(CAMINEO.INFO)- El presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral Sanitaria, el cardenal Lozano Barragán, no encuentra ningún problema ético en la investigación con células madre procedentes del líquido amniótico. El Vaticano, según el religioso, está de acuerdo con todo lo que significa "progreso auténtico"
El presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral Sanitaria, el cardenal Lozano Barragán, no encuentra ningún problema ético en la investigación con células madre procedentes del líquido amniótico. El Vaticano, según el religioso, está de acuerdo con todo lo que significa «progreso auténtico».
La reacción se conoce tras la comunicación por parte de varios científicos de la Universidad de Wake Forest y de Harvard de que habían localizado en la sustancia que recubre al feto células madre igual de válidas para la investigación que las procedentes de embriones. De esta forma, y dada la capacidad regenerativa del propio elemento, se suaviza la posición marcada por algunos sectores como la Iglesia Católica. Desde el Vaticano se había discutido la eticidad de la investigación con células de embriones, ya que provocaba la muerte de éste, por tratarse de un ser humano.
Los expertos han indicado que la extracción de las células madre se puede realizar sin dañar ni a la madre ni a su hijo. Una extracción que irá encaminada a crear tejidos cerebral, hepático y óseo, tal y como ya se había comprobado con las tomadas de embriones. «Si no pone en peligro a la donante, si ese tratamiento no tiene ninguna consecuencia negativa, entonces no existe ningún problema», aseguró Barragán.
Por su parte, grupos liberales y conservadores de EEUU han reaccionado con cautela ante el anuncio sobre el descubrimiento, el cual podría poner fin al debate en el país sobre la investigación con células madre embrionarias.
«Nuestra esperanza es que éstas proporcionen un recurso valioso para reparar y crear órganos», manifestó Anthony Atala, autor del estudio y director del Instituto de Medicina Regenerativa de la Escuela de Medicina de la Universidad de Wake Forest, en Carolina del Norte.
A la cabeza de los sectores contrarios a las leyes que atentan contra la vida y la dignidad de las personas, el presidente George W. Bush ha vetado todo intento de autorizar la entrega de fondos federales para la investigación de células madre embrionarias, argumentando que supone la destrucción de vida humana.
Los sectores liberales, entre los que figuran muchos legisladores del Partido Demócrata, que ahora controla el Congreso, señalan que esa investigación debería contar con financiación del propio Gobierno, porque podría conducir a la curación de muchas enfermedades.
Muchos han sido los que han apoyado el estudio con células embrionarias, debido a las múltilples enfermedades que podrían tratarse con una terapia semejante. Esta opinión se ha visto reforzado con campañas apoyadas por personalidades como Nancy Reagan, viuda del ex presidente Ronald Reagan, el fallecido actor Christopher Reeves, o el también intérprete Michael J. Fox. Fox padece el mal de Parkinson; Reagan murió en 2004 tras una larga lucha contra el alzheimer, y Reeve falleció ese mismo año tras sufrir lesiones en la columna vertebral como resultado de la caída de un caballo.
Según los científicos, esas dos enfermedades y las lesiones en la columna podrían tener una cura si se persiste en la investigación de las cualidades regenerativas de las células madre. También podría ayudar a crear nuevas células que produzcan insulina y resuelvan el problema de la diabetes. Ahora el desnivel ético provocado por el uso de células y embriones humanos para la investigación quedará resuelto con este importante descubrimiento, que implica la utilización de células embrionarias totipotentes sin necesidad de disponer de embriones humanos.