El Secretario General Adjunto de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, envió una carta al Presidente de la República en la que solicita se respeten, las opiniones de los obispos y sacerdotes de la Iglesia.
Miriam Amagua
16-09-2008
CAMINEO.INFO.- El P. Nicolás Dousdebés, Secretario General Adjunto de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, envió una carta al Presidente de la República en la que solicita se respeten, aunque no se compartan, las opiniones de los obispos y sacerdotes de la Iglesia.
Dice la carta: "Señor Presidente de la República, lo aprecio y estimo pues se nota que es una persona genuinamente preocupada por el bien común de los ecuatorianos; y al mismo tiempo, le ruego que respete, aunque no comparta, las opiniones de los obispos y sacerdotes de la Iglesia a la que usted pertenece", el Secretario Adjunto de la CEE, cita el art. 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que plantea que "toda persona tiene el derecho a expresar, por cualquier medio, su opinión sobre el asunto que fuera - y pide- "por favor no nos excluya del mismo".
"Lo cristianos -señala el Padre Dousdebés al comienzo de su mensaje- debemos amar la paz pero sin renunciar a la defensa de los valores del Evangelio y las enseñanzas de la Iglesia la cual, a pesar de sus falencias, es una voz que como cualquier otra en una sociedad democrática, debería ser respetada y escuchada. Últimamente se le ha ofendido con epítetos insultantes por el único "delito" de mostrar su desacuerdo con algunos puntos del proyecto de nueva constitución en los que hay ambigüedades que pueden ser interpretadas a favor del aborto (Art. 66,9 y 66,10); las uniones homosexuales equiparadas a la familia (art 67 y 68) y en contra del apoyo a la educación particular y fiscomisional (art. 344,2;347,4;348,2). Esto es cierto, a pesar de que en el texto de Montecristi hay también muchos aspectos positivos que buscan más equidad y justicia en el país.
El P. Dousdebés agrega en la carta "Los sacerdotes no somos espectros fantasmales vestidos de negro, ni pelucones, ni perversos mentirosos como su millonaria publicidad lo afirma, sino ciudadanos que, como usted, servimos al pueblo, a veces sin reconocimiento ni remuneración; no recibimos sueldo o prebenda alguna del estado y por eso tenemos la libertad para expresar que no estamos de acuerdo con todo lo que el poder plantea como si su voz fuera el criterio único de verdad, sobre todo en temas que afectan a la moral y a la vida".
TEXTO COMPLETO DE LA CARTA:
Señor Presidente:
Como cristianos debemos amar la paz pero sin renunciar a la defensa de los valores del Evangelio y las enseñanzas de la iglesia la cual, a pesar de sus falencias, es una voz que como cualquier otra en una sociedad democrática, debería ser respetada y escuchada. Últimamente se le ha ofendido con epítetos insultantes por el único “delito” de mostrar su desacuerdo con algunos puntos del proyecto de nueva constitución en los que hay ambigüedades que pueden ser interpretadas a favor del aborto (art. 66,9 y 66,10); las uniones homosexuales equiparadas a la familia (art. 67 y 68) y en contra del apoyo a la educación particular y fiscomisional (art. 344,2; 347,4; 348,2). Esto es cierto, a pesar de que en el texto de Montecristi hay también muchos aspectos positivos que buscan más equidad y justicia en el país.
Los sacerdotes no somos espectros fantasmales vestidos de negro, ni pelucones, ni perversos mentirosos como su millonaria publicidad lo afirma, sino ciudadanos que, como usted, servimos al pueblo, a veces sin reconocimiento ni remuneración; no recibimos sueldo o prebenda alguna del estado y por eso tenemos la libertad para expresar que no estamos de acuerdo con todo lo que el poder plantea como si su voz fuera el criterio único de verdad, sobre todo en temas que afectan a la moral y a la vida.
Tanto fieles como sacerdotes debemos dejarnos iluminar por la Palabra de Dios, que para nosotros es el criterio más elevado que debe guiar nuestra conducta. Si ella dice que Dios valora la vida desde que estamos en el seno de nuestra madre y nos ha consagrado desde entonces (Isaías), si afirma que por la mujer abandonará el hombre a su padre y a su madre para ser una sola carne, para ser fecundos y llenar la tierra (Génesis y S. Mateo), si recuerda que son los padres los primeros que tienen derecho a educar a sus hijos (Cfr. Efesios), esas son las normas supremas que han de regirnos, más allá del próximo referéndum.
Señor Presidente de la República, lo aprecio y estimo pues se nota que es una persona genuinamente preocupada por el bien común de los ecuatorianos; y al mismo tiempo, le ruego que respete, aunque no comparta, las opiniones de los obispos y sacerdotes de la Iglesia a la que usted pertenece y recuerde finalmente el art. 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que plantea que toda persona tiene el derecho a expresar, por cualquier medio, su opinión sobre el asunto que fuera. Por favor no nos excluya del mismo.
Que Dios lo bendiga e ilumine en sus delicadas funciones al servicio de la Patria
Atentamente
P. Nicolás Dousdebés Córdova Secretario General Adjunto Conferencia Episcopal Ecuatoriana
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| carta de la Conferencia - 17-09-2008 |
Es de felicitar, la caballerosidad y el cariño, con el que el Padre Dousdebés, trata al Presidente, dando la otra mejilla, después de que el Presidente los a insultado, a pesar de llamarse Católico Practicante, debemos guiarnos siempre en las leyes divinas que las encontramos en las Santas Escrituras, vengan las leyes que vengan.
Mónica |
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