CAMINEO.INFO.-Otra de las proposiciones del Sínodo, la número 23, versa sobre el papel de la catequesis en la propagación y entendimiento de la Sagrada Escritura.
Los padres sinodales han reconocido la necesidad de que el proceso catequético ayude a los fieles a una "formación más profunda arraigada en las Escrituras".
La catequesis debe enraizarse "preferentemente en la revelación cristiana" tomando como modelo la "pedagogía de Jesús en el camino de Emaús" donde el Señor "abre el corazón de los discípulos al entendimiento de las escrituras (cf. Lc 24, 27)".
En la actualidad existen pocos itinerarios formativos que utilicen la catequesis como medio de propagación del Evangelio, pues la mayor parte de grupos y movimientos dan por hecho la fe, y relegan dichos procesos a niños de primera comunión, jóvenes de confirmación, bautismos y matrimonios.
El Sínodo ha reconocido la necesidad de una "mistagogía postbautismal", es decir, "una formación continuada" para los adultos, centrada en la Sagrada Escritura y el Catecismo de la Iglesia Católica, algo llevado a la práctica por el Camino Neocatecumenal, que como Catecumenado post-bautismal reconocido por la Iglesia, busca promover la fe adulta en sus miembros mediante la catequesis y la escucha, preparación y celebración de la Palabra.