CAMINEO.INFO.- Santander/ESPAÑA.- Mañana, viernes 18 de enero, la Diócesis de Santander inicia la celebración de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, durante la cual, la Iglesia, a través de sus comunidades, ora por la comunión de las distintas confesiones cristianas.
Con motivo de este Octavario, que finaliza el 25 de enero, el obispo de Santander, Mons. Vicente Jiménez Zamora, ha presentado una Carta Pastoral titulada, “No ceséis de orar”. En su contenido, el prelado de Santander recuerda que en este 2008, “se cumplen cien años del Octavario por la unidad de los cristianos. Desde entonces hasta hoy -subraya-, el camino ha cubierto etapas felizmente superadas y ha vencido obstáculos que parecían insalvables” para la unidad de los cristianos.
El obispo resalta la gran tarea ecuménica que desarrolló el Concilio Vaticano II (1962-1965). “El ecumenismo -dice Mons. Jiménez- es fruto de la docilidad hacia la acción del Espíritu Santo. El Concilio Vaticano II definió la aspiración ecuménica, como un “movimiento cada día más amplio, surgido también entre nuestros hermanos separados, por la gracia del Espíritu Santo, para restablecer la unidad de todos los cristianos”.
Asimismo, el prelado de Santander destaca que este Concilio plasmó unas pautas que son recomendables seguir en esta Semana de la Oración por la Unidad. “La conversión del corazón, la santidad de vida, junto con las oraciones públicas y privadas por la unidad de los cristianos, han de considerarse como el alma de todo el movimiento ecuménico y, con toda verdad, puede llamarse ecumenismo espiritual”, afirma Mons. Jiménez.
El lema del Octavario de este año, “No ceséis de orar”, de la primera carta de San Pablo a los Tesalonicenses, “destaca el papel esencial de la oración en la vida de la comunidad de los creyentes, porque permite a sus miembros profundizar en su relación con Cristo y con los hermanos”, subraya el obispo de Santander.
“Nuestra oración unida a la de Cristo -prosigue-, es la expresión del ‘ecumenismo espiritual’. Esta oración es especialmente intensa durante esta Semana de Oración anual, pero no debe limitarse puntualmente a esta semana, sino que debe penetrar en nuestra vida diaria”.
En su Carta pastoral, Mons. Jiménez también subraya que “sabemos que la unidad de los cristianos no puede realizarse sólo a través de nuestros esfuerzos, sino que es obra del Espíritu Santo, por lo que tenemos que acogerla como don del Espíritu para convertirla en tarea nuestra”.
Al tiempo, recuerda, que “durante la celebración de esta Semana, nuestras comunidades cristianas de la Diócesis de Santander están llamadas a orar pro la unidad, tales como las parroquias, los miembros de la vida consagrada, los movimientos y los sectores pastorales de nuestra Iglesia Diocesana de Santander”.
Por último, el obispo de Santander desea confiar los frutos de “esta Semana a la Inmaculada Virgen María, figura de la Iglesia y Madre de la esperanza, para que asista con su intercesión a todos los cristianos y los sostenga en fidelidad al único Señor de la Iglesia”.
Fuente: Infonoticias