CAMINEO.INFO.- La responsabilidad es un valor fundamental en la vida personal, familiar y social; es la capacidad de tomar decisiones, de responder por los propios actos y asumir las consecuencias de lo que hacemos.
La persona responsable cumple con sus deberes y compromisos, hace un esfuerzo extra para realizar bien sus tareas, porque sabe que cualquier actividad que realice tiene una consecuencia positiva o negativa; por lo mismo, es indispensable reflexionar antes de tomar cualquier determinación. Lo que hacemos hoy, tiene consecuencia a corto o largo plazo; una persona responsable toma decisiones correctas aunque le parezca difícil.
Cuando asumimos así nuestras responsabilidades, crecemos y mejoramos nuestras capacidades, nos sentimos satisfechos del deber cumplido y esto hace crecer nuestra autoestima, así también ayudamos a mejorar la familia y la sociedad.
A propósito del plantón de los maestros en el centro de Oaxaca sería oportuno medir todos nuestra responsabilidad social, tener el valor de evaluar con honestidad los logros y costos sociales; sería importante que los maestros y el gobierno escucharan el clamor general de la sociedad que pide solución pronta a las causas que motivan el plantón, algunos ciudadanos están irritados.
Las demandas justas de los maestros se pueden solucionar pronto si hay voluntad y decisión por parte del magisterio y del gobierno; no hay necesidad de emplear formas de manifestarse que dañen a la sociedad ni retardar la solución de los conflictos por “convenios” transitorios que no tocan las causas.
Oaxaca necesita que el magisterio y el gobierno se den la oportunidad de rescatar su imagen y crecer en autoridad moral en la sociedad. Es cuestión de verdad, de responsabilidad social, de educación de calidad y de honestidad. Sería una buena señal que los maestros levantaran ya el plantón y exigir el cumplimiento de demandas justas por otros medios y formas pero nunca dejando sin clases a los niños y dañando gravemente la vida y el trabajo de cientos de familias, de vendedores y comerciantes en pequeño, de artesanos, fuentes de trabajo, a la sociedad y a la imagen de Oaxaca.
El daño causado a los niños ya es muy grave y son miles de trabajos perdidos que no se han recuperado. Se imponen varias preguntas: ¿La sociedad está contenta con la educación actual y con los maestros? ¿El gobierno ha hecho todo lo que está de su parte por solucionar las causas de este conflicto de manera adecuada? ¿Qué jóvenes y adultos ha formado la educación básica en Oaxaca en los últimos 25 años? ¿Dónde queda el derecho de los niños a la educación de calidad? ¿Los maestros se sienten realmente realizados y comprometidos en esta vocación fundamental? ¿Realmente ha mejorado Oaxaca y la vida de los maestros en los últimos 25 años?
Con nuestra oración y bendición para todos.
+ José Luis Chávez Botello
Arzobispo de Antequera-Oaxaca
+ Oscar Campos Contreras
Obispo Auxiliar de Antequera-Oaxaca
Fuente: CEM