SANTIAGO LLOPIS.- Los venezolanos han dicho “no”a la reforma constitucional propuesta por el presidente Hugo Chávez, quien aceptó el veredicto de las urnas, a pesar de que ha advertido de que seguirá insistiendo en su propuesta. Tan solo unos veinte minutos después de conocerse el boletín del Consejo Nacional Electoral (CNE), Chávez felicitó desde el Palacio presidencial de Miraflores a sus "adversarios" por su victoria en el referendo del domingo. Según el presidente venezolano "no es ninguna derrota. Es otro 'por ahora'". Desde la cadena nacional de radio y televisión desde Miraflores, Chávez ha advertido que seguirá trabajando en el proyecto que planteó al país para avanzar en los cambios. "No se pudo por ahora, pero mantengo la propuesta", ha dicho. Según el boletín oficial del CNE, dado a conocer por su presidenta, Tibisay Lucena, más del 50 por ciento de los venezolanos había dicho "no" a la reforma. Lucena ha señalado que un 50,7 por ciento de los venezolanos votó en contra del primer bloque de artículos sometidos a consulta, mientras un 49,29 se pronunciaba por el "sí". Asimismo, un 51,05 por ciento rechazó el segundo bloque de artículos mientras lo aprobaba un 48,94 por ciento, con una abstención del 44,9 por ciento.
El margen era estrecho, pero el veredicto estaba claro. Y así, aparentemente, lo entendió el presidente Chávez, quien dijo que, con más del 90 por ciento de los votos escrutados, el resultado era "irreversible", y que lo prefería así.
El presidente venezolano felicitó a todos por la jornada electoral del domingo en la que 16 millones de venezolanos habían sido convocados para pronunciarse sobre los cambios en la Carta Magna de 1999 destinados, según el mandatario, a "dar mas poder al pueblo".
No lo veían así los partidos de oposición, los estudiantes contrarios al gobierno, las cúpulas empresariales y comerciales, la Conferencia Episcopal, y todos los que se habían sumado el rechazo, incluidos ex partidarios suyos. Para ellos, el proyecto de Chávez era un instrumento para instalar un "socialismo autoritario" y "eternizarse" en el poder.
Los apretados resultados, y la aparente dificultad del CNE en dar un anuncio claro de la victoria, prolongaron la noche electoral mucho más de lo previsto, generando una creciente tensión a las mismas puertas del Poder Electoral.
Varios representantes de la oposición empezaron a exigir, en declaraciones a los medios, que se hiciera ya público el veredicto de las urnas, con alusiones a un presunto intento de ocultar los verdaderos resultados.
El día de votación transcurrió con total normalidad, exceptuando unos incidentes aislados, y con una afluencia regular en la mañana, que fue aumentando horas después. A lo largo de la jornada se escucharon los llamamientos al voto tanto del gobierno como de la oposición, y palabras también a favor del diálogo y la reconciliación por parte de algunos dirigentes opositores como el gobernador de Zulia, Manuel Rosales, que hace justo un año fue derrotado por Chávez en las presidenciales.
Así mismo, el presidente venezolano, parece seguir queriendo extraer rédito político de su enfrentamiento con el Rey en la XVII Cumbre Iberoamericana y de sus ataques al ex presidente del Gobierno José María Aznar, al que acusa de haber apoyado el golpe de Estado del 11 de abril de 2002 que acabó en fracaso. Si ya amenazó con nacionalizar los bancos españoles (BBVA y Santander) que operan en Venezuela si el Rey no le pide disculpas por haberle “mandado callar”, hoy Chávez fue un paso más allá y ha advertido de que si el PP, partido del que Aznar es presidente de Honor, gana las elecciones generales de marzo de 2008, las empresas españoles presentes en este país latinoamericano "tendrían que irse", haciendo una mención especial al presidente del Banco de
Venezuela/Grupo Santander, Michel J. Goguikian, y a la petrolera Repsol. "Ruégale Michel a Dios que gane otra vez" José Luis Rodríguez Zapatero, porque "si gana la derecha otra vez olvídense los españoles" de operar sus empresas en Venezuela. Ha proclamado Chávez quién ha añadido: "Incluso Repsol que está aquí tendría que irse".
Fuente: COPE