CAMINEO.INFO.- La iglesia de la Asunción de La Vila Joiosa, construida en el siglo XVI (con dos capillas adosadas en el XVIII), debe repararse en breve si se quiere evitar su derrumbe. Un desenlace fatal que podrían provocar a corto plazo, aunque no de forma inminente, los daños estructurales del edificio, según confirma un estudio realizado por la Universidad de Alicante. Para tal fin, la parroquia busca "implicar a todos".
Es una iglesia única, ensamblada a la antigua muralla de La Vila Joiosa. En su interior guarda a la patrona, Santa Marta, y una pila de agua bendita (en desuso por higiene) realizada con un altar funerario romano. Aún así, la parroquia de la Asunción, del siglo XVI, se desplomará a corto plazo si nadie frena su lento y progresivo deterioro.
Lo confirma un estudio de la Universidad de Alicante que diagnostica las deficiencias de este templo, gótico renacentista, catalogado Bien de Interés Cultural, y sobre el cual el Departamento Municipal de Urbanismo trabaja junto al de Arqueología y la parroquia para redactar un Plan Director de Rehabilitación que priorice las actuaciones por su urgencia. El estudio desvela "grietas con movimientos vivos", "riesgo de colapso de la bóveda", "entradas de agua", etc. Ninguna dependencia se salva, y por ello, para ejecutar una acción integral hacen falta más de dos millones de euros.
Para conseguirlos "es necesario implicar a instituciones públicas, particulares y empresas, porque aunque el edificio sea de titularidad de la Iglesia, es el patrimonio artístico más importante de La Vila", dice el párroco, J.José Ortega. De momento dispone de 600.000 euros del Obispado que podrían terminar destinados a levantar una nueva iglesia en el centro del pueblo y otra cantidad mucho menor de donaciones particulares.
Así, la restauración parece inviable. "Al contrario de lo que la gente piensa, la Iglesia no tiene patrimonio dinerario, su riqueza son edificios como éste, maravillosos, pero difíciles de mantener, como Santa Justa, monumento nacional cerrada por desprendimientos", explica el párroco que, como tal, no pierde la fe y confía en que "entre todos" se salvará este patrimonio histórico-cultural ubicado en La Vila.