CAMINEO.INFO.- Toledo/ESPAÑA.- En el contexto de las celebraciones del VIII centenario de la fundación de la Orden de los Hermanos Menores, el Ministro General, Fr. José Rodríguez Carballo, OFM, y su Definitorio decidieron celebrar también encuentros con las hermanas que están bajo su cuidado y asistencia, entre ellas las Concepcionistas. Por eso, ha convocado el Encuentro Internacional de las Presidentas y Delegadas de Federación de la Orden de la Inmaculada Concepción, que tendrá lugar en la Casa Madre, el Protomonasterio de la Orden, en la ciudad de Toledo, España, del 24 de mayo al 4 de junio del presente año 2008.
Dos motivos no menos importantes para las Concepcionistas dan mayor sentido y valor a este encuentro de Toledo: por una parte, el Cincuentenario de las Federaciones de los Monasterios de la Orden; por otra, la cercana celebración del quinto centenario de la aprobación de la Regla de la Orden de la Inmaculada Concepción, que ocurre el año 2011 ya cercano.
El Ministro general convocó al Encuentro de las Presidentas y Delegadas de las Concepcionistas reconociendo "el deber de apoyar este proceso, dada la vinculación y comunicación de bienes espirituales y fraterna colaboración de vuestra Orden y la nuestra, unidos como estamos en la participación de un carisma"; lo hizo también para "mantenernos siempre en fidelidad a la vocación profunda de esta Orden (O.I.C)", teniendo en cuenta que "la Regla (de Santa Beatriz de Silva) debe ser objeto de memoria, celebración y fuerza de futuro", y actuando "con amor a vuestra Fundadora Santa Beatriz de Silva y vuestra tradición".
Todo está listo para este encuentro internacional. En él participarán hermanas de las diez Federaciones actuales de la Orden; el Emmo. Sr. Cardenal Don Antonio Cañizares Llovera, Arzobispo de Toledo, el Ministro General de la Orden de Frailes Menores y su Definitorio, algunos Ministros Provinciales de la OFM invitados al Encuentro; y los conferencistas que expondrán temas referentes a la vida, el espíritu y carisma y la Orden de Santa Beatriz de Silva.
La Pura y Limpia Concepción de la Madre de Dios, la Inmaculada, es el acontecimiento salvífico, histórico-eclesial, carismático, inspiracional y devocional que estrecha para siempre los lazos carismáticos y de fraternidad entre la Orden de la Inmaculada Concepción y la Orden de los Hermanos Menores, tanto en el seno de la gran Familia Franciscana como en el de la Iglesia.
La inspiración primigenia de Santa Beatriz de Silva ante Santa María Inmaculada, el desarrollo y la madurez de su carisma alcanzaron plenitud con la aprobación de la Regla propia de la nueva Orden femenina, monástica y contemplativa, el año 1511.
Los lazos de unión carismática y espiritual entre las concepcionistas y los frailes menores quedaron plasmados definitivamente en la nueva Regla, cuyo texto contiene las características propias de la nueva forma de vida, centrada en Jesucristo y en su Madre, María Inmaculada; algunas normas disciplinares comunes de la vida monástica femenina de cualquier tipo o Regla, matizadas para la nueva Orden; las formas de la profesión del evangelio, la pobreza, la vida de oración y de fraternidad de inspiración franciscana, tanto del mismo San Francisco como de Santa Clara, ambos de Asís; y el modo de la vida y la unión esponsales con el Amado y, finalmente, la novedades para la vida fraterna y la vida común en el monasterio.
Pero existe vínculo más estrecho, profundo y real entre las concepcionistas y los menores franciscanos: la Inmaculada Concepción de María. Para ellos, la Purísima Concepción ha sido y es una vida, una pasión, una historia singular y una consagración manifestadas en múltiples modos, no sólo dogmáticos y doctrinales. Para ellas, un tesoro, un secreto, una herencia, un huerto cerrado, una perla preciosa que motiva y da sentido y plenitud a su forma de vida. Esta Limpia y Purísima María es el “locus” de gracia, de identidad y de unidad carismáticas, marianas y franciscanas entre Beatriz de Silva y sus Hermanas con los Hermanos Menores
Fuente: Arzobispado de Toledo