CAMINEO.INFO.- Sevilla/ESPAÑA.- La píldora del día después, que también es abortiva, es la solución que el gobierno andaluz, ofrece para captar inmigrantes y maquillar el número de abortos practicados en las clínicas. A través de carteles y folletos traducidos al árabe, rumano, francés e inglés, la Junta de Andalucía ha dado luz verde a esta nueva campaña, que se añade a la de rebajas en los precios en las clínicas abortistas, para incitar a los inmigrantes al el uso de la píldora postcoital.
La Junta de Andalucía, gobernada por el PSOE, ha dado un paso más en su afán por facilitar la eliminación de la vida. Al escándalo de las rebajas en los abortorios a través del carné Joven, se unen ahora carteles expuestos en centros sanitarios, dirigidos especialmente a jóvenes e inmigrantes, en los que, entre otras perlas y obviando sus graves efectos, anima a consumir la PDD, negando que sea abortiva y subrayando su gratuidad.
A través de carteles y folletos traducidos al árabe, rumano, francés e inglés, afirman que la píldora del día después no es abortiva, una gran mentira que la Junta de Andalucía lleva introduciendo en la conciencia de la gente desde hace años, ya que desde el momento de la concepción, cuando el óvulo es fecundado, hay vida humana con todo su potencial y sólo hace falta que encuentre en el vientre de su madre la acogida que necesita. Uno de los mecanismos de acción de la píldora del día después es impedir la anidación del embrión, y por tanto cortar toda posibilidad de que esa nueva vida humana encuentre en el útero de su madre el ambiente adecuado para desarrollarse.
Los materiales de esta campaña están ya presentes en centros sanitarios y en todos aquellos lugares públicos especialmente visitados por mujeres inmigrantes: centros educativos, puertos y aeropuertos, locutorios, ayuntamientos, servicios sociales comunitarios, sindicatos y consulados.
El lema del cartel: “"Si tienes relaciones, cuídate. Si se te olvidó o algo falló, te queda una opción: La Píldora del Día Después. NO ES ABORTIVA, no tiene desperdicio, ya que además, por si el dinero fuera una dificultad, les recuerda que es “Gratis en Centros de Salud y Urgencias”.
El aborto es ya una prestación más, y un objetivo a cumplir y potenciar, en la cartera de servicios de la Junta de Andalucía.
Pro-Vida denuncia esta atroz campaña: "Estar en el sur no significa perder el norte"
Alicia Latorre, Presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida, ha hablado con Análisis Digital para denunciar esta campaña que fomenta el aborto y ha denunciado que "estar en el Sur no justifica perder el norte"; España esta enloquecida pero Andalucia ha perdido el norte totalmente, primero abren la puerta a la eutanasia y luego hacen saldos con el aborto.
Pro-Vida ha declarado que es una enorme tristeza ver cómo se comercia con la muerte, cómo se hacen ofertas para matar a los hijos. "Es un agravio y un desprecio no sólo hacia esos pobres hijos inocentes sino hacia sus madres, a quienes no ofrecen ayuda para seguir adelante con una nueva vida que crece dentro de ellas y además las animan a tomar una decisión irreversible que puede arruinar sus vidas. Las engañan al trivializar el aborto hasta esos extremos", alertan. Pro-Vida arecuerda que el aborto no es un servicio sanitario, sino un procedimiento violento, inhumano, que trae terribles secuelas emocionales y a veces compromete la futura maternidad, impropio de países civilizados que velan por la salud física y psicológica de sus habitantes.
Finalmente declaran que no puede caer mas bajo un gobierno que permite y fomenta estas ¨ofertas¨ de empresarios de la muerte, hacia la población mas vulnerable y hacia quienes parece querer reducir evitando que tengan hijos, como es el caso de los jovenes y de la población inmigrante.
Por su parte, el director de la Fundación Vida, Manuel Cruz, lamentó la banalización extrema que la Junta de Andalucía está haciendo del aborto con su campaña de descuentos en clínicas abortistas e insistió en que es vergonzoso que se lleve prácticamente de la mano a las mujeres a matar a un inocente subvencionando a empresas privadas, en lugar de dedicar esos fondos a luchar a ayudar a las madres y a luchar contra la crisis.