JOSE LUIS TURIEL - A través de distintos representantes, Amnistía Internacional (AI),ha reafirmado su posición anti-vida, tras dar a conocer recientemente que apoyará el aborto por considerarlo un derecho humano.
En su campaña en contra de la vida, Amnistía Internacional, no ha dudado en atacar a la Iglesia argumentando que pone en peligro su trabajo a favor de los derechos humanos.
“Tenemos la suciedad bajo las uñas y la sangre y el dolor de las personas a las que estamos respondiendo. La Iglesia Católica, mediante una mala interpretación de nuestra posición sobre algunos aspectos del aborto, pone en peligro nuestro trabajo en derechos humanos” señaló la Secretaria General de AI, Kate Gilmore.
Al mismo tiempo, Gilmore opinó que AI defiende el derecho de la Iglesia de pronunciarse en materia moral, pero aseguró que no debe pronunciarse en nada más, ya que “nuestros propósitos convocan a la ley y el estado, no a Dios”.
“Eso significa que algunas veces el marco secular de los derechos humanos que Amnistía mantiene, a veces convergerán con la perspectiva de comunidades basadas en la fe, pero a veces no” aseveró.
Por su parte, la representante de AI en Ottawa, Canadá, comentó que “hemos recibido donaciones de unos 25 católicos por lo que ahora estamos haciendo” y evitó expresar su opinión por la pérdida de 200 donantes regulares en ese país.
Suzi Clark, de la oficina de Londres, Inglaterra, predijo a su turno que AI “va a ganar más de lo que va a perder. De lo que vemos, apreciamos que existe un número de países en donde más personas se nos han unido por nuestro apoyo a los derechos sexuales y reproductivos, incluyendo algunos aspectos del aborto, que las que se oponen a nuestro trabajo”.
De otro lado, una de las voceras de AI en Estados Unidos, Suzanne Trimel, indicó que los contribuyentes de esta país son unos 400 mil y que “solo un grupo de probablemente menos de 200 ha dejado la organización” en protesta por la nueva política anti-vida de la institución fundada en 1961 por el católico convertido, Peter Benenson.
Por su parte, desde Roma, el Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, Cardenal Renato Martino, denunció esta nueva política abortista de AI.
“Es una traición a su misión” anunció el cardenal, “ya que lo que su fundador deseaba era resguardar los derechos inalienables de todos los seres humanos”.
"Hacer perder la sensibilidad a la cultura del mal del aborto es parte y parcela del lobby abortista. Es difícil creer que Amnistía haya cedido a las presiones de este lobby”. Si AI persiste, los “individuos y las organizaciones católicas deben retirarle su apoyo”, precisó.
Fuente: ACI