 (CAMINEO.INFO)- Tabla gótica de san Vicente Mártir |
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San Vicente Diácono y Mártir
22-01-2007
(CAMINEO.INFO)- Breve reseña iconográfica, biográfica y martirial de uno de los tres grandes diáconos mártires de la Iglesia.
La iconografía de San Vicente Mártir ha sido prolífica a lo largo de los siglos gracias a la devoción y culto popular. Un ejemplo iconográfico es el frontal procedente de la antigua parroquia de Santa María del Monte en Liesa, hoy en ruinas. En la actualidad, el frontal está expuesto en la planta baja de la Diputación Provincial de Huesca, quien es depositaria de dicha obra.
El frontal está distribuido en tres registros o niveles superpuestos, constando cada registro de cuatro escenas, haciendo un total de doce, sobre el martirio del santo diácono mártir San Vicente.
Pintura realizada sobre pergamino y colocada posteriormente sobre tabla.. Está datado a finales del siglo XIII, pero de estilo más propia o cercano al románico que al incipiente gótico lineal, estilo que predominaba en esta época.

Primer registro. Superior.
1. Tres personajes detienen a San Valero y a San Vicente por orden del Prefecto Daciano. 2. Ambos comparecen ante Daciano, maniatados y conducidos por un sayón. 3. Daciano de apiada de San Valero debido a su avanzada edad y no ordena su martirio. San Valero es enviado al exilio. 4. Comienza el martirio de San Vicente, quien es atado a una columna y flagelado por dos sayones ante la presencia de Daciano.
Segundo registro. Medio.
5. San Vicente es atado a una cruz de aspas movibles y sometido a los tormentos del martirio. 6. San Vicente es colocado sobre una parrilla. Un verdugo rasga su piel mientras que otro espolvorea sal en las heridas para mayor tormento. En esta escena pueden apreciarse dos dedos que sobresalen de la zona deteriorada. Se trata de la mano de Dios que aparece de entre las nubes para bendecirle. 7. San Vicente sobre el lecho de muerte y cubierto con una pieza de grandes cuadros. Se pueden apreciar tres pliegues muy cuidados y delimitados. Las patas del lecho son torneadas. El alma del mártir es llevada al cielo por un ángel. 8. Aparece el cuerpo desnudo de San Vicente abandonado a las afueras de la ciudad por orden de Daciano para que fuese devorado por las alimañas, representadas por un lobo negro. La mano de Dios vuelve a aparecer para bendecir el cuerpo sin vida de San Vicente, materializándose este hecho con el cuervo que protege la reliquia de las alimañas.
Tercer registro. Inferior.
9. Daciano, desesperado y furioso de ver que el cuerpo del diácono se mantiene intacto, decide asegurarse una última profanación. Ordena atar al cuello de San Vicente una piedra de molino y que sea lanzado mar adentro. 10. Una comitiva de ocho personajes, uno de los cuales está revestido con atributos episcopales, reciben una arqueta con los restos del santo diácono mártir. 11. Se representa aquí la catedral de Lixibona (Lisboa) que acoge los restos del santo con campanas al vuelo. 12. Exequias de san Vicente en la catedral.
La iconografía de San Vicente, por lo general es poco variable y muy bien apreciable. Los elementos característicos de cualquiera de las obras de cuerpo entero o medio cuerpo que componen los diferentes retablos, tanto en el centro, como en los guarda polvos, como en las predelas son: joven de entre 25-30 años de edad, imberbe, revestido de Dalmática (ornamento característico de los diáconos), portando generalmente en las manos el Evangeliario y la palma del martirio. En algún caso aislado lleva un racimo de uva. Otros elemento muy característicos y predominantes en la iconografía vicentina son la cruz en forma de aspa y la rueda de molino.

SAN VICENTE - Diácono y mártir - (+ 304) - Vicente, el Victorioso, es uno de los tres grandes diáconos que dieron su vida por Cristo. Junto con Lorenzo y Esteban - Corona, Laurel y Victoria - forma el más insigne triunvirato. Cubierto con la dalmática sagrada, ostenta entre sus manos la palma inmarcesible de los mártires invictos.
Este mártir celebérrimo en toda la Cristiandad, encontró su panegirista en San Agustín, San León Magno y San Ambrosio. Y tuvo su cantor en su compatriota Prudencio, que dedicó el himno V de su Peristephanon al "levita de la tribu sagrada, insigne columna del templo místico".
Vicente descendía de una familia consular de Huesca, y su madre, según algunos, era hermana del mártir San Lorenzo. Estudió la carrera eclesiástica en Zaragoza, al lado del obispo Valero. "Nuestro Vicente", cantará Prudencio, vindicando esta gloria para Zaragoza, la ciudad de España que tuvo más mártires. San Valero, que tenía poca facilidad de expresión, le nombró Arcediano o primer Diácono, para suplirle en la sagrada cátedra.
Estamos a principios del siglo IV, en la décima y más cruel persecución contra la Iglesia, decretada por Diocleciano y aplicada en España por Daciano. Las cárceles, que estaban reservadas antes para los delincuentes comunes, pronto se llenaron de obispos, presbíteros y diáconos, escribe Eusebio de Cesarea. Era la táctica seguida fielmente por Daciano.
Al pasar Daciano por Barcelona, sacrifica a San Cucufate y a la niña Santa Eulalia. Cuando llega a Zaragoza, manda detener al obispo y a su diácono, Valero y Vicente, y trasladarlos a Valencia. Allí se celebró el primer interrogatorio. Vicente responde por los dos, intrépido y con palabra ardiente. Daciano se irrita, manda al destierro a Valero, y Vicente es sometido a la tortura del potro. Su cuerpo es desgarrado con uñas metálicas.
Mientras lo torturaban, el juez intimaba al mártir a la abjuración. Vicente rechazaba indignado tales ofrecimientos. El poeta de "Las Coronas" pone en boca del mártir palabras de sublime ánimo cristiano: "Te engañas, hombre cruel, si crees afligirme al destrozar mi cuerpo. Hay alguien dentro de mí que nadie puede violar: un ser libre, sereno. Tú intentas destruir un vaso de arcilla, destinado a romperse, pero en vano te esforzarás por tocar lo que está dentro, que sólo está sujeto a Dios".
Daciano, desconcertado y humillado ante aquella actitud, le ofrece el perdón si le entrega los libros sagrados. Pero la valentía del mártir es inexpugnable. Exasperado de nuevo el Prefecto, mandó aplicarle el supremo tormento, colocarlo sobre un lecho de hierro incandescente. Nada puede quebrantar la fortaleza del mártir que, recordando a su paisano San Lorenzo, sufre el tormento sin quejarse y bromeando entre las llamas.
Lo arrojan entonces a un calabozo siniestro, oscuro y fétido "un lugar más negro que las mismas tinieblas", dice Prudencio. Luego presenta el poeta un coro de ángeles que vienen a consolar al mártir. Iluminan el antro horrible, cubren el suelo de flores, y alegran las tinieblas con sus armonías. Hasta el carcelero, conmovido, se convierte y confiesa a Cristo.
Daciano manda curar al mártir para someterlo de nuevo a los tormentos. Los cristianos se aprestan a curarlo. Pero apenas colocado en mullido lecho, queda defraudado el tirano, pues el espíritu vencedor de Vicente vuela al paraíso. Era el mes de enero del 304. Ordena Daciano mutilar el cuerpo y arrojarlo al mar. Pero más piadosas las olas, lo devuelven a tierra para proclamar ante el mundo el triunfo de Vicente el Invicto. Su culto se extendió mucho por toda la cristiandad.
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| ícono de San Vicente - 12-03-2007 |
| en un reciente viaje que hice a Grecia el mes pasado, buscando una iglesia católica para ir a Misa, entré a una ortodoxa donde un sacerdote ortodoxo con el que no nos entendámos por diferencias de idioma, me mostró su iglesia que en el primer piso entendí estaba un altar de San Vicente, y en el segundo uno de Santa Catalina. Al irme, este sacerdote me regaló un ícono de San Vicente, que aparece con una jaula en una mano y un cuervo......el sacerdote ortodoxo me repetá "San Vicente, catholic", me podrán dar más antecedentes de este ícono que tengo? Muchas gracias |
| Flavia Torres |
| ftorres@lintac.cl |
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