CAMINEO.INFO- Barcelona/ESPAÑA.- “Las trituradoras encontradas en dos abortorios de Barcelona y la masa pastosa de restos humanos de fetos es una conscuencia de la ‘estrategia oculta’ iniciada en 1996, en la localidad neoyorkina de Glen Cove. Esa estrategia integral para difundir el ‘derecho al aborto a demanda’ surgió entonces promovida por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el Alto Comisionado de Derechos Humanos y algunas otras organizaciones. De ahí sale esa masa pastosa y las trituradoras de fetos, junto con la aceptación de gran parte de la sociedad española”, afirma Manuel Cruz, director de la Fundación Vida.
El núcleo central de esa estrategia lo vienen realizando los propios comités de vigilancia de los tratados internacionales de derechos humanos. Especialmente el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW), el de la Convención sobre los Derechos del Niño y el del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Estos comités de vigilancia convencieron a los Estados Partes que los tratados no estaban “firmados y negociados”, sino que eran documentos “vivos y mutables”, de manera que los derechos humanos existentes bien pueden ser reinterpretados para incluir lo que llaman el ‘derecho al aborto’.
El CEDAW, a través de sus revisiones anuales, ya ha presionado a casi 60 países para liberalizar sus leyes de aborto, y ahora lo seguirá haciendo con mayor intensidad. Esta semana, sin ir más lejos, la Tercera Comisión de la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una resolución para incrementar en 9,3 millones de euros más su presupuesto.
“La resolución tomada insta a las naciones a ‘tomar en consideración las observaciones finales y las recomendaciones generales de la CEDAW’, lo cual es un abuso. El CEDAW realiza una presión constante para legalizar y liberalizar el aborto, a pesar de que ningún tratado internacional firmado menciona la palabra ‘aborto’”, afirma el directivo de Fundación Vida.
Las propuestas del CEDAW han recibido también algunas negativas. El delegado pakistaní contestó al Comité de la CEDAW en su revisión de este año que “el aborto es un asesinato una vez que el feto ya ha sido concebido” y defendió las leyes a favor de la vida de su país. Desde otra óptica, el delegado de Sierra Leona dijo al Comité que “los niños son un regalo de Dios”, justo cuando presionaban intensamente a su gobierno para legalizar el aborto.
“La promoción del aborto no es espontánea, sino que hay mucho trabajo de despachos para imponerla. Esa guerra que se da en el seno materno tiene ahí su origen y la promueve la ONU, que es financiada en su mayor parte por la Unión Europea. Así que puede decirse que indirectamente todos financiamos el aborto”, termina diciendo el directivo de la Fundación Vida.
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