|
|
|
Portada::
Iglesia en Latinoamérica::
Carta abierta a los católicos ante preocupación por orientaciones de los obispos, que han sido mal interpretadas |
 CAMINEO.INFO.- Logo de la CEE |
|
|
Carta abierta a los católicos ante preocupación por orientaciones de los obispos, que han sido mal interpretadas30-04-2008
CAMINEO.INFO.-Guayaquil/ECUADOR.- Mons. Antonio Arregui, Arzobispo de Guayaquil y Presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, envió una carta abierta a los católicos en la que se aclaran algunas orientaciones impartidas por los Obispos que han causado preocupación en un apreciable número de creyentes, al ser mal interpretadas. En su carta señala que "la única finalidad de toda intervención de la Iglesia Católica en materias sociales y jurídicas consiste en la promoción y tutela de la dignidad de la persona humana a la luz del Evangelio y de la recta razón".
Puntualiza la carta que "En ocasión de los debates sobre la nueva Constitución, y aún antes, han surgido ciertas propuestas encaminadas a equiparar la unión entre personas homosexuales al matrimonio y a la familia…, los Obispos del Ecuador, agrega, hemos sostenido una enseñanza común en el sentido de que no puede hablarse de matrimonio ni de familia en las uniones que puedan formar personas homosexuales".
"De otro lado, la moral cristiana considera la práctica homosexual como un grave desorden moral incompatible con la vida de fe, porque contrasta con la ley natural y los mandamientos de la Ley de Dios. Este juicio moral proclama, al mismo tiempo, el respeto que hemos de tener a los demás, a toda persona humana y a sus libres decisiones. No establece discriminaciones injustas. La Iglesia acoge con respeto, comprensión y delicadeza a los hombres y mujeres que tienen tendencias homosexuales".
"Llevado al campo de la legislación del país, esto significa que ninguna ley puede tratar de asimilar estas relaciones y convivencias con la incomparable riqueza del matrimonio y la familia". Agrega Mons. Arregui que "la confusión ha nacido al hablar de la regulación de los derechos y obligaciones que puedan originarse en una relación duradera entre personas homosexuales, respecto de las cuales no podría darse un vacío jurídico. Pero el cauce jurídico para esos posibles derechos y obligaciones es el general de las leyes, sin necesidad de singularidades específicas".
Al final de su carta el Presidente de la Conferencia Episcopal hace un llamado a trabajar por una sociedad más justa y fraterna, bajo la protección del Señor, uniendo esfuerzos por encima de las diferencias políticas, para un buen servicio a la Patria.
Secretaría General de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana
Comenta la noticia
Los
comentarios tiene un número limitado de
carácteres. Tu mensaje ha de ser corto y conciso.Si
quisieras hacer una exposición más prolongada,
puedes abrir un tema de debate en los FOROS
|
|
|
|