CAMINEO.INFO.- Toledo/ESPAÑA.- Mientras las autoridades educativas se esfuerzan en intentar transmitir a la población castellano-manchega un mensaje de tranquilidad respecto de la controvertida Educación para la ciudadanía los hechos una y otra vez se manifiestan en contra.
En esta ocasión lo que denunciamos es la forma en la que algunos libros de texto colaboran con el adoctrinamiento de los menores. Es cierto que la mayor parte de las editoriales han eludido los temas escabrosos saltándose deliberadamente los contenidos mínimos obligatorios definidos por los reales decretos. El criterio comercial prevalece sobre el proyecto ideológico del gobierno. Pero ¿por cuánto tiempo?.
Sin embargo algunos de los libros sí se han atrevido. En el manual de EpC que la editorial Akal ha editado para alumnos de 15 años se ofrece una crítica sistemática del sistema capitalista ofreciendo el socialismo como única alternativa posible. Sólo como muestra:
"Hay un sólo país en el mundo que -por ahora al menos- tiene un desarrollo aceptable y universalizable a la vez: Cuba. La cosa, por supuesto, da mucho que pensar. Es muy significativo que el único país 'sostenible' del mundo sea un país socialista" (p. 192).
"La mayor amenaza que ha pesado nunca sobre la pervivencia de la familia la constituye precisamente el capitalismo" (p. 258). Esta frase que se muestra como un resumen, es desarrollada profusamente a los largo de tres páginas cargando la crítica contra el capitalismo.
La misma estética con la que se ilustran los textos responde a un patrón de rebeldía con innumerables expresiones soeces en las viñetas a modo de comic.
La doctrina moral de la Iglesia católica (cuya enseñanza han elegido el 80% de los padres de primaria en España) recibe también la crítica corrosiva de sus autores. Después de cargar sobre su doctrina moral ridiculiza con varias viñetas la creencia en Dios, la elección del papa o la condena del aborto.
Todos estos contenidos e incluso las irreverentes imágenes que se utilizan en el libro podrían ser manifestaciones legítimas de la libertad de expresión de un sistema democrático si se trataran de libros para adultos. Pero lo que no se puede tolerar es que con la excusa de educar buenos ciudadanos se intente adoctrinar a los menores de este modo.
Sin embargo la gravedad del proyecto ideológico de Educación para la ciudadanía no reside en los libros de texto o en los profesores sino en la propia redacción de la ley. Ni siquiera es un problema de los contenidos: lo que hace de esta asignatura un proyecto inaceptable es el hecho de que se plantee de modo obligatorio para la "construcción de la conciencia moral de los alumnos". El Estado se ha arrogado, en contra de la Constitución, el derecho de elegir qué es lo moral y cómo hay que enseñarlo. Pero el Estado no es quién para entrar en la "ética personal" de nuestros hijos. Y aunque el señor Consejero –el pasado 17 de abril– haya dicho exactamente lo contrario, son los padres los que debemos elegir la educación que deseamos para nuestros hijos.
Fuente: EducaciónyPersona,