CAMINEO.INFO.- Saltillo/MEXICO.- Muchas fueron las causas que provocaron la débil sentencia del Caso Castaños, que nos hacen pensar en la necesidad del fortalecimiento del sistema de procuración de justicia del país. Esta sentencia no es un caso aislado en el país, pues la actitud de elementos de la SEDENA es condenada por diferentes estados y nunca se castiga a estos, de la misma manera que a quienes pudieran realizar esas mismas agresiones o menores, desde agrupaciones sociales.
Por los frutos que ahora tenemos al conocer la sentencia, vemos que el trabajo realizado para la integración de este proceso, no fue el mejor.
Enseguida el comunicado entregado por el Obispo Raúl Vera López, O.P. en Rueda de Prensa, desde la ciudad de Monclova.
Lo siguiente inmediato, será realizar una acción urgente en la que se pedirá a la sociedad involucrarse y levantar la voz, su opinión, a las autoridades correspondientes, tal y como lo adelanta el siguiente documento.
Seguimos siendo víctimas de los abusos impunes del poder
¿Por qué no juzgan por ustedes mismos lo que es justo? (Lc 12, 57)
El caso Castaños tiene ya su sentencia
2 militares libres desde ayer;
3 con sentencias de 21, 31 y 41 años;
1 de ellos sólo 3 años;
2 más pasarán de inmediato a ser juzgados por el Tribunal Militar.
Hace 14 meses
La madrugada del pasado 11 de julio del 2006, la zona de tolerancia de Castaños, Coahuila fue atacada por elementos del ejército mexicano que debió haber estado custodiando boletas electorales, tras la elección presidencial. Catorce mujeres, y algunos hombres, entre ellos clientes, policías municipales, administradores, trabajadores y taxistas, fueron víctimas de una serie de delitos. Violaciones sexuales (propias e impropias), golpes, amenazas de muerte, tratos crueles e inhumanos, burlas e intimidaciones fueron realizadas por más de tres horas, por alrededor de veinte militares, aprovechando el armamento de la Secretaría de la Defensa Nacional, sus uniformes y vehículos.
Los militares desarmaron a los policías, los golpearon y los sometieron poniéndolos bocabajo en el piso, lo que fue una alteración muy grave al orden público, pues la función legítima de estos era el proteger a quienes los militares querían atacar. Una buena parte de los militares ingresó a los salones, mientras otros permanecieron fuera, haciendo “el rondín” para que nadie entrara ni saliera, lo que equipara esta acción a un secuestro. Dominaron el lugar con tortura física y psicológica. Las víctimas dijeron que era tal su terror, que estaban seguros/as que serían asesinados/as; en una de las denuncias, por ejemplo, se narró la manera en que un par de mujeres fueron tomadas para simular un fusilamiento.
Palabra de Dios
"Cuando ven una nube que se levanta en el occidente, al momento dicen: "Va a llover", y así sucede. Y cuando sopla el sur, dicen: "Viene bochorno", y así sucede. ¡Hipócritas! Saben interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no interpretan, pues, este tiempo? ¿Por qué no juzgan por ustedes mismos lo que es justo?” (Lc 12, 54-57).
En estas palabras Jesús nos invita a no juzgar con superficialidad los acontecimientos en medio de los que transcurre nuestra propia vida. Esto nos animan a realizar una seria reflexión en torno a los resultados del juicio que durante 14 meses se ha conducido en contra de los 8 militares detenidos en el CERESO de Monclova, acusados de distintas agresiones en la zona de tolerancia de Castaños, Coahuila, el 11 de julio de 2006.
Jesús, a raíz del asesinato de un grupo de galileos, que Poncio Pilato mandó sacrificar para mezclar su sangre con la sangre de los sacrificios que él ofrecía a los ídolos del Imperio Romano, comentó: “¿Piensan que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, les aseguro; y si no se convierten, todos perecerán del mismo modo” (Lc 12, 1-3).
Con estas palabras Jesús animaba a sus contemporáneos y a todos nosotros a no justificar en manera alguna, los abusos de poder, como fue el modo en que procedió Poncio Pilato, hecho que los judíos estaban justificando debido a una lectura muy superficial que hicieron de ese crimen, considerando que esos galileos seguramente eran malos y por esa razón, Dios se habría valido de Poncio Pilato para castigarlos. Jesús advierte que si no juzgamos hechos semejantes, desde el concepto del valor de toda persona humana y su dignidad, estaremos tolerando como buenas y justas, acciones abominables ante Dios, y de esa manera, estaremos autorizando, que crímenes semejantes o peores todavía, se sigan ejecutando impunemente contra toda la ciudadanía. Éste es el sentido último que tiene la advertencia de Jesús: si no cambian en su modo de pensar y actuar, “si no se convierten”, “todos perecerán de la misma manera”, es decir, todos acabaremos siendo víctimas de los abusos impunes del poder.
Nuestro actuar
Es esto lo que principalmente nos preocupa en el tan mal andado juicio contra los militares del 14º Regimiento de Caballería Motorizada, que abusando de su poder, atacaron hombres y mujeres que estaban, esa madrugada del 11 de julio, en los salones de la zona de tolerancia. Dejar prácticamente impunes, con este juicio, a la mayoría de los militares que intervinieron en una acción que se equipara al secuestro y someter durante más de tres horas que duró ese secuestro, especialmente a las sexoservidoras y a las bailarinas, a un trato humillante, inhumano y degradante, bajo constantes amenazas de muerte a quien osara rebelarse, abre una puerta aún más amplia para que miembros del Ejército Mexicano sigan realizando todo tipo de atropellos, como los que ya cometen por todo el país.
La debilidad con la que han actuado la defensa de las víctimas, el Ministerio Público y el Juez en este juicio, afecta no solamente a las personas injuriadas y a sus familias, sino nos afecta a todos los ciudadanos de Coahuila y del país, como lo decimos en la lectura mencionada. Nos invita a quienes como ciudadanos organizados en agrupaciones de diversa índole, buscamos mejorar y elevar la calidad de vida en México, en la defensa de los derechos humanos, en la búsqueda de una verdadera democracia, en la lucha contra la impunidad, o en otras, o bien a quienes desde nuestra fe cristiana y desde la confesión de las distintas religiones, trabajamos por un México más justo y solidario, en donde se preserve el Estado de Derecho, a que nos enlacemos y solicitemos a las autoridades correspondientes que deben intervenir en la apelación contra este débil juicio, o integrar los tres casos que aún quedan pendientes, para que se mejore la calidad y profesionalidad de la defensa y se logre así calificar desde un juicio justo, con mayor rigor, el alto grado de ilegalidad con el que actuaron los militares y se les aplique el castigo correspondiente con la gravedad de los delitos que cometieron.
Pastoral de la Comunicación
Monclova, Coahuila