CAMINEO.INFO.- La víspera del Consistorio Público del pasado sábado 24, para la creación de 23 cardenales, el segundo consistorio del pontificado de Benedicto XVI, el Papa celebró un encuentro de oración y reflexión con el colegio cardenalicio, en el Aula Nuova del Sínodo de los Obispos, en el Palacio apostólico del Vaticano, con el tema “El diálogo ecuménico a la luz de la oración y del mandato del Señor”.
Del tema de la reunión se deduce qué es lo que ocupa la mente del Pontífice y qué es lo que quiere compartir con sus consejeros personales, los cardenales, para su colaboración en la conducción de la Barca de Pedro en rumbo hacia el año 2008.
Para iniciar el encuentro, el cardenal Walter Kasper, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, presentó el panorama actual del diálogo y de las relaciones ecuménicas, distinguiendo, según un comunicado de la sala de Prensa de la Santa Sede, tres ámbitos principales: “Las relaciones con las antiguas Iglesias orientales y las Iglesias ortodoxas; las relaciones con las comunidades eclesiales surgidas de la Reforma del siglo XVI y las relaciones con los movimientos carismáticos y pentecostales que se desarrollaron sobre todo en el siglo pasado”.
Iniciado el encuentro, intervinieron 17 cardenales que trazaron, explica el comunicado, “el compromiso ecuménico común de los cristianos en el campo social y caritativo y en la defensa de los valores morales en las transformaciones de las sociedades modernas. En particular, se indicó que la doctrina social de la Iglesia y su aplicación son uno de los campos más prometedores para el ecumenismo, por lo que se destacó la necesidad de utilizar formas de comunicación que no hieran la sensibilidad de los demás cristianos”.
El Papa conoce el gran tesoro que encierra el diálogo ecuménico, porque tanto las iglesias como los movimientos cristianos de las diversas denominaciones y confesiones, comparten entre sí, y con la Iglesia católica, los argumentos en defensa de la familia en la sociedad y en los ordenamientos jurídicos, tema que se destacó durante el encuentro, además de la importancia del ecumenismo espiritual y de las relaciones personales con los fieles y las autoridades de las demás confesiones cristianas.
Ante la esperanza que implica el ecumenismo, los cardenales sugirieron profundizar en las posibilidades de los desarrollos ecuménicos y destacaron el reciente encuentro ecuménico e interreligioso de Nápoles, inaugurado por Benedicto XVI, como una iniciativa que debe continuarse.
En lo referente a las religiones no cristianas y al diálogo interreligioso, en la reunión se destacó el tema de las relaciones con el judaísmo y con el Islam. Se habló del gesto alentador representado por la carta de las 138 personalidades musulmanas y por la visita del rey de Arabia Saudita al Santo Padre. También se recordó la importante carta del Papa a la Iglesia católica en China y se habló de su acogida favorable por parte de obispos y fieles.
Respecto a la fe cristiana en un mundo secularizado, se presentaron las dificultades que se afrontan cotidianamente y se trató la necesidad de contar con “una nueva evangelización que sepa responder a las expectativas profundas y permanentes de felicidad y libertad del hombre post-moderno”, destaca el comunicado.
Finalmente, el Papa y los cardenales recordaron “la urgencia del compromiso de la Iglesia a favor de la paz, del desarme, sobre todo nuclear y de la lucha contra la pobreza”.
Benedicto XVI aprovechó el encuentro con los cardenales para anunciar la “próxima publicación de su nueva encíclica dedicada a la esperanza, en respuesta a las expectativas más profundas de nuestros contemporáneos”.
Apenas tres días después del encuentro, durante el rezo de la oración mariana del Ángelus el domingo 25, el Papa dirigía su atención hacia la Conferencia Internacional sobre Oriente Medio, que comenzara el miércoles 28 en la ciudad de Annapolis, en los Estados Unidos, y pedía la unión de todos los fieles en oración, para pedir a Dios por la paz para Tierra Santa e implorar “los dones de la sabiduría y del valor para todos los protagonistas de este encuentro tan importante” y dijo que “israelíes y palestinos, con la ayuda de la comunidad internacional, quieren reanudar el proceso de negociación para obtener una solución justa y definitiva al conflicto que desde hace sesenta años ensangrienta la Tierra Santa y ha causado tantas lágrimas y sufrimientos en los dos pueblos”.
El Papa y los cardenales han decidido establecer lazos más fuertes y frecuentes con las diversas religiones, no obstante que algunas voces auguraron, al inicio de este pontificado, que el Papa Ratzinger se cerraría hacia adentro de la Iglesia.