CAMINEO.INFO -Valencia/ESPAÑA- El cardenal arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, ha mantenido esta mañana un encuentro con un millar de profesores de colegios diocesanos en el centro escolar La Salle de Paterna.
Durante la jornada, el purpurado ha animado a las familias, centros educativos y parroquias a colaborar conjuntamente para que los alumnos “puedan tener una educación integral”. Para ello, el cardenal García-Gasco ha afirmado que “también es muy importante que los colegios diocesanos tengan exigencia profesional e identidad católica”.
El purpurado ha recordado que, durante su primera visita “ad limina” al Vaticano como arzobispo de Valencia, el papa Juan Pablo II le transmitió su deseo de que “la escuela católica pudiera ser una extensión de la parroquia”. Asimismo, Juan Pablo II mostró su alegría por el elevado número de colegios diocesanos que había entonces en Valencia y afirmó que “merece la pena tenerlos”.
Este curso, la archidiócesis cuenta con dos colegios diocesanos más dependientes del Arzobispado, con lo que en la actualidad la cifra total alcanza los 64, donde estudian 30.000 alumnos y trabajan 2.500 profesores. Los dos nuevos centros educativos son los del Sagrado Corazón de Jesús en Chella e Inmaculada de Albaida, hasta el curso pasado gestionados por dos congregaciones religiosas.
En el encuentro de esta mañana, los profesores han regalado al cardenal García-Gasco una estola por ser la primera vez que mantienen la reunión de inicio de curso con el titular de la diócesis de Valencia ya como purpurado.
Durante la jornada han intervenido también, entre otros, Rafael Cerdá, presidente de la comisión de Enseñanza del Arzobispado de Valencia, así como el decano de Ciencias de la Educación y del Deporte de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir (UCV), José Ignacio Prats, y el vicedecano de Magisterio de la UCV, Miguel Ángel Jiménez, quien ha pronunciado una ponencia sobre los “Retos del tutor en un colegio diocesano”.