No está mal, a decir verdad, dicha pretensión, pero lo que en realidad se va a encontrar el espectador, no tienen nada que ver con lo que la publicidad nos muestra; pues las imágenes que anuncian la película son un mínimo porcentaje de lo que la película muestra.
No obstante, el film es enternecedor y brillante. Totalmente adaptado al lenguaje de los niños y llevado con grandes dosis de sencillez y ternura, la película aborda temas de gran profundidad y los resuelve con una nota muy alta.
Un puente hacia Terabithia es un hermoso canto a la amistad, al mundo inocente y lleno de fantasía de unos niños con grandes problemas afectivos dentro de su familia. Las relaciones paternas y entre hermanos son marcas para el carácter del protagonista, con las que tiene que vivir.
Hasta que aparece una nueva vecina —también con problemas de afectividad— con la que hace amistad, a través de una huida hacia delante, viviendo una nueva vida retirada de los conflictos que les limitan, en donde ellos son los reyes de un mundo que van inventando poco a poco.
Durante el transcurso de la película, los adultos nos veremos llevados a dar el difícil paso de volver a la infancia y entender el lenguaje imaginario e inocente de unos niños; el film, por tanto, querrá llevarnos a ese mundo de fantasía que todos llevamos dentro y que hemos olvidado con el paso de los años.
Pero la realidad siempre se abre paso y trágicamente pone a cada uno en su lugar. Aparecen temas como la infidelidad dentro de la amistad (el egoísmo), la desaparición del mundo imaginario debido a la imposibilidad de seguir viviendo en él, por causa de dicha tragedia; pero también aparecerá una solución, invitando al espectador adulto a continuar viviendo por encima de los problemas. Terabithia es un país que todos llevamos dentro; oculto o eliminado de nuestros recuerdos, pero a fin de cuentas es el reino de la ilusión.
Dado que la crónica de la película la estamos publicando lejano el estreno de la misma, recomendamos el alquiler o la compra del DVD, cuando este salga al mercado. Eso sí, de verla, hacerlo junto a vuestros hijos y prepararos para dar una respuesta razonable a las cuestiones que puedan hacerse; ya que a ellos les va a encantar, pero les dejará en el aire algunas preguntas trascendentales sobre la amistad, el amor, la vida y la muerte.