CAMINEO.INFO.- Madrid/ESPAÑA.- El Gobierno sigue apostando por una política de libertad que no defiende la vida. Ayer mismo, el ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria, anunció que su Gobierno seguirá apostando por la defensa del supuesto “derecho” a morir y pidió a la Iglesia que respete las decisiones del Ejecutivo “igual que el Gobierno respeta las que toma la Iglesia”
Partiendo de que todo ciudadano tiene derecho a morir sin sufrir, el responsable español de Sanidad volvió a insistir ayer en el término “muerte digna” durante su participación en el Forum Europa de Nueva Economía. Según dijo, desde el Ministerio que dirige se pretende seguir respetando la autonomía del paciente, "es decir, el derecho que tiene toda persona a decidir sobre su cuerpo".
Para Bernat Soria, el paciente o la familia de éste son los que tienen la potestad de poner o no fin a su vida rechazando una terapia o negándose a recibir ayuda médica en caso de sufrir una crisis. Así, mencionó que ya se han "generado normativas" que "vienen desarrollándose con un nivel alto de calidad y de honestidad por parte de los profesionales médicos", en referencia a la estrategia desarrollada en cuidados paliativos y a la limitación del esfuerzo terapéutico, que, a su entender, "es el derecho que tiene cualquier paciente a decir que no quiere recibir un tratamiento", siempre que haya "garantías" de que el paciente comprende las consecuencias de finalizar dicha terapia.
En los casos no estén incluidos estos supuestos, manifestó su deseo de que el Comité de Bioética de España, que pretende nombrar antes de que acabe la legislatura y que se establecerá para el desarrollo de la Ley de Investigación Biomédica, "se haga cargo de esas situaciones".
Sin embargo, comentó que el Gobierno no estudia despenalizar la eutanasia ni pretende desarrollar un Real Decreto que la regule en España pero apuntó que los avances tecnológicos y el desarrollo médico han generado "más formas de morir", y que en estos momentos la eutanasia como tal o suicido asistido "está recogido en el código penal", por lo que opina que deberá ser el Ministerio de Justicia el que estudie su legalización.
Sacar rentabilidad de la eutanasia: “una ofensa”. Asimismo, se sintió "ofendido" al pensar que se pudiera ver la "rentabilidad" de la eutanasia, y afirmó que "nunca un gobierno sensato tiene que plantearse la salud de los ciudadanos o las expectativas de vida en términos de rentabilidad".
Por otra parte, pidió a la Iglesia Católica que respete las decisiones del Gobierno, “como el Ejecutivo respeta las que toma la Iglesia” y consideró que
"sería bueno para el país" que las autoridades sanitarias se reunieran con las eclesiásticas. "Siempre he sido muy respetuoso –afirmó- con la actividad pastoral de la Iglesia y lo que espero de cualquier colectivo de creyentes o de sus jerarquías es el mismo respeto para las decisiones del Gobierno".
Para poder debatir sobre los aspectos en los que hay discrepancias dijo estar “encantado” de hablar con cualquiera de ellos y defender, “desde la ética y la honestidad, mis puntos de vista. Además, creo que sería bueno para el país", finalizó el titular de Sanidad y Consumo.
Respecto a las cifras conocidas hace unos días sobre el aumento de abortos entre las jóvenes, Soria señaló que esa situación, que también atañe al Ministerio de Asuntos Sociales, tiene que ver con "cómo nuestra infancia y nuestra adolescencia está socializándose, asumiendo los mecanismos para incorporarse a los valores de la sociedad", por lo que admitió que "ese es un campo de trabajo en el que todo lo que hagamos será poco".
Fuente: Análisis Digital