·Portada
·Iglesia en el Mundo
·Iglesia en España
·Iglesia Latinoamérica
·Hablan los Obispos
·Realidades Eclesiales
·Opinión
·Cultura
·Sociedad
·La Biblia
·El Catecismo
·Evangelio Diario
·Liturgia de las horas
·Hemeroteca
·Libro de visitas
·Foros


Actualmente, y dando por supuesto que el voto es secreto, ¿Cual sería tu intención de voto en las próximas elecciones españolas?
PSOE
PP
Voto en blanco
No doy ese tipo de información
Otras formaciones políticas



May 2008
MoTuWeThFrSaSu
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  




Visitas hoy
Total visitas
  Portada:: Opinion:: El Rincón de Jairo del Agua:: Pecar en verano

(CAMINEO.INFO)- El Hijo pródigo

4.5 / 5 (91 Votos)

Pecar en verano

03-08-2007

JAIRO DEL AGUA- Caminábamos con gozo y esfuerzo por una ruta de los montes cántabros. Durante un tiempo avanzamos, como césares, bajo un interminable arco verde de árboles frondosos. Nos refrescaban e impedían que nos tocase un solo alfiler del sol. Cuando llegamos a los acantilados unas empalizadas acotaban el camino. Mi hijo me preguntó: ¿Aquel triángulo vallado en medio de la maleza qué significa papá? Probablemente es un pozo o la boca de una sima, le respondí. Estas vallas laterales y aquella triangular nos avisan de un peligro.

Son como los preceptos morales, cuyos finos trazos sobre el papel no impiden que podamos quebrantarlos, pero nos están advirtiendo de peligros concretos. Pecar no es saltarse la norma, pecar es “causarnos daño o causárselo a los demás; ponernos en peligro a nosotros mismos o a otros”. A veces no es fácil renunciar al peligro. Ahora mismo nuestra curiosidad podría hacernos saltar estas sencillas maderas para ver mejor el acantilado, pero con peligro evidente de caernos por él. Por eso quien pone las empalizadas y las normas nos hace un favor. De sabios es respetarlas.

¿Pero, papá, pecar no es ofender a Dios? Yo creo, hijo mío, que pecar es ofender al hombre a quien Él ama. Ningún ser humano es capaz de ofender a Dios porque no le puede alcanzar. Nosotros no nos ofenderíamos si una gaviota nos sacase la lengua. ¿Te lo imaginas? Nos reiríamos con ganas.

La “ofensa a Dios” tiene su origen en sociedades poco humanizadas en las que el temor al Ser Supremo motivaba la conducta y frenaba los atropellos a las personas. Para los cristianos la motivación debería ser el amor a nosotros mismos y a los otros. Esa es la concreción del amor a Dios. De ahí nacerá no sólo el respeto a las normas (evitar el peligro) sino la solidaridad (ayudar a quien cayó en el daño). Esa es la síntesis de nuestra moral. Lo decía San Pablo: “La plenitud de la ley es el amor” (Rom.13,10). Lo dice el Evangelio: “Cuanto hicisteis con uno de estos mis hermanos pequeños conmigo lo hicisteis” (Mt.25,40).

¿Entonces, los deberes para con Dios? Veamos, hijo mío: ¿Tendrá un niño pequeño obligaciones para con la madre que le alimenta y le cuida? Lo que quiere la madre es que el niño crezca, se desarrolle y sea un adulto feliz. Exactamente lo mismo que quiere Dios para cada uno de nosotros: “He venido para que tengan vida y la tengan abundante” (Jn.10,10). Dios no es un ser abstracto o un frío concepto. Es la Vida que, desde dentro de nosotros mismos, nos impulsa a ser más y mejores. Es el Amor que nos está creando y proyectando hacia la plenitud para que seamos nosotros mismos, plenamente humanos. Prescindir de Dios a quien realmente perjudica es al propio hombre, lo mismo que a una planta le perjudica carecer de luz.

En la catequesis debería explicarse, por ejemplo, que la “obligación” de ir a Misa no es un deber para con Dios, sino una mínima condición de supervivencia para el individuo, necesitado de alimentar su vida interior. Porque -querámoslo o no, sepámoslo o no- Dios es el reactor nuclear de nuestra vida, la energía que nos empuja hacia la plenitud. Negarse a recibir esa energía es optar por la debilidad o la muerte. Prescindir de Dios no le perjudica a Él, nos perjudica a nosotros mismos. El Padre no llora por su honor olvidado sino por nuestro daño, lo mismo que una madre llora desconcertada ante el hijo que rechaza el alimento. Tal vez sólo una madre, que ha perdido un hijo, sea capaz de intuir lo que Dios “siente” cuando nos despeñamos.

Lo he visto claro cuando mi amigo Juan me contó su último problema: un desliz de su hija con el novio y… embarazo al canto. Mi amigo estaba triste, dolorido, abatido. Quise animarle y le dije: un error lo tiene cualquiera; hoy la sociedad comprende mejor estas cosas, nadie le va a poner etiquetas; además, el que esté sin pecado que tire la primera piedra…

No, si no me importa el que dirán, respondió. Ni siquiera me importa que mi hija haya olvidado los principios que con tanto amor le hemos enseñado. Lo que realmente me importa es ella, la prematura carga que ha echado sobre sus hombros. Conseguir la autonomía personal y económica ya es suficientemente difícil en el mundo en que vivimos, con la responsabilidad sobrevenida de un hijo le va a ser más arduo. Lo que me duele realmente es el dolor de mi hija, sus dificultades futuras. Y me duele, además, el quebranto de los derechos del hijo. Este niño tiene derecho a una seguridad material, a una seguridad afectiva y a unos padres suficientemente adultos. Me temo que todo eso no lo tendrá completo.

Fue entonces cuando se me encendió la luz. A mi amigo Juan le pasaba lo que al Padre del hijo pródigo. No hay reproches, no hay juicios, no hay recortes de libertad, no hay rígidas normas que cumplir para recibir la herencia. Sólo hay dolor por la ausencia, dolor por el perjuicio que el hijo se causa a sí mismo, dolor por el dolor del hijo. No se siente ofendido, ni acumula correcciones, venganzas o castigos. El pecado ya trae su penitencia. Sufre con el que sufre y complica su propia vida. Se duele por el hijo millonario que malvive como un mendigo. Y espera, siempre espera, abiertos los brazos y horneados los besos.

Mientras pecamos y nos sentimos culpables por haberle ofendido, he aquí que el Padre sólo se preocupa del rasguño o el desgarro por el que se nos infecta la vida. Mientras repasamos las cuadrículas morales que hemos roto, el Padre busca los agujeros abiertos -en nuestra vida o en la vida del otro- para detener la hemorragia apretando con su abrazo. Mientras nos empeñamos en pasar hambre y arrastrar la vida, nuestro Padre Dios siempre nos espera con nueva vida y la mesa puesta. Mientras nos apuñamos el pecho por la ofensa proferida, Él se inclina y nos pregunta solícito: ¿Hijo mío, te has hecho daño?

Sobre el autor
jairoagua@gmail.com

Preview Chanel Preview Chanel
Comenta la noticia
Los comentarios tiene un número limitado de carácteres. Tu mensaje ha de ser corto y conciso.Si quisieras hacer una exposición más prolongada, puedes abrir un tema de debate en los FOROS

Documento sin título
El amor a Dios - Mon, 20 Aug 2007 09:37:32
Verdaderamente el que ama ha cumplido la ley y la ley buena es amar a Dios y al prójimo. No se pueden separar estas dos dimensiones pero en el orden de prevalencia está el amor a Dios. De su abundancia sobreviene el buen amor al prójimo.
Lo digo porque a menudo se crea cierta confusión en los deberes que tenmos para con Dios. Decía, p.e. La Madre Teresa de Calcuta: La peor pobreza del honmbre es no conocer a Jesucristo. Muy a menudo hay solidaridades que olvidan lo principal: Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo: Haz esto y vivirás, así que digamos tambien con S. Juan: Amar a Dios es cumplir sus mandamientos y no dejemos nuestras obligaciones sagradas de Amar al Padre que nos espera cada día para servirle felices en el amor al prójimo. Guardemos claramente ambos aspectos del amor, sin distorsionarlo tanto hacia solidaridades que a menudo o9lvidan a Dios en detrimento del verdadero Amor que necesita el hombre: Conocer a Cristo.
La palmera
meloni58@hotmail.com


Documento sin título
saludos - Wed, 15 Aug 2007 21:15:50
La verdad es que nunca habia pensado que el pecado me hacia daño y ma gustado y ayudado esta reflexion
fernando
fgis2912@hotmail.com


Documento sin título
saludos - Sun, 12 Aug 2007 02:04:44
la paz este con ustds.
os saludo para felicitarlos por esta pagina tambien para decirles que yo pertenesco a una comunidad de colombia-cucuta parroquia san francisco de asis.la paz con ustedes .
ESPERO LA RESPUESTA A ESTE E-MAIL. Dios los bendiga
atte: maria camila torrado hernandez
camila
kmila_0227@hotmail.com


Documento sin título
Felicidades - Mon, 06 Aug 2007 18:30:08
Maravillosa la reflexion.
jose huerta morales
tahuer442003@hotmail.com



Tu nombre:
Tu email:
Asunto:
Tu Comentario: (recuerda introducir el código alfa-numérico de seguridad antes de enviar)



  ARTÍCULOS RELACCIONADOS
»  10-12-2007 La navidad de papel moneda
»  02-12-2007 Cuando los árboles lloran
»  01-10-2007 Asignaturas para padres
»  19-09-2007 El Dios que me habla
»  06-09-2007 Querido Cura
»  13-08-2007 Volver con los gusanos en la barriga
»  20-07-2007 Orar pintando
»  08-07-2007 Despreciar la vida
»  24-06-2007 Una boda de tres
»  12-06-2007 Sueño de verano

Preview Chanel Preview Chanel
camineo.info 2005
PHPCow news publishing script, content management system