LA OPINION DE ZAMORA.-Otero de Sanabria/ESPAÑA.- Sanabria celebró ayer la patrona de la comarca en el santuario Nuestra Señora de los Remedios, en Otero, con profunda devoción y una extraordinaria presencia de romeros -unos cuatro mil- debido al enorme arraigo que cuenta esta festividad entre la población, y asimismo a que la jornada apareció soleada lo que favoreció el disfrute campero.
Los Remedios ponen punto final al calendario de romerías iniciadas en las fechas primaverales, lo cual supone otra motivación añadida para el personal, que aprovecha la ocasión para despedirse por un tiempo de sus pueblos y de sus gentes.
La jornada comenzó con el cantado Rosario de la Aurora, que parte de la iglesia de Santo Tomás y recorre el trayecto que discurre hasta el santuario de Los Remedios, centro de todos los protagonismos y punto de encuentro de todas las personas.
La patrona de Sanabria atrajo y concentró ayer a miles de personas de toda edad y condición social. Los devotos, que llegan en casos andando desde sus respectivos pueblos, tuvieron ocasión de cumplir con su religiosidad merced a que desde las ocho de la mañana cada hora se ofició una santa misa. Sin embargo fue la misa mayor, concelebrada, la más solemne.
El interior del templo se mostró completamente abarrotado y contó con la presencia de diferentes alcaldes de la zona -la Corporación de Palacios en pleno, aunque fueron llamativas las ausencias de altos cargos de la Administración provincial.
En el orden eclesiástico destaca la procesión que recorre el entorno del templo con la imagen de Los Remedios como figura principal. La Virgen fue sacada en medio de un gran apelotonamiento de personas y sólo el hecho de estar correctamente amarrada salvó que se viniera abajo en el zarandeo.
Fue una salida observada con expectación por cientos de personas que vivieron con emoción el esperado momento, repiqueteado como sólo se hacen sonar las campanas en las más brillantes ocasiones.
Desde buena mañana y a cada hora fueron oficiadas misas en el santuario lo que permitió a los devotos cumplir con sus compromisos religiosos. La Hermandad de Nuestra Señora de los Remedios, como es habitual, pone al interés de los romeros una diversidad de objetos y recuerdos relacionados con la patrona. Es una de las posibilidades que tiene el colectivo de conseguir fondos para llevar adelante su cometido con solvencia.
Es conocida la devoción de las gentes a la Virgen de Los Remedios, lo que se evidencia en el hecho de que algunas personas decidan realizar parte del recorrido descalzas, aprovechando el buen estado de las carreteras, o las rogatorias. Existe confianza en que la patrona de Sanabria es capaz de modificar estados tristes y dolorosos a estados más llevaderos, o de aplacar enfermedades que mortifican a los pacientes y a sus entornos.
Socialmente, la romería de Los Remedios sobresale por el gentío que congrega. Romeros y feriantes coparon el escenario hasta el punto de resultar difícil el aparcamiento de vehículos, que por fuerza mayor quedan instalados a ambas márgenes de la N-525 en varios kilómetros, así como en todas las calles de la pequeña localidad.
Es, asimismo, una romería de abundante presencia de puestos de venta con toda suerte de productos, lo que supone otro de los grandes alicientes. Al margen de las compras propias, son muchas las familias, las amistades o los vecinos que aprovechan estas celebraciones para compartir un grato momento en torno a una ración de pulpo, que ayer constituyó un plato apetecido a juzgar por el trajín de comensales u otras gastronomías de rápida puesta a punto.
Realmente el sábado fue ya una jornada significada por cuanto que tiene lugar la bendición de los vehículos, que cuenta con una marcada tradición y son muchos los conductores encomendados a la Virgen de los Remedios que gustan de bendecir sus coches o camiones para circular por las carreteras con las mejores esperanzas.
La jornada festiva se prolongó durante toda la tarde, con una misa oficiada en consideración de los enfermos. Otero registró ayer un ambiente admirable.