·Portada
·Iglesia en el Mundo
·Iglesia en España
·Iglesia Latinoamérica
·Hablan los Obispos
·Homilias
·Realidades Eclesiales
·Reflexion en libertad
·Fe y Razón
·Cultura
·Sociedad


Nov 2008
MoTuWeThFrSaSu
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30

Visitas hoy
Total visitas

 


  Portada:: Hablan los Obispos:: Dos presos cara a cara mirando la libertad

5 / 5 (3 Votos)

Dos presos cara a cara mirando la libertad


Mn Jesús Sanz Montes ofm, Obispo de Huesca y de Jaca
08-09-2008

CAMINEO.INFO.- Queridos hermanos y amigos: Paz y Bien.

Los he visto en un encuentro internacional celebrado en Rímini (Italia): el Meeting de la amistad entre los pueblos. Han pasado ministros del parlamento europeo y del italiano, políticos de todos los colores, artistas, escritores, profesores, cardenales y obispos. Pero ha habido una cita que particularmente me ha conmovido.

Un hombre y una mujer que dan público testimonio de un milagro: el cambio de su corazón, el comienzo de una nueva manera de ver su propia realidad tan distinta entre ambos y al mismo tiempo tan común.

Se trata de un preso condenado justamente por gravísimos delitos de robo y asesinato. Y se trata también de una mujer madre de tres hijos, abandonada por su marido tras haberla infectado de sida a ella y a la criatura que llevaba en su seno. Dos situaciones que tienen en común la condena del mal, que por diverso motivo ellos tenían que afrontar.

El preso se encontró de modo imprevisto con Cristo en la cárcel, y fue ese encuentro el que propiamente le hizo ver el mal que había infligido a sus víctimas (las que sufrieron directamente su agresión y las familias a las que imponía inevitablemente sus consecuencias), y el bien para el que había nacido. No sólo la denuncia pura y dura, sino sobre todo el anuncio esperanzador de aquello para lo que su corazón también había nacido. El contacto con una humanidad distinta a través de los voluntarios cristianos que iban a la cárcel, le permitió entrar en la relación con el Señor que ha venido para abrazar nuestra humanidad esté como esté, haga lo que haga, para poder llegar a vivir como Él eternamente nos soñó. Y pensaba a Zaqueo, aquel rico de Jericó que hizo dinero robando a sus paisanos como recaudador de impuestos del imperio invasor. Todo el odio contenido de aquel pueblo, toda la envidia disimulada, habían sido incapaces de mover y de conmover a aquel hombre. Pero bastó una mirada, una palabra, una autoinvitación a cenar con él por parte de Jesús, y le cambió para siempre la vida: se arrepintió, devolvió cuatro veces más lo que había robado y volvió a nacer.

La mujer, en un heroico deseo de sacar adelante a su hijo y su propia dignidad, luchó hasta la extenuación contra aquel injusto absurdo del que era víctima inocente. Su mejor ánimo, sus menguadas fuerzas, su situación de pobreza creciente al tener que dejar de trabajar, añadían sufrimiento y tragedia a una terrible condena que tocaba a su fin. Pero fue también la compañía de una enfermera cristiana, cuyos brazos, cuyos ojos, cuya entraña se convirtieron en la prolongación del mismo amor de Dios, lo que pudo poner comienzo a una manera libre de ver las cosas: ser capaz de poner nombre a su injusticia, de reconocer el mal sufrido, sin albergar dentro ni el rencor ni la desesperación. Y siendo esto un milagro notable en los tiempos que corren, supuso también la lenta sanación de todos los demás factores de una vida que no tenía ya ninguna salida, ninguna salvación.

Ambos testigos de un cambio real en la vida, han sido protagonistas de la verdadera humanidad dejando que en medio de sus historias de oscuridad y fracaso, el auténtico protagonista de la historia encendiese una luz y señalase discreto la salida. Ambos sufrían condena por diferente motivo y con diversa forma, pero ambos se han encontrado con una libertad que nace de la verdad, una verdad que es abrazo amoroso de Quien no deja de proponernos una salvación que coincide con la felicidad para la que hemos nacido. Ese encuentro feliz ha tomado el nombre y la forma de una humanidad tocada por Dios. Son muchos los que sufren condena tras los sutiles barrotes de una vida sin sentido. A ellos nos envía el Señor.

Recibid mi afecto y mi bendición.


Preview Chanel Preview Chanel
Comenta la noticia
Los comentarios tiene un número limitado de carácteres. Tu mensaje ha de ser corto y conciso. Si quisieras hacer una exposición más prolongada, puedes abrir un tema de debate en los FOROS


Tu nombre:
Tu email:
Asunto:
Tu Comentario: (recuerda introducir el código alfa-numérico de seguridad antes de enviar)


  ARTÍCULOS RELACCIONADOS

Preview Chanel Preview Chanel
camineo.info 2005
PHPCow news publishing script, content management system