SANTIAGO LLOPIS -Valencia/ESPAÑA- El cardenal arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, propone en su carta de esta semana "vivir bien la Semana Santa" porque ello "ayuda a cambiar la vida de las personas y de los pueblos".
En su carta, que titula "Pasión por el bien humano", el cardenal García-Gasco asegura que en las celebraciones litúrgicas de Semana Santa los cristianos “renovamos lo más profundo de nuestra vocación” y subraya que esas celebraciones "no son un mero recuerdo, ni una representación de algo del pasado", sino que tratan de revivir "los hechos centrales de la historia de la humanidad". Se trata de "una realidad siempre actual, una realidad siempre ‘nuestra’".
El purpurado se refiere al "caudal inabarcable" de las fiestas de Semana Santa, y dice que “tanto lo que se celebra en el templo como por las calles de pueblos y ciudades hace presente un mensaje de esperanza, que convierte en nuevas todas las cosas". Según destaca, “contemplando a Cristo nadie puede sentirse desanimado ante las limitaciones, errores o pecados propios o ajenos”.
Además, "el rostro humano que acompaña toda la Semana Santa es también rostro social", según destaca el purpurado, que define el testimonio de Jesús, lavando los pies de sus discípulos en la Última Cena, como "la expresión más palpable de que el amor se hace servicio, que libra al ser humano de todo lo que le empequeñece y ensucia su dignidad".
De igual modo, el purpurado recuerda que la historia de la Iglesia en Valencia, "comenzando por el diácono San Vicente y llegando hasta los mártires del siglo XX, está enriquecida por la vida entregada de tantos que nos han precedido, y que han hecho del amor a Cristo su más preciado tesoro". Todos ellos "han contribuido a formar entre nosotros un bien común, del que ahora decisivamente nos beneficiamos", destaca el cardenal, que invita a los fieles de la archidiócesis "a que sigamos sus huellas con toda gratitud, alegría y determinación".
Al término de su carta, el cardenal García-Gasco expresa que "el sacrificio redentor de Cristo pone en juego la fuerza de la humanidad" y describe cómo los mártires "evangelizan por la fuerza del que ha sabido vencer la soberbia, la violencia y el odio, desde la fe, la esperanza y la caridad".
Fuente: Arzobispado de Valencia