1238. Con la llegada de Jaime I había una fortificación en la alquería islámica de Torrent que aparece nombrada en los textos cristianos. Así, lo más probable es que esta fortificación islámica sea la torre que ha llegado a nuestros días. Algunos investigadores especulan con la idea de que la Torre fue construida por los cristianos en el siglo XIV y la fortificación de la que existe referencia documental era otra, también islámica pero hoy desaparecida. El origen de la Torre es una de las mayores incógnitas que se plantean y que los expertos durante la restauración tratarán de despejar.
Lo a que a nadie le cabe duda es que se trata de una de las torres vigía más importante de la provincia y que pudo disponer en el tiempo de su máximo esplendor con una guarnición de soldados al ser una de las últimas líneas defensivas antes de llegar a Valencia. La Torre ha sido fortaleza y según algunos expertos fue la Orden de l’Hospital, señores de Torrent, quienes la construyeron a mitad del siglo XIV.
En 1464 se convirtió en prisión y en 1521 pasó a ser un granero, mientras que en 1694 albergó a los diputados del general del Regne de Valencia. A mitad del siglo XVI se convirtió en basurero y es en el año 1613 cuando se construye el porche del mercado alrededor de la Torre. En el año 1844 se instala en la Torre el juzgado de Catarroja y es también prisión, para convertirse en el año 1847 en prisión y casa juzgado del partido judicial.
En el año 1908 los antiguos porches son derribados y sustituidos por nuevos, y es en el año 1970 cuando son demolidos los últimos porches y la casa señorial anexa para restaurarla. En el año 1980 se convierte en museo.