LA RAZON DIGITAL.- El Papa Benedicto XVI recordó ayer a los fieles, con motivo de la festividad de la Asunción, que la Virgen se encuentra siempre y en todo momento al lado de sus hijos, especialmente «en los momentos más difíciles».
El Pontífice rezó ayer el Ángelus, desde su residencia veraniega de Castel Gandolfo situada en las cercanías de Roma, con ocasión de la fiesta de la Asunción de la Virgen. Su Santidad resaltó que «desde el Cielo, María sigue velando siempre y especialmente en las horas difíciles, por sus hijos, que el mismo Jesucristo le confió antes de morir en la cruz».
Así se refirió a los testimonios que del «cuidado maternal» de la Virgen María se pueden encontrar visitando los santuarios dedicados a ella, y destacó en especial al situado en la localidad francesa de Lourdes, donde supuestamente se apareció en varias ocasiones la Virgen en 1858 a una niña de catorce años llamada Bernadette, el Papa quiso recordar que viajará dentro de un mes al santuario francés, para celebrar el 150 aniversario de las famosas y polémicas apariciones marianas.
El Pontífice señaló que la Virgen María, en el cielo recuerda a la humanidad, que «todo nuestro ser -espíritu, alma y cuerpo- está destinado a la plenitud de la vida; que quien vive y muere en el amor de Dios y del prójimo será transfigurado a imagen del cuerpo glorioso de Cristo resucitado; que el Señor rebaja a los soberbios y eleva a los humildes».
En el habitual saludo en castellano, el Papa pidió a los fieles que la contemplación del misterio de la Asunción les sirva de «consuelo y esperanza». Finalmente su Santidad celebró una misa con motivo de la Asunción, en la iglesia de santo Tomás de Villanova, en Castel Gandolfo. Durante la homilía el Papa reseñó que «ante el triste espectáculo de tanta falsa alegría y al mismo tiempo de tanto angustiado dolor que se extiende en el mundo», los fieles deben aprender de la Virgen a convertirse en «signos de esperanza y de consuelo» , así como anunciar con su vida la resurrección de Jesucristo.