(CAMINEO.INFO)- Quedan pocos días para que se abra el plazo para presentar las solicitudes de matriculación para el curso 2007/08 en los centros educativos públicos y concertados de los niveles no universitarios de la comunidad autónoma de Andalucía.
Deberán realizar las gestiones necesarias todos los alumnos que accedan por primera vez a un puesto escolar sostenido con fondos públicos y los que cambien de colegio o instituto por cualquier motivo.
En este contexto, acaba de ver la luz un informe de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, en el que se analizan los datos de matriculaciones en la asignatura de Religión durante el presente curso 2006-07.
Este estudio desvela, por ejemplo, que el 78,3 por ciento de los alumnos malagueños eligió la asignatura de Religión.
En el «Informe de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis sobre el número de alumnos que reciben formación religiosa y moral católica en el curso 2006-2007», los obispos responsables insisten «en denunciar las condiciones negativas que la enseñanza religiosa católica ha de soportar cada curso. En muchos casos, para los alumnos, elegir la clase de Religión Católica es un reto difícil de vencer. La propuesta de actividades, a veces lúdicas, para los alumnos que no eligen religión, o bien, el repaso sobre materias que los alumnos de religión no reciben, constituyen una serie de discriminaciones que imposibilitan el ejercicio libre del derecho a la educación».
Pero las trabas administrativas no se limitan a la falta de una alternativa seria a la Religión. Comienzan desde el mismo momento de la matriculación y finalizan en el momento de la evaluación de final de curso, de tal forma que el alumno que cursa finalmente la asignatura de Religión es porque realmente lo ha pensado y está decidido a estudiarla. Según Carmen Velasco, delegada diocesana de Enseñanza, algunas muestras de este acoso de la administración al alumno que desea estudiar Religión Católica son: En primer lugar, la ausencia de la casilla para elegir la opción en el propio impreso de matriculación. De esta forma, en el presente curso, los padres o alumnos tenían que pedir aparte un impreso solicitando cursar la asignatura.
En segundo lugar, el libro de la asignatura de Religión no ha visto garantizada su gratuidad este curso. El motivo es que el cheque escolar de Primaria no era suficiente para el pago de todos los libros, quedando al criterio de la dirección de cada centro qué libros entraban o no en dicho cheque. En muchos centros, los directores han primado otros libros frente al de Religión, obligando a los padres al esfuerzo extra de tener que pagar el libro de texto si querían que sus hijos estudiasen Religión.
En tercer lugar, el hecho de que la asignatura no compute para la nota media, supone una devaluación de la misma frente a otras.
Por último, queda por ver cómo se van a configurar los horarios del curso que viene, puesto que la LOE preveía arrinconar la asignatura de Religión al inicio o al final de la jornada, favoreciendo así la baja participación del alumnado.
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