CAMINEO.INFO / GAMA.- Leo en varios sitios unos titulares sobre el intercambio epistolar que Juan Pablo II mantuvo durante varios decenios con la psiquiatra polaca Wanda Poltawska. “Unas cartas de Juan Pablo II a una amiga traban su beatificación”, titula el diario argentino Clarín. El lector que no se moleste en saber más, podría quedarse con la duda sobre la naturaleza de esa correspondencia de JPII con la “amiga” que “traba” su beatificación.
La realidad es que en ese intercambio epistolar no hay nada que desdiga del comportamiento de ninguno de los dos. El problema, en caso de que lo haya, se refiere a que en algunas cartas la doctora Poltawska -que cuenta hoy con 88 años- recomendaba al Papa no nombrar obispos a determinados sacerdotes de los que, como psiquiatra, conocía que tenían algunos problemas no resueltos relacionados con la esfera afectiva y sexual. Un tema delicado, pues al Papa llegaban a veces otras propuestas conteniendo alguno de esos nombres.
Ahí acaba todo. Según refiere La Stampa, al cardenal Dziwisz, secretario de Juan Pablo II durante tanto tiempo, no le ha gustado que se hiciera pública esta correspondencia privada, por el elemento de confusión que puede presentar. De todas formas, parece que las misivas vieron la luz con el consentimiento del postulador de la causa. En caso de que no formen parte de la documentación, todo parece indicar la conveniencia de incluir esos documentos en el los volúmenes de la causa. Sea lo que fuere, hablar de “trabas” en el proceso de beatificación parece a todas luces exagerado.