CAMINEO.INFO / la Gaceta .-Sidney/AUTRALIA- Benedicto XVI anunció al concluir la eucaristía en Sidney, que la próxima jornada de la juventud sería en Madrid 2011.
"Ha llegado el momento para deciros adiós, o mejor dicho arrivederci. Aquí en Sidney espero con ansia veros de nuevo dentro de tres años. La ciudad que acogerá la Jornada Mundial de la Juventud de 2011 será en Madrid", dijo el Papa.
España volverá a ser sede de la Juventud Católica. El cardenal Rouco Varela, se mostraba contento y feliz por la designación de la ciudad como sede de la próxima Jornada de la Juventud.
Miles de jóvenes españoles desplazados a Sidney, no pararon de gritar "soy español" y "Sí, sí, si, nos vamos a Madrid". Ahora quedan 3 años por delante, para organizar uno de los eventos más importantes de la Iglesia en los últimos años y que instaurara Juan Pablo II.
Los momentos previos al anuncio se vivieron con impaciencia entre los grupos de españoles, alguno de los cuales temía que, al final, la leyenda estampada en sus camisetas rojas: "Madrid 2011. Jornada Mundial de la Juventud" no se hiciese realidad.
"La vamos a liar... en buen plan", exclamaba, alborozado Javier, que aclaraba: "Soy de Barcelona, pero da igual".
Las numerosas banderas españolas presentes por todo el Hipódromo de Randwick ondearon en medio de una explosión de aplausos, no sólo de españoles, sino de sus vecinos.
Así, la Jornada Mundial de la Juventud regresará a España 22 años después de la que se celebró en Santiago de Compostela, en 1989, presidida por Papa Juan Pablo II.
"Es una gran alegría recibir a los católicos de todo el mundo"
Un corpulento sacerdote irlandés comentaba a Europa Press: "Doy gracias al cielo de que sea en Madrid, y no tenga que hacer otras 23 horas de vuelo".
Elena, de la parroquia del Santo Cristo de la misericordia de Boadilla, diócesis de Getafe, mostraba su alegría y una intención: "Es una gran alegría recibir a los católicos de todo el mundo para reforzar esa unión de la juventud en Cristo".
Raquel, de la madrileña congregación Mater Salvatoris, preveía que el reto es difícil: "la organización que se ha visto aquí va a ser difícil de superar".
Josemaría, abanderado de una parroquia de Pozuelo, recién licenciado en Magisterio, se mostraba asimismo ilusionado por poder recibir en nuestra ciudad a tanta gente de todo el mundo y compartir con ellos el sentimiento de que somos la misma Iglesia.