CAMINEO.INFO.- Jerez, Zacatecas/MEXICO.- Durante homilía del domingo, en el Santuario de la Soledad, el señor cura Pedro Robles del Hoyo, condenó a los partidos políticos por la aprobación de la ley para poder conceder el matrimonio a las parejas homosexuales pero mayormente el otorgarles el derecho de adopción, atentando contra la protección a la familia y el derecho de elección de los pequeños quienes dijo, no tienen la culpa pero sí les podría causar un trauma al ser señalado por la sociedad.
Dijo que los partidos políticos violan la Constitución Mexicana desviando el fin matrimonial de la creación familiar y aunque se tiene contemplado la reforma para avalar estos matrimonios.
Reconoció también que no se trata de ninguna xenofobia, ya que estas personas tienen todo el derecho de vivir juntos y también de querer vivir legalmente, pero que no deberían de adoptar pequeños ya que esto puede ser muy grave para los hijos de homosexuales, incluso algunos podrían avergonzarse de tener dos papás o dos mamás.
La iglesia no puede avalar estos matrimonios pues esto va en contra de lo dispuesto por Dios y el concepto del matrimonio que fue impuesto precisamente para la preservación de la familia y especie.
Así como las personas no pidieron venir al mundo dijo, pero tienen la vida en sus manos por lo que el mismo ser es libre de decidir su vida, siempre y cuando sea en buenos aspectos morales físicos y espirituales.
Pidió a los fieles católicos que eleven sus oraciones para que esta ley sea derogada así como el aborto las cuales atentan en contra de la vida humana.
Concluyó al recomendar que tengan mucho cuidado con aquellos partidos que atentan contra las normas de vida de toda la especie humana y que destacan en los tiempos electorales, pero todo encaminado a buscar los votos para su estancia en el poder, dijo gentes que solo buscan el poder por el poder y eso es muy grave, pues se olvidan de los valores humanos que se han perdido conforme los tiempos los cuales divulgó es ahí en donde deberíamos de insistir para recuperarlos.