CAMINEO.INFO / AICA.- El cardenal William Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, dijo que uno de los temas más tratados en el actual Sínodo de Obispos es la "lectio divina" o lectura meditada de la Biblia, considerada, dijo, como un "método útil para el encuentro con la Palabra de Dios".
El purpurado comentó en el Vaticano la Relación posterior a la discusión, el documento que recoge las intervenciones de los 253 prelados que asisten a la XII Asamblea sinodal, que presentó este jueves el arzobispo de Quebec (Canadá), cardenal Marc Ouellet, relator del Sínodo.
Los prelados, según el documento, consideran urgente que la Biblia esté disponible en todas las lenguas, potenciar la "lectio divina", las relaciones con los judíos y el diálogo interreligioso y adoptar "iniciativas originales" para dar a conocer a Cristo y las Escrituras.
Cuando todavía falta para la conclusión del Sínodo, que cerrará el Papa con una misa solemne el 26 de octubre, el cardenal Ouellet en un largo documento en latín recogió las preocupaciones y aspiraciones de los prelados, entre las que se encuentran la importancia de la homilía en las misas. Ya el mismo arzobispo canadiense afirmó que uno de los motivos de la fuga de católicos hacia otras religiones son las malas homilías.
Otros puntos son la relación entre exégesis y teología. El cardenal Levada reiteró las palabras del Papa referentes a que es necesaria una estrecha relación entre exégesis y teología.
Sobre la "lectio divina", el cardenal Peter Trukson, arzobispo de Cape Coast, en Ghana, que también explicó el documento, aseguró que la Iglesia no teme que se lea la Biblia a nivel individual, pero señaló que en algunas comunidades o para los jóvenes leerla en comunidad es una manera de acercarlos a los textos sagrados.
Respecto al diálogo interreligioso, el cardenal Odilo Pedro Scherer, arzobispo de Sao Paulo (Brasil), también presente hoy, señaló que hay que potenciar las relaciones con los judíos.
Scherer dijo que los cristianos no deben dejar a un lado el Antiguo Testamento, ya que la Biblia es "un todo", aunque precisó que debe ser leído por los cristianos "a la luz de Cristo".
Sobre la lectura de la Biblia, los padres sinodales señalaron, según el documento de Ouellet, la necesidad de traducirla a todas las lenguas del mundo, "incluso las no escritas".
Según informó durante el SÍNODO el obispo Vincenzo Paglia, presidente de la Federación Bíblica Católica, la Biblia ha sido traducida hasta ahora en 2.454 idiomas y todavía queda por traducirla a otras 4.500 lenguas.
El cardenal Levada también defendió la lectura de las Sagradas Escrituras incluso desde el punto de vista cultural. El purpurado señaló que no se puede entender el arte europeo sin conocer la Biblia.
Los pobres y la fuga de fieles
Los 253 prelados que asisten al Sínodo subrayaron la necesidad de fomentar la justicia y la paz en el mundo. El obispo de Imus (Filipinas), Luis Antonio Tagle, dijo que uno de los mensaje de la asamblea es "escuchar" y que la Iglesia tiene que escuchar a los pobres. "Una Iglesia que no escucha a los pobres no puede celebrar la palabra de Dios", afirmó monseñor Tagle.
Los prelados, sobre todo los latinoamericanos, hablaron de la necesidad de utilizar elementos de las culturas indígenas para anunciar el Evangelio) y del avance de las sectas en la región.
A este respecto el arzobispo de Belo Horizonte (Brasil), monseñor Walmor Oliveira de Azevedo, dijo que las sectas son un desafío y que si un católico abandona la Iglesia para entrar en una secta es "porque no encuentra a Dios en ella".
"Muchas veces la gente sencilla que abandona nuestra Iglesia no lo hace por lo que los grupos no católicos creen, sino fundamentalmente por como viven esa pertenencia, no por motivaciones dogmáticas, sino pastorales, no por problemas teológicos, sino de método dentro de nuestra Iglesia", aseguró el arzobispo brasileño, que pidió un "mea culpa" de la Iglesia sobre este tema.
Según el prelado brasileño para afrontarlas es necesaria una estrecha conexión entre la palabra proclamada y escuchada y el testimonio personal.
El cardenal Levada dijo hoy que para no caer en el fundamentalismo es necesaria una "justa interpretación" de las Sagradas Escrituras.
Los obispos también apoyan la creación de un foro cristiano-musulmán para "encontrarse, discutir y meditar juntos", así como tomar "iniciativas originales" para dar a conocer a Cristo y a las Escrituras a través de los modernos medios de comunicación