Bilbao/ESPAÑA.- Hoy domingo, 10 de junio, la Iglesia celebra la festividad del Corpus Christi y, el obispo, monseñor Mario Iceta, presidió en la Catedral de Santiago, a las 12 del mediodía, una Eucaristía concelebrada. Al término de la misma (hacia la una) se produjo la salida procesional con el Santísimo por las calles del Casco Viejo de Bilbao.
La procesión del Día del Corpus Christi, se va consolidando en nuestra diócesis, ya que en ediciones anteriores el acto ha congregado a multitud de fieles, así como a diferentes asociaciones laicales.
Mensaje de la Comisión Episcopal de Pastoral Social
Con motivo de la celebración de la festividad del Corpus Christi los obispos de la comisión Episcopal de Pastoral Social han escrito un documento en el que relatan cómo la pobreza en sus distintas formas se ha hecho más extensa, más intensa y más crónica. “Mientras tanto, estamos dando paso a una sociedad más injusta en la que la brecha entre ricos y pobres se hace cada vez más profunda y aumenta entre nosotros más que en el resto de Estados de la Unión Europea. Ello hace que, un tercio de la población declare tener dificultades para llegar a fin de mes, mientras que otros servicios de lujo han aumentado sus beneficios”.
En este contexto, en que muchas personas se preguntan angustiadas qué pueden hacer, -prosiguen en su texto- “nuestra mirada se dirige a Jesucristo presente en la Eucaristía. En este sacramento se manifiesta especialmente el amor de Dios que estimula en nosotros el ejercicio de la caridad en la forma y grado que a cada uno corresponde”.
Lo obispos inciden en que “No podemos quedarnos de brazos cruzados ante la situación de extrema necesidad que viven muchos hermanos nuestros, pensando que no podemos hacer nada con nuestras limitadas fuerzas”.
Hora de pasar de la compasión a la acción
“No es posible vivir ajenos a los cinco millones y medio de hermanos nuestros que no tienen trabajo; a las miles de empresas abocadas a reducir plantillas o a cerrar las puertas; al millón y medio de familias con todos sus miembros en paro. Tampoco podemos ser insensibles ante algunas formas de actuar de personas e instituciones que, llamadas de un modo especial a orientar sus proyectos y acciones con justicia y transparencia no son ejemplares en el ejercicios de estos deberes”. Los obispos, continúan su texto diciendo que “es tiempo de convertirnos pasando de la compasión a la acción, y asumiendo un claro compromiso en favor de los más necesitados”.
Concluyen su mensjae mostrando su cercanía y afecto a cuantos sufren de manera más viva e intensa los efectos de la crisis, “al mismo tiempo nos ponemos a vuestra disposición para apoyaros en vuestros legítimos derechos. Deseamos ayudaros en la medida de nuestras posibilidades y animaros a mantener la esperanza en la divina Providencia”.