JOSE LUIS TURIEL.- Buenos Aires/ARGENTINA.- El Seminario fue una concreción de las propuestas realizadas en un evento similar en agosto del año pasado, que trató sobre la incidencia cultural de las legislaciones y políticas públicas que atentan contra la familia y la vida humana.
Luego de un iluminador marco teórico, que incluyó la descripción y el estado de las legislaciones atentatorias contra la familia y la vida en el continente, los participantes disertaron sobre los temas y términos que consideran controvertidos en nuestras legislaciones y que requieren ser aclarados desde la óptica del Magisterio de la Iglesia.
Al final del Seminario, luego de dos días intensos de deliberaciones, los participantes acordaron trabajar, bajo la supervisión del CELAM, en la elaboración de un compendio con los términos más ambiguos o susceptibles de manipulación.
En la línea de las conclusiones de Aparecida, los participantes reafirmaron su compromiso por trabajar en la creación de redes y acuerdos institucionales que ayuden a la promulgación de leyes que promuevan y respeten la vida humana en el continente.
Declaración del Seminario
Dando gracias a Dios por el reciente acontecimiento eclesial que ha sido la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, celebrada en Aparecida, Brasil, que nos impulsa a ser discípulos misioneros de Cristo para que nuestros pueblos en Él tengan vida, agradecemos al CELAM por habernos convocado a este Seminario de expertos en Bioderecho, que ha resultado espacio de encuentro, comunión e intercambio de ricas reflexiones y experiencias.
Hemos constatado que nuestros países presentan desafíos comunes en torno a la vida y la familia en el campo del derecho.
Hemos verificado que en el bioderecho existen presiones y campañas para manipular el lenguaje, con la pretensión de legitimar conductas que lesionan la vida y dignidad de las personas y la familia.
Esta realidad nos interpela y, a la luz de la vocación cristiana de ser “sal de la tierra y luz del mundo”, queremos comprometernos a continuar un trabajo conjunto con valentía, profetismo, espíritu de diálogo y servicio, para promover y defender el valor de la vida y la familia.
A la luz de estas consideraciones, al término de este Seminario, proponemos algunas líneas de trabajo comunes:
a) diseñar, elaborar y publicar un estudio en torno a los términos ambiguos que presenta el bioderecho;
b) favorecer la planificación y concreción de proyectos de cooperación y colaboración internacional entre Universidades Católicas en el campo de bioderecho, tales como el intercambio de profesores, proyectos de investigación en común, seminarios interuniversitarios, publicaciones y otras actividades propiamente académicas.
c) promover el establecimiento de vínculos y redes entre juristas de América Latina comprometidos con la promoción y defensa de la vida humana, con apertura a lo interdisciplinario, aprovechando las oportunidades que presentan las nuevas tecnologías de comunicación.
d) alentar la concreción de la propuesta de Aparecida en orden a la creación de comisiones de ética y bioética en las Conferencias Episcopales.
Dios, que es Uno y Trino, acompañe y sostenga nuestro peregrinar y compromiso para que nuestros pueblos en Cristo tengan Vida.
Fuente: CEM