(CAMINEO.INFO)- La Junta Islámica, una organización de musulmanes españoles, dijo el martes que solicitó al Papa que se les permita rezar en la Mezquita-Catedral de Córdoba.
En una carta dirigida a Benedicto XVI, la Junta Islámica dijo que la Iglesia española ha rechazado las peticiones para que los musulmanes puedan postrarse en la Catedral, que fue erigida como mezquita durante la época musulmana y se convirtió en iglesia con la Reconquista, en el siglo XIII.
La Junta Islámica dijo que la Iglesia española ha rechazado las peticiones para que los musulmanes puedan postrarse en la Catedral.
"Lo que nos animaba no es el apropiarnos de ese bendito lugar, sino el haber llegado a propiciar en él, junto a vosotros y a otras confesiones, un espacio ecuménico singular y único en el mundo, que hubiese estado cargado de significado para ayudar a la humanidad en el camino de la Paz," escribió en la carta.
No se pudo contactar con nadie en la Conferencia Episcopal Española para que comentara al respecto, pero a principios de diciembre emitió un comunicado en el que dijo que "no recomendaba" que los musulmanes recen en la catedral.
En el comunicado, publicado en el diario ABC, añadió que no estaba preparada para negociar compartir el edificio con otras religiones. Los guardias de seguridad han impedido en varias ocasiones a fieles musulmanes rezar dentro de la vieja mezquita, aseguró el secretario general de la Junta, Mansur Escudero, que se quejó de que hay elementos en la Iglesia Católica que se sienten amenazados por la creciente población musulmana en España.
"Hay un sector reaccionario de la Iglesia Católica y cualquier signo, como la construcción de una mezquita, las enseñanzas islámicas en las escuelas publicas o el velo, lo ven como signo de crecimiento y se oponen a ello," declaró a Reuters.
Mansur dijo que hay musulmanes que vienen de todo el mundo para ver el edificio incluido en un centro histórico calificado de Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO y que se construyó cuando España todavía era el Al Andalus, musulmán, convirtiéndose en un importante centro cultural.
En España ya hay, sin embargo, más de un millón de musulmanes, la mayoría procedentes de la inmigración del norte de Africa.
NOTA DE PRENSA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA
Madrid, 14 de diciembre de 2006
Ante las afirmaciones de un representante de asociaciones islámicas, referentes al culto en la Catedral de Córdoba, a propósito de unas declaraciones anteriores del Presidente de la Conferencia Episcopal Española y Obispo de Bilbao, Mons. D. Ricardo Blázquez, la Oficina de Información de la Conferencia Episcopal Española quiere precisar lo siguiente:
1. Mons. Blázquez no ha recomendado ni recomienda que los musulmanes recen de ningún modo en la Catedral de Córdoba.
2. De sus declaraciones no puede derivarse, en ningún caso, que deba realizarse negociación alguna para el uso compartido de la Catedral de Córdoba, bajo pretexto de un falso diálogo interreligioso.
3. Al referirse al Obispo de Córdoba, el Presidente de la Conferencia Episcopal Española, era consciente de que la única autoridad en la materia es el Ordinario del lugar, es decir, el mismo Obispo de Córdoba, en comunión y bajo la autoridad directa de la Santa Sede.
FUE EL PRIMER TEMPLO CATÓLICO DE LA CIUDAD EN 1236
La mezquita-catedral de Córdoba, una huella del encuentro entre dos mundos
ELMUNDO.ES
MADRID.- Un lugar de referencia y un motivo de orgullo para los creyentes de los califatos de Occidente. Eso supuso la mezquita de Córdoba para el mundo islámico desde el siglo VIII hasta su dedicación como primer templo católico de la ciudad en el año 1236, cuando el enclave andaluz fue conquistado por las tropas de Fernando III.
Hasta ese momento, y gracias a las continuas obras de mejora y ampliación promovidas por los diferentes emires omeyas, la mezquita cordobesa va cambiando su estructura hasta convertirse en el más significativo monumento del arte musulmán en España, alcanzando una superficie de 23.400 metros cuadrados. Sólo La Meca (Arabia Saudí) y Casablanca (Marruecos) poseen templos de mayor tamaño dedicados a la fe islámica.
Básicamente, el conjunto arquitectónico de la mezquita está compuesto por tres espacios diferenciados: el Patio de los Naranjos, el alminar -la torre desde la que se llamaba a la oración-, y la sala en la que se desarrollaban las plegarias.
La mezquita árabe
El esplendor del emirato y califato de Córdoba transcurre de forma paralela a la edificación del templo, iniciada bajo el mandato del primer emir omeya, Abderramán I, entre los años 780 y 785. La construcción fue emplazada sobre un antiguo templo católico del siglo V dedicado a San Vicente Mártir.
Once naves de 12 tramos cada una orientadas al Guadalquivir -y no a La Meca- es el resultado de las primeras obras, constituyendo una especie de bosque de columnas en cuya cima despunta un entramado de arcos que se asemeja a un palmeral. Esta primera fase concluye en el año 788.
Hixen I, dotó a la edificación de un patio y de su primer alminar, desde el que los fieles eran convocados a la oración cinco veces al día.
Fue Abderramán II, en el año 833, quien afrontó el proyecto de ampliar la sala de oración, insuficiente ya para atender las necesidades de la próspera comunidad islámica de la ciudad. Nuevos tramos de arcos, idénticos a los primeros, y el cerramiento exterior del patio son los frutos de esta tercera reforma.
Abderramán III centra sus actuaciones en el exterior del templo, agrandando el patio y construyendo un nuevo alminar.
El siglo X es el momento de mayor esplendor para la comunidad islámica asentada en Córdoba. En consonancia con esta situación de prosperidad, Alhaken II realiza la más ambiciosa ampliación del espacio cultural: nuevas naves de columnas, cuatro lucernarios para mejorar la iluminación interior y mejoras sustanciales en los espacios más sagrados del recinto.
También en el siglo X, Almanzor será el artífice de la tercera y última ampliación del espacio destinado a la oración. El patio exterior se ve favorecido con un significativo aumento del espacio útil.
La catedral católica
Córdoba fue recuperada para el cristianismo en el año 1236. A partir de ese momento, los católicos de la ciudad celebraron los cultos en el templo árabe tal y como estaba configurado. Sólo después de la expulsión de los seguidores de Mahoma, en el siglo XV, el edificio fue objeto de una serie de significativas reformas con el fin de adecuarlo a las necesidades de los católicos.
La Capilla Mayor, el lugar más destacado de la edificación cristiana, fue ubicada en el siglo XV en el espacio que antes ocuparan construcciones menores realizadas por los nuevos inquilinos del templo. Una gran catedral cristiana emergía en el interior del templo árabe, alternándose los gestos de respeto y de destrucción hacia los elementos antes existentes, no sin cierta oposición por parte de los habitantes de la ciudad.
La obra definitiva de reestructuración comenzó en 1523, y los trabajos se desarrollaron por espacio de casi un siglo. A partir de ese momento, las actuaciones en el templo han sido de escasa envergadura, siendo evidente aún hoy en día el indudable encuentro de estilos entre los postulados arquitectónicos que emanan del islam y aquellos que le son propios a las construcciones cristianas.
En esta ocasión al menos, el arte permanece como mudo testigo de una convivencia que los hombres convirtieron en imposible.