CAMINEO.INFO -Valencia/ESPAÑA- El cardenal arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, afirma en su carta de esta semana, titulada “Defender los derechos humanos desde Valencia”, que “el compromiso de la Iglesia con los derechos humanos es una de las claves de la nueva evangelización”.
La defensa de los derechos humanos “es una de las tareas que mejor contribuye a unir a toda la familia humana”, subraya el purpurado, que destaca igualmente cómo la Iglesia “ofrece una defensa apasionada de los derechos humanos por medio de la Doctrina Social”, a través de la cual, “proclama con plena convicción que sólo el amor es capaz de transformar de modo radical las relaciones de los seres humanos”.
Igualmente, el cardenal García-Gasco destaca el papel de Naciones Unidas en la defensa de los Derechos Humanos porque “sigue siendo un lugar privilegiado” en el que la Iglesia está “comprometida a llevar su experiencia desarrollada a lo largo de los siglos entre pueblos de toda raza y cultura, orientada a obtener la libertad para todo ser humano y para todo creyente”.
Además, la Iglesia “se alegra de estar asociada con la actividad de esta ilustre organización, Naciones Unidas, a la cual está confiada la responsabilidad de promover la paz y la buena voluntad en todo el mundo”, asegura el cardenal.
Igualmente, destaca la importancia del reconocimiento de la libertad religiosa por parte de los países miembros de Naciones Unidas y considera que “reconocer el derecho a la dimensión religiosa y reforzarlo fomenta la esperanza de un mundo mejor”.
Al animar a defender los derechos humanos desde Valencia, el cardenal menciona expresamente en su carta el Instituto Superior de Investigación sobre derechos humanos Benedicto XVI, recientemente creado por el propio purpurado en la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir”, con el fin de “conocer los derechos humanos mejor y llevarlos a la vida adecuadamente”.
El cardenal García-Gasco invita a los fieles diocesanos a participar en las actividades e iniciativas del instituto porque “estoy plenamente convencido de que redundarán en el bien de las personas, las familias y de nuestra sociedad”.
Al término de su carta, el purpurado asegura que con el Instituto Superior de Investigación sobre derechos humanos Benedicto XVI “los cristianos valencianos y todas las personas de buena voluntad disponen de un nuevo foro e instrumento para trabajar por la difusión y para convertir en realidad los Derechos Humanos”.