CAMINEO.INFO.- Que los objetores a esta Educación para la Ciudadanía nos opongamos, sobre todo, al hecho de que invade nuestra competencia como padres para educar moralmente a nuestros hijos según nuestro leal saber y entender, no es óbice, sino todo lo contrario, para que denunciemos cómo se aplica, en la práctica, la EpC en nuestro país. Porque esos polvos de promover la moralización desde el Estado traen estos lodos en formato de manuales para nuestros hijos.
Al hilo de estas reflexiones, acaba de ver la luz un excelente trabajo de investigación publicado en mayo de 2008 por tres profesores universitarios:
- José J. Escandell (Coordinador) del Instituto CEU de Humanidades Ángel Ayala,
- José Ángel Ceballos de la Universidad Pontificia Comillas y
- Antonio Páramo del Instituto CEU de Humanidades Ángel Ayala.
Su título es La “Educación para la Ciudadanía” en los libros de texto y lo ofrecemos íntegro (187 páginas) a los lectores en formato PDF.
La estructura del trabajo es la siguiente:
- I. PLANTEAMIENTO
- A. OBJETIVOS DE ESTA INVESTIGACIÓN
- B. MARCO TEÓRICO
- 1. Planteamiento legal de la asignatura
- 2. La asignatura «Educación para la ciudadanía»
- C. MÉTODO
- II. LIBROS EXAMINADOS
- III. CONCLUSIONES
- ANEXO. ANÁLISIS DE TEXTOS.
Los libros examinados han sido, en esta edición del trabajo, 19.
Ofrecemos a continuación el análisis de cada uno de ellos:
Akal
Algaida
Anaya
Bruño
Casals
Edebé
Edelvives
Ediciones del Serbal
Editex
Everest
Laberinto
Los Libros de la Catarata
McGraw-Hill
Octaedro
Oxford Educación
Pearson Educación-Alhambra
Santillana
SM
Vicens Vives
Conclusiones del estudio
1ª. Desde un punto de vista científico, los manuales de EpC son de una gran pobreza, con simplificaciones, errores e ignorancias de grueso calibre. Llegan a simplificaciones irritantes que no pueden llevar sino a deformaciones en los alumnos, o a tedio y desinterés. Esas simplezas sólo se explican porque están a veces al servicio de la manipulación de las mentes de los alumnos, o preparándolas para ello al dejarlas incultas y vacías, o desviadas.
2ª. La mayoría de los manuales, forzados por la forma habitual de los libros de esta clase, proponen a veces ejercicios ridículos e inútiles, pero efectistas sobre el papel. Ninguno se rebela contra la cursilería y el didactismo.
3ª. El tono común de los libros no puede tomarse como algo privativo de las editoriales, ni que los autores sean personas especiales. En realidad, estos libros también representan y manifiestan qué piensan y hacen los profesores de enseñanza no universitaria, en términos generales. La resultante es que el nivel de formación de los autores es muy bajo; y sólo profesores tan ignorantes como ellos elegirán estos libros.
4ª. Casi todos participan de la mentalidad que toma los tiempos democráticos como los auténticamente históricos y suelen hacer un corte de continuidad entre la democracia y el resto de la historia de la humanidad. Inducen a pensar que lo moderno es lo mejor y lo definitivo. A lo sumo reconocen antecedentes en la Ilustración, pero no más atrás.
5ª. La mayoría de los manuales mencionan a los mismos personajes de referencia (F. Savater, V. Camps, K. Annan, Gandhi, F. Mayor Zaragoza, etc.). Como si se hubiera creado un staff de pensadores políticos de referencia obligada, a despecho de los clásicos. Grosso modo, los autores decisivos son los partidarios del Nuevo Orden Mundial y de izquierdas. Faltan (o si no, aparecen con frecuencia deformados) los autores clásicos.
6ª. Por lo general se proponen los manuales inculcar resposabilidad moral mundial en los alumnos. Quiere hacérseles tomar conciencia de una obligación moral con el mundo porque todo mal procede, al final, de la voluntad de los hombres, y el hombre podría terminar con el mal de todo tipo.
7ª. Como si la historia comenzara hoy. La mayoría de los manuales parece plantearse como si su objetivo fuera presentar un proyecto definitivo de vida del hombre sobre la tierra (y circunscrito tan sólo a la tierra).
8ª. Muy pocos manuales entran en alguna medida al fondo de las cuestiones y ofrecen fundamentación suficiente de sus propuestas. Generalmente se apela a la sociabilidad del hombre, a su dignidad, a la solidaridad, etc., sin dar razones de estas ideas.
9ª. Hay una falta completa de sentido crítico hacia los convenios y organismos internacionales. Se confía a ciegas en la ONU, en la Cumbre del Milenio, etc. Más aún, son las propuestas de esta clase las que se suelen tomar como referencia positiva para el futuro de la humanidad.
10ª. Predomina el enfoque socio-psicológico de los asuntos. Se prefiere el tratamiento de los temas desde el punto de vista de las ciencias humanas y se elude en lo posible las consideraciones morales. Esto en caso todos, salvo algunos significativos.
11ª. La familia y la religión, si son aludidas, lo son en sentido más bien negativo. La familia sólo se acepta en una versión moderna, abierta y plural. La religión es generalmente un elemento de freno del progreso. En algunos manuales ni se menciona la religión.
Fuente: Padreobjetor.com