presentación.
Agradecemos la gentileza del Prof. y Dr. Juan Carlos Martínez Coll por invitarnos a asistir al Ier. Encuentro Internacional sobre "Historia y Ciencias Sociales" que incluye el Ier. Simposio de "Historia en perspectiva de género".
Nuestra disciplina en los Congresos Virtuales de Economía tiene difícil cabida en alguna de las mesas temáticas, es esta la razón de nuestro especial agradecimiento al equipo de investigación de la Universidad de Málaga (España) por permitir nuestra participación en calidad de ponentes.
Durante el transcurso del evento haremos un esfuerzo para procurar encontrar alguna propuesta concreta desde nuestro ámbito específico de trabajo con el fin de exponer nuestras tesis.
11 mayo 2007.
La homosexualidad y la Biblia.
El presente texto en el exhibidor es una gentileza de la Fundación Psicología y Cristianismo por petición del panelista José Rodríguez de Rivera que ha remitido solicitud en el foro del Simposio "Historia en perspectiva de género", relativo a la ponencia : "Ética y Terapia"; de los ponentes José María Amenós Vidal y Francisco José García-Roca López.
Autor : Damy Ferreira. Fuente: Extracto reproducido y traducido con la autorización del O Jornal Batista por Michel E. Eustache y publicado en el periódico Luminar Bautista, Venezuela, 1994.
Los pasajes más directos y específicos de la Biblia contra la práctica homosexual se encuentran en el Levítico 18:22; 20:13 y en 1 Corintios 6:9-11:
1. "No te echarás con varón como con mujer, es abominación" (Lv 18:22).
2. "Si alguno se juntare con varón como con mujer, abominación hicieron" (Lv 20:13).
3. "¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios?. No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones (sodomitas), ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios" (1 Co 6:9-10).
Además de estos pasajes claros y directos, podemos usar otros que todos conocemos, y sacar de ellos algunas enseñanzas.
En Génesis 1:27 dice que Dios creó al hombre (al ser humano), hombre y mujer. Esto indica que el ser humano fue creado en dos personas de anatomía diferente, y cada uno con una naturaleza orgánica distinta y definida, propia para los fines de la procreación. Así que, sólo la mujer, podrá concebir un hijo y sólo en ella la vida se forma y se desenvuelve. Un hombre, jamás conseguirá dar a luz un hijo. La sexualidad no es cuestión de elección. La sexualidad del ser humano ya viene definida.
Algunos pasajes bíblicos son interpretados de una manera errada, para la conveniencia de los interesados (véase al respecto 2 Pedro 3:16). Los dos más interesantes son: 1 Samuel 18 y más específicamente 2 Samuel 1:26 donde se habla del amor entre David y Jonatán (hijo del rey Saúl): "Angustia tengo por ti, hermano mío Jonatán, que me fuiste muy dulce. Más maravilloso me fue tu amor que el amor de las mujeres". (Véase también 1 Samuel 19:1; 20:17,40). Partiendo de ésto, los defensores de la homosexualidad dicen que David y Jonatán eran homosexuales. Veamos entonces :
Si eran homosexuales, se trataba de un tipo bien extraño de bisexuales. Sabemos por la propia Biblia que Jonatán era casado: 1 Crónicas 8:34; 2 Samuel 9. David, a su vez no solamente era casado, sino que además era muy aficionado a las mujeres y tuvo muchas esposas (1 Samuel 18:20-30, 2 Samuel 3:2-5; 5:13; 1 Reyes 1:1-4). Por esto mismo cometió un grave pecado de adulterio con Betsabé (2 Samuel 11:1-27). No podemos entender que hombres así fueran homosexuales.
Como se sabe, la hermana de Jonatán, Mical, fue dada a David en casamiento (1 Samuel 18:20-30), inmediatamente después de sus victorias en la guerra, y nunca se percibe algún tipo de celos por parte de Jonatán. De haber existido un tipo de amor entre ellos, ciertamente habría celos.
El texto de 2 Samuel 1:26 nos dice que el amor de ellos era como el de las mujeres, no en el sentido de ser de la misma naturaleza, sino de ser aún más profundo que el amor de las mujeres. El texto es poético y está en versos. Vemos que en el texto David trata a Jonatán de "hermano". La aplicación al homosexualismo por tanto no cabe aquí.
De acuerdo con las leyes de Moisés (principalmente Levítico 20:13), si un hombre tenía relación con otro hombre como si fuese mujer, ambos morirían. Y si eso hubiera estado pasando entre Jonatán y David, el pueblo ciertamente lo hubiera sabido. Sin embargo, nunca hubo ni siquiera sospechas de que ese amor entre David y Jonatán fuera un amor sexual.
David, hombre conforme al corazón de Dios, siempre fue reprendido por Dios cuando pecó. Por ejemplo, no le fue permitido construir el templo porque había derramado mucha sangre. Era hombre de guerra (1 Cor 22:8). Fue también reprendido por el pecado con Betsabé (2 Samuel 12). Nunca, sin embargo, encontramos una reprensión a David por la práctica de la homosexualidad. Esto habría sido inevitable si David hubiese incurrido en esa falta.
Finalmente, debe entenderse que la amistad entre David y Jonatán surgió del espíritu guerrero que caracterizaba a los dos. Jonatán era un valiente soldado, como se puede notar, principalmente, en la lectura de 1 Samuel 14. Esta amistad se inicia precisamente cuando David derrota al gigante Goliat (1 Samuel 17:48-58; 18:1-19). La verdad es que ellos se amaban como dos hermanos. Sólo hay, por tanto, homosexualidad en esa amistad para quien ya tiene inclinación hacia ella y quiere reinterpretar las Escrituras para su propia perdición, como muy bien lo declara el apóstol Pedro (2 Pedro 3:16).
Sabemos que Dios abomina este tipo de pecado. Las ciudades de Sodoma y Gomorra fueron destruidas por su pecado. Y el pecado que más aparece en el escenario de esas dos ciudades fue el de la homosexualidad. Se sabe que este pecado era tan dominante que, cuando los ángeles de Dios fueron a casa de Lot, los hombres de Sodoma quisieron entrar a la casa para "poseer" sexualmente a aquellos visitantes de Dios. Pero no lo consiguieron, porque los ángeles les hirieron de ceguera. Y esta ciudad fue borrada del mapa (Gn 19:4-11).
En su epístola a los Romanos, Pablo presenta el triste cuadro de la ciudad de Roma en sus días. En cierto momento dice: "sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y al igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron con su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío", porque ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios (Ro 1:26-28), "la paga de su pecado es la muerte" (Ro 6:23) *.
(*) El versículo se refiere a la muerte espiritual ya que las relaciones sexuales homosexuales son objetivamente un pecado mortal, que es el rechazo al amor de Dios y por lo tanto la elección libre del infierno.
13 mayo 2007 (I).
Fuente : Extracto refundido de J.M. Amenós - F.J. García-Roca, en el apartado 2.1. : La "lectio divina" en la Vulgata Latina; de la ponencia "Ética y Terapia". Ier. Simposio "Historia en perspectiva de género" del Ier. Encuentro Internacional "Historia y Ciencias Sociales" (6-24 mayo 2007). UMA - Universidad de Malaga (España).
Ya en el Génesis 1:27, se nos enseña que Dios le creó "macho y hembra", hombre y mujer, sin que se diera posibilidad a ningún otro tipo de "tendencia", como actualmente se define lo homosexual. En el Génesis se expresa como matrimonio la unión entre el hombre y la mujer "en una sola carne" (Gn 2:24) y abierta a la vida (Gn 1:28). La homosexualidad es una unión que impide esto último, la procreación.
Se pueden citar otros 44 pasajes bíblicos que, directa o indirectamente, consideran las prácticas homosexuales como un pecado grave.
En un intento de clasificación de éstos tendríamos:
2.1.1. Pasajes que directamente condenan las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo por ser pecaminosas en sí mismas.
01. Génesis 19:1-29 (pecado de Sodoma);
02. Levítico 18:22;
03. Levítico 20:13 ;
04. Deuteronomio 23:17-18;
05. 1 Reyes 14:24;
06. 1 Reyes 15:12;
07. 1 Reyes 22:46;
08. Jueces 19:22;
09. 2 Reyes 23:7;
10. Romanos 1:24-27;
11. 1 Corintios 6:9;
12. 1 Timoteo 1:8-10;
13. 2 Pedro 2:6;
14. Judas 1:7;
15. Éxodo 20:14 (incluido en Hebreos para adulterio);
2.1.2. Pasajes en los que se cita el ejemplo de lo ocurrido en Sodoma para avisar a otros y mencionan el juicio de Dios sobre la ciudad por su pecado.
16. Deuteronomio 29:23;
17. Génesis 13:13;
18. Isaías 3:9;
19. Isaías 13:19;
20. Jeremías 23:14;
21. Jeremías 49:18;
22. Jeremías 50:40;
23. Lamentaciones4:6;
24. Amós 4:11;
25. Mateo 10:15 (véase 13. 2 Pedro 2:6);
26. Lucas 17:29;
2.1.3. Pasajes que condenan el travestismo (vestirse con ropas propias del sexo opuesto) directa o indirectamente.
27. Deuteronomio 22:5;
28. 1 Corintios 11:14-1;
2.1.4. Pasajes sobre el matrimonio, el hombre y la mujer creación de Dios, los esposos y las esposas, etc. que tienden a condenar la transexualidad.
29. Génesis 1:27 ;
30. Génesis 1:28 ;
31. Génesis 2:18-24 ;
32. Salmos 139:14;
33. Marcos 10:6-12 ;
34. 1 Corintios 3:16-17;
35. 1 Corintios 6:19-20;
36. 1 Corintios 7:1-4;
37. 1 Tesalonicenses 5:22-23;
38. Romanos 6:12;
39. Filipenses 3:21;
40. Timoteo I 5:14;
41. Efesios 5:22-25;
2.1.5. Pasajes que en general condenan estas actividades como pecados.
42. Tesalonicenses I 5:22;
43. Isaías 5:20-21;
44. I Pedro 2:11;
Los escritos más claros, directos y específicos contra la práctica homosexual son el Levítico 18:22; 20:13 y en 1 Corintios 6:9-11:
Lv 18:22: "No te echarás con varón como con mujer, es abominación".
Lv 20:13: "Si alguno se juntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos, sobre ellos será su sangre".
1 Co 6:9-10: "¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios?. No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones (sodomitas), ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios".
13 mayo 2007 (II).
Biblia on-line.
Para facilitar la lectura de los versículos bíblicos citados en nuestra ponencia sobre "Ética y Terapia : la teoría general de sistemas en las Ciencias Humanas y la terapia de apoyo espiritual" que ha sido aceptada para opositar al programa congresual y ha sido objeto de discusión en el Ier. Simposio "Historia en perspectiva de género" pueden consultar la biblia on-line que ponemos a su disposición en la Fundación Psicología y Cristianismo.
II. Foro Ponencias.
5 mayo 2007.
El compromiso adoptado por la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association - A.P.A.) de apoyar el matrimonio homosexual niega la evidencia histórica de nuestra profesión que siempre ha considerado como principio básico de su ética deontológica respetar los principios morales que definen nuestra disciplina con el fin de ayudar a los enfermos mentales.
Los intereses políticos de la ideología de género que por razones económicas han prevalecido sobre las evidencias clínicas y médicas, han producido como resultado una desatención psicológica del enfermo homosexual a causa de los costes sanitarios que representa su diagnóstico y tratamiento.
Los manuales de psicología y psiquiatría siempre han tenido como enfermedades mentales las desviaciones sexuales que ahora pretenden ser admitidas como conductas normales.
Estamos de acuerdo con las declaraciones del Presidente de la Liga Católica Estadounidense, William Donohue, que por razones históricas y disciplinares denunció los acuerdos de la A.P.A.
7 mayo 2007 (I).
La moral católica discriminada habitualmente por razón de credo religioso en los foros académicos por no ser considerada según los postulados del positivismo lógico de Bertrand Russell con base científica no justifica convertir a la Ciencia en imperativo ético, porque no es un principio rector fiable y válido para justificar cualquier conducta.
Los valores morales que defienden una concepción ética que siempre ha considerado necesario contemplar el problema de la homosexualidad como una enfermedad mental que tiene curación con el debido tratamiento, son excluídos habitualmente por una manifestación de irresponsabilidad que hace patente los intereses de las instituciones públicas, es decir, discriminar arbitrariamente todo aquello que la Ciencia no tiene la capacidad de abordar, como si los postulados científicos fueran la única moral social.
Con el fin de ratificarse en su intención y que únicamente pretende considerar como normal un comportamiento patológico que significaría un gasto que no están dispuestos a sufragar los gestores sanitarios, se ignora la verdadera necesidad de invertir en :
a) la creación de unidades de tratamiento e investigación en los centros públicos y privados de la sanidad y empresas del sector farmacéutico, en las clínicas y hospitales psiquiátricos, así como de las instituciones penitenciarias (*).
b) invertir en fondos de la seguridad social para regular incapacidades permanentes para este colectivo de pacientes que representan discapacidades iguales o superiores al 33 % por limitaciones psicofuncionales derivadas de transtornos ansioso-depresivos incardinados en personalidades del tipo cluster A con características adaptativas y/o reactivas a síndromes postraumáticos, según clasificación nosológica y psiquiátrica ajustada al Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la American Psychiatric Association - A.P.A.(Asociación Americana de Psiquiatría) - Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders - DSM IV.
c) legislar desgravaciones fiscales por discapacidad temporal de trabajadores en activo.
d) sufragar costes derivados de la aplicación de técnicas de modificación de conducta e intervenciones de crisis u otras terapias de apoyo, su diagnóstico y pronóstico con la prescripción farmacológica en pacientes crónicos.
La homosexualidad es causa estadística del mayor índice de suicidios en adolescentes, y siempre la encontramos presente junto a otras desviaciones sexuales en sectas u otros grupos similares que por su génesis de conducta psicopatológica hacen de esta enfermedad de primer rango un complejo plurifuncional y multifactorial que requiere la intervención de equipos interdisciplinares.
El psicoanálisis de la primera y segunda escuela vienesa, freudiana y adleriana, no se han mostrado nunca eficaces en la intervención de estas conductas, prueba más de la inmadurez de quienes defienden la consideración de normalidad de un comportamiento patológico por la propia incapacidad para su tratamiento, ignorancia de los eruditos que no son más que opinólogos de un enfoque que es incapaz de abordar con rigor y seriedad una psicopatología de tanta envergadura social y moral, que hace indispensable reconocer la eficacia de la tercera escuela vienesa frankliana para el abordaje terapéutico de las disfunciones neuróticas de los homosexuales y el tratamiento de sus brotes psicóticos en las crisis suicidas.
Los principios éticos y morales que sustentan la consideración de normalidad de conducta cuando los enfermos mentales experimentan la curación de sus desviaciones sexuales mediante tratamiento médico, tienen base científica si consideramos a los homosexuales como personas enfermas, tienen justificación cuando en realidad estos mismos enfermos de quienes la sociedad no se hace cargo, y de los que las mismas instituciones sanitarias no se responsabilizan, puedan ser beneficiarios de las inversiones necesarias para su rehabilitación y en consecuencia las autoridades públicas adquieran un compromiso serio en su tratamiento y no se limiten exclusivamente a negarles a estos enfermos por intereses económicos y políticos su única posibilidad de recuperación.
Conclusión.
Las teorías psicoanalíticas son un farsa metodológica que basan sus postulados en afirmaciones pseudocientíficas por lo cual se descartan "a priori" y "a posteriori" como explicación del comportamiento psicopatológico.
Por el contrario, los análisis de conducta son adecuados para abordar la descripción de los perfiles psicopatológicos.
En particular, el campo de la etología por su desarrollada metodología de observación de la conducta nos ofrece una base científica fiable y válida para abordar una descripción del retrato psicopatológico de la persona homosexual.
Si partimos de la definición de heterofobia, como resultado de un estado neurótico y hasta su extremo de componente psicótico del que el enfermo no tiene conciencia, llegamos a la conclusión de que la homosexualidad es un transtorno de la afectividad que tiene su manifestación en las desviaciones sexuales de conducta, o viceversa, se trataría de una alteración de la conducta sexual que tiene su expresión en la conducta afectiva, de modo y manera que así como existe una alteración de los patrones de conducta epigástrica, que tienen su traducción en comportamientos agonísticos y anagonísticos más relacionados con las psicopatías, en función del grado de prevalencia de los rasgos característicos de los psicópatas, el individuo tiende a convertirse de forma potencial en persona susceptible de adoptar estereotipos antisociales, que derivan en delitos punibles por la ley como son la pedofilia y el sado-masoquismo.
(*) Por ej. no podemos pretender considerar normales las conductas homosexuales que se producen en situaciones de reclusión en las instituciones penitenciarias, al contrario deben ser reprimidas y castigadas, así como permitir y facilitar a los presos su tratamiento.
Para un estudio más detallado sobre las desviaciones de conducta por hacinamiento en cautiverio pueden consultar el artículo publicado en la revista "Cuadernos de Psicología", núm. 8 (2), 1984, de la Universidad Autónoma de Barcelona (España) elaborado por J.M. Amenós & J.J. Tharrats que viene a demostrar la estrecha correlación estadística entre la homosexualidad y la alteración de los patrones de conducta a causa de stress postraumático.
7 mayo 2007 (II).
Un informe de 1989 de una fuerza de tareas federal especial sobre la juventud y el suicidio.
Este informe decía que los jóvenes homosexuales daban cuenta de un tercio de todos los suicidios adolescentes; y que el suicidio es la principal causa de muerte entre adolescentes homosexuales (Peter LaBarbera, "The Gay Youth Suicide Myth," The Journal of Human Sexuality, 65).
La correlación estadística entre la homosexualidad y el mayor índice de suicidios está demostrada en adolescentes, la única razón de no aceptar esta evidencia científica es la falta de una formación académica adecuada para entender que las desviaciones sexuales son probablemente uno de los mayores problemas a los se enfrenta la sociedad del siglo XXI.
Las instituciones académicas presentan pruebas científicas que avalan la tesis de que la homosexualidad es una enfermedad mental que conduce al suicidio a un 33 % de la juventud, así como en la práctica explica la mayor tasa de mortalidad por suicidio de los adolescentes.
La falta de un tratamiento psicológico y psiquiátrico son la razón principal de estos datos estadísticos, y con actitudes irresponsables que niegan la psicoterapia a los enfermos homosexuales, la relación causal entre homosexualidad y suicidio tenderá a aumentar siendo responsable de ello, los políticos y gestores sanitarios, y todas aquellas instituciones autorizadas que deberían invertir sus recursos en terapias en vez de en publicidades que fomenten estos comportamientos, pues la mayor parte de culpa la tienen aquellas personas que no admiten que la homosexualidad es una desviación sexual que requiere de un tratamiento médico.
8 mayo 2007 (I).
La concepción terapéutica de los homosexuales.
Un posible análogo para la ciencia psicológica del programa Aardweg.
Gerard J. M. van den Aardweg es un psicólogo holandés, catedrático de universidad desde hace más de treinta años, que ha dictado cursos en Estados Unidos, Canadá y Brasil, es escritor de numerosos ensayos sobre la homosexualidad y entre sus conclusiones después de múltiples estudios encontramos las claves de la enfermedad y el tratamiento de la homosexualidad.
0. Introducción.
1) En cuanto a cromosomas, hormonas sexuales y constitución física, hubo un tiempo, durante la primera escuela vienesa del psicoanálisis de S. Freud, en que se pensó que la homosexualidad se debía a factores hereditarios, pero esta hipótesis en la actualidad ha sido científicamente descartada.
2) Los homosexuales en el ejercicio de su homosexualidad, es de advertir que tienen los instintos heterosexuales bloqueados por una neurosis obsesiva, y los resultados sobre esta investigación apuntan a quienes de verdad se empeñan en luchar contra ese complejo, que aun en casos de transexualidad, en uno o dos años acaban con sus obsesiones.
3) Las estadísticas de sus estudios ponen de manifiesto que en realidad las tendencias homosexuales se presentan en uno o dos por ciento de la población y son susceptibles de tratamiento en el conjunto de los casos.
I. Causas y consecuencias : la falta de madurez.
4) En la pubertad se presenta como un fenómeno transitorio, aunque hay casos en los que la homosexualidad arraiga en los primeros años de juventud, y la teoría mayormente aceptada en el ámbito científico y académico afirma que la homosexualidad afecta no solamente a la faceta sexual, sino también afectiva y es causa de una perturbación en el sentido de identidad.
5) La vida afectiva del enfermo homosexual coincide con la de tipo ansioso, compulsivo o depresivo, caracterizada por depresiones, nerviosismo, problemas relacionales y psicosomáticos. No son capaces, en determinados aspectos de su vida emotiva, de madurar y de ser, lo que conduce en su vida a un conflicto de personalidad que se agrava con los años si no se trata a tiempo y debidamente.
II. La curación de la homosexualidad.
6) La génesis psíquica de esta desviación sexual hace posible su terapia y el método que se utiliza consta de : a) hacer adquirir al interesado una visión clara de la propia identidad y de su propio mundo afectivo; b) afrontar su situación con la adquisición de hábitos positivos hasta lograr que el homosexual pierda sus neurosis infantiles.
7) En el treinta por ciento de los casos, la curación es completa: acaban desarrollando actitudes y hábitos heterosexuales normales y afectivos y una vida emotiva adulta.
8) Otro treinta por ciento de personas cambia más o menos gradualmente, pierde sus obsesiones homosexuales y asume una actitud emotiva nueva.
9) Hay otros que progresan con extremada lentitud por su estado neurótico grave, pero también éstos, si son ayudados por una asistencia y un tratamiento constructivos, adquieren poco a poco las estrategias necesarias que les permiten ir perdiendo sus depresiones, nerviosismos y ansiedades.
III. La responsabilidad de los terapeutas.
10) Los complejos homosexuales se pueden evitar educando el rol sexual y afectivo. No se pueden intercambiar los roles porque es necesaria una total identificación, es decir, la total identidad de roles.
11) Los sacerdotes y educadores tienen un papel importante en cuanto aportan al crecimiento psicológico una contribución decisiva en valores éticos que permiten una intervención terapéutica de las formas neuróticas que revelan una personalidad dividida en sí misma y que necesitan una guía moral firme y segura.
12) Los pacientes que viven su fe en la curación de manera positiva tienen mayores esperanzas de un cambio radical en su homosexualidad pues eliminan sus prejuicios e ideaciones obsesivo-compulsivas.
13) La responsabilidad de los profesionales de la salud y en general de los médicos, sociólogos, psicólogos, sacerdotes y periodistas es evitar la retroalimentación de los comportamientos homosexuales pues no son una variante normal sino una desviación patológica de la sexualidad humana.
IV. La clave del control de sí mismo.
14) Los responsables del tratamiento pueden mejorar las situaciones concretas, así los terapeutas implicados en la dirección espiritual deben intervenir correctamente a los homosexuales aconsejando vivir la castidad y el dominio de sí mismos con el fin de ayudarles a salir con paciencia y perseverancia de su condición, convivir con las propias tendencias homosexuales sin dejarse arrastrar por ellas.
15) El camino de la curación de los homosexuales no pasa por la aceptación de su situación como normal pues el deseo de cambiar que tienen muchos enfermos con tendencias homosexuales es la clave del control de sí mismo. La afectividad desviada no es más que un aspecto de una personalidad inmadura. La terapia debe apuntar a enseñar al paciente a reconocer y combatir toda una gama de expresiones de las neurosis infantiles. En la esfera afectiva crecemos como personas cuanto mayor es la confianza en nosotros mismos.
8 mayo 2007 (II).
Un modelo homólogo sobre las causas de la homosexualidad en babuinos sagrados (hamadryas y anubis).
En el año 1984 realizamos un estudio de licenciatura que publicamos en "Cuadernos de Psicología, 8 (2)" de la Universidad Autónoma de Bellaterra, en el trabajo de docencia e investigación llegamos a la conclusión de que las condiciones de hacinamiento en cautiverio propician la aparición de conductas anómalas agonísticas y anagonísticas, así como homosexuales, entre los papiones en un modelo de estudio homólogo de conductas molares, es decir, con significación social.
De este modo, tenemos una apoyatura estadística desde el campo de la etología clásica de Konrad Lorenz y moderna de Niko Timbergen, en una tesis que basó sus observaciones por etograma en una comunidad de babuinos sagrados (hamadryas y anubis) en situación de hacinamiento en cautiverio, que viene a demostrar desde la etología el modelo de zonas concéntricas de Robert Ezra Park, en el campo de la ecología humana y sociología urbana, de modo que las manifestaciones psicopatológicas de la homosexualidad tienen como causa principal que determinados sectores de la sociedad son los que propician caer cautivos en un círculo vicioso y perverso que produce un aumento exponencial de conductas anómalas que responden a un patrón heterofóbico y suicida.
De igual modo que la Escuela de Chicago en los años 20-30 del siglo XX para demostrar el modelo de zonas concéntricas de Robert Ezra Park referido a la aglomeración en determinadas zonas urbanas del mayor índice de enfermedades mentales, debido a la estigmatización y presiones sociales, pudo demostrar sus afirmaciones sobre la tendencia de encontrar en determinadas áreas los mayores índices de morbilidad clínica en psicopatologías mentales.
Por este medio, y dado un mayor conocimiento de las investigaciones realizadas sobre la tasa de suicidios entre homosexuales, apoyado en datos estadísticos válidos (con pruebas de decisión : correlaciones lineales de Pearson, ordinales de Spearman, etc ...) la hipótesis básica es que la tendencia heterofóbica sigue siendo la causa fundamental de los conflictos psicológicos que conducen a los homosexuales a patrones de conducta que aumentan los riesgos de suicidio.
11 mayo 2007.
Autor : Francisco José García-Roca López. Diácono permanente de la Archidiócesis de Madrid (España).
"No existe mayor fundamentalismo, que el de aquellos que señalan a los demás como fundamentalistas".
Me llama la atención, estimado doctor en Teología - José Rodríguez de Rivera, que boicotee la Escrituras como fuente para explicar las realidades humanas. ¿ Por qué dar tantas vueltas al Deuteronomio ?. Creo que en el A.T. hay una posición nítida contra la homosexualidad. ¿ Y San Pablo ?. También sobra el resaltar la claridad de su rechazo. No hablemos del Catecismo de la Iglesia Católica.
Me llama aún más la atención que comience, continúe y termine refiriéndose a las "autoridades" con las que ha estudiado, como si hablase que recibió las clases de San Agustín y Santo Tomás mismos.
Y que decir del desconocimiento atroz acerca del Magisterio de la Iglesia, negando su infalibilidad cuando no sea una definición dogmática. (Recuerdo que el Magisterio es siempre infalible, sea extraordinario como ordinario).
Sonrío, de vuelta al ámbito no universitario, ante esa condena de la sexualidad que me atribuye, a mi, feliz esposo y padre de tres hijas.
Veo que desde el punto de vista científico, usted se ha quedado en posturas caducas, acientíficas. ¿ Existe algún estudio científico serio que demuestre el origen genético de la homosexualidad ?. Pues la respuesta científica es un no rotundo.
Así mismo son innumerables los testimonios de antiguos homosexuales que han conseguido librarse de esta condición y son muchas las obras que se están publicando (a pesar de las duras presiones del bien organizado lobby gay) para ayudar a estas personas que sufren la homosexualidad. Por tanto actualice sus conocimientos en este punto. Por todos son conocidas las presiones que se sufrieron para sacar la homosexualidad del DSM y del CIE 10 y del decremento en la calidad de vida que por ello han sufrido en el tratamiento tantas personas de esta condición.
Quiero acabar estas pinceladas aclarando que estoy en el bando de los que aman de verdad y es por ello por lo que, desde el corazón, les invito a buscar la plenitud de la conducta sexual normal.
Con respecto a la visión religiosa, mi propuesta es invitarle a leer la Suma Teológica y el Denzinger, además de los tratados de Moral de San Alfonso María de Ligorio. Si lo hace, ya no hará falta que le conteste nada, porque cambiará absolutamente su herética e insostenible posición.
12 mayo 2007.
El principio de la diversidad biológica obliga a considerar a la misma con capacidad genética reproductiva.
La homosexualidad nunca puede ser considerada como diversidad biológica de una especie cuando no tiene posibilidad ninguna de reproducirse genéticamente.
13 mayo 2007.
Desde el punto de vista psicobiológico cabe decir que toda conducta que condene a la extinción a una especie, es argumento suficiente para considerar a la homosexualidad como una manifestación patológica de la especie.
La afirmación de que la investigación en etología ha mostrado la existencia de conductas de homosexualidad como medio para fomentar la convivencia en sus grupos, no es correcta en cuanto las investigaciones a las que se refiere se ciñen a las conductas de espulgamiento (grooming).
Los estudios etoecológicos relativos a la presencia de homosexualidad en comunidades de babuinos sagrados (hamadryas y anubis) por tratarse de un modelo homólogo adecuado para el estudio de conducta, concluyen que las desviaciones sexuales derivan de estructuras piramidales cerradas en las que las especies se han visto sometidas a situaciones de hacinamiento en cautiverio.
14 mayo 2007 (I).
La homosexualidad así como el suicidio conducen al ser humano a la aniquilación, forman parte de la cultura de la muerte siendo demostrablemente cierto que la correlación estadística entre homosexualidad y suicidio es significativa.
14 mayo 2007 (II).
El estudio etológico y espacial con variables ambientales realizado bajo los auspicios de la Universidad Central y Autónoma de Barcelona, dirigido por el Dr. Jorge Sabater Pí, conservador del Parque Zoológico de Barcelona y descubridor del gorila albino en la selva ecuatorial, eminencia en el campo de la etología de los primates, que avaló nuestro trabajo de docencia e investigación en 1984, y que nos obtuvo en la graduación de licenciatura la calificación de matrícula de honor "cum laude", afirma que es a causa del stress postraumático del que derivan las conductas homosexuales, y que no son estas un medio de fortalecer lazos sociales porque son la expresión de una grave patología de comportamiento por desencadenantes ambientales.
15 mayo 2007.
El trabajo de docencia e investigación mencionado como todo estudio científico cumple con el principio de verificabilidad de L.Wittgenstein y por tanto es posible repetir su metodología de análisis y obtener los mismos resultados.
Por esta razón, cualquier objeción al mismo sobre su autenticidad científica es infundada pues ha sido considerado como un excelente análisis estadístico de las causas de la homosexualidad en babuinos sagrados (hamadryas y anubis) cuyas conclusiones han sido categóricamente aceptadas por la comunidad científica internacional que consideró a este estudio científico como un clásico pionero de la psicología ambiental en Europa, así reza en la tesis doctoral del Prof. Enrique Pol de la Universidad de Barcelona (1984).