CAMINEO.INFO.- Entre los días 2 y 15 de agosto, 20 familias de Familia Misionera vuelve a los concejos de Ponga y Amieva con actividades para disfrutar unas verdaderas vacaciones que saquen lo mejor de las familias, y con un plan de misiones para ayudar al P. Rubén a promover el Año Santo entre los vecinos. Culminará el día 15 con una peregrinación a la Catedral de Oviedo. Familia Misionera lleva 3 años organizando misiones y actividades en estos concejos.
Como antídoto a las prisas, las tensiones o la falta de tiempo para dedicar a las personas queridas, Familia Misionera ha ideado un modelo de vacaciones para sacar lo mejor de la familia y vivir los valores que le son propios. “La idea es que sean días para ayudar a la familia. Días de descanso, pero días para compartir actividades divertidas que nos descubran que, a veces, las vacaciones familiares no son familiares y cómo hacer para que sí lo sean”, explica Rosa Collado, coordinadora de estas originales vacaciones.
Es uno de los objetivos de Familia Misionera como apostolado del Movimiento católico Regnum Christi y los Legionarios de Cristo: la promoción de la familia y los valores de la misma. Ponga y Amieva recibirán a 20 familias misioneras –unos 45 niños y 40 adultos- la primera quincena de agosto. Por las mañanas, niños y adultos visitarán las casas, a los ancianos y enfermos; compartirán conversaciones y quehaceres con los vecinos de estos concejos para acercarles su experiencia de fe vivida en familia. Las tardes serán momentos lúdicos: excursiones, juegos, deportes en la naturaleza, visitas culturales...
Es el tercer año que Familia Misionera organiza este verano para las familias. El año pasado fueron en Villasana de Mena (Burgos) donde se colaboró con la restauración de la iglesia parroquial. “Este año, vamos a ayudar al P. Rubén a promover el Año Santo, vamos a invitar a todos a ganar la indulgencia plenaria viviendo muy cerca de Dios a través de los sacramentos, y a celebrarlo el 15 de agosto en la Catedral de Oviedo”, cuenta Rosa.
Las familias viven muy rápido a lo largo del año: trabajo, colegios, horarios apretados... Los momentos para estar todos juntos son a veces difíciles de encontrar. Se ponen muchas expectativas en las vacaciones, y organizarlas bien para aprovecharlas al máximo es una fórmula que Familia Misionera ha encontrado. Lo explica Rosa: “Con niños pequeños, vas acelerado. Da igual que estés de vacaciones o durante el resto del curso. Estos días en Asturias, tienen momentos para todo: para formarte, para tener ratos de oración personales y en familia, para hablar con tus hijos y con tu marido, para divertirnos juntos y con otras familias... Y, al mismo tiempo, para hacer el bien”.
Los niños aprenden y los padres también. “En vacaciones, hay familias que en el sitio de veraneo pasan, al final, todo el día trabajando –compras, comidas, limpieza...-. Otras familias que tienen mucha vida social, y su preocupación es con quién dejar a los niños para salir por las noches. Da igual: al final, no hay descanso. No te organizas para tener momentos en que compartir de verdad, para hablar, para disfrutar de la naturaleza, para reflexionar... con los niños pequeños vas acelerado. Éstas son unas vacaciones pensadas de verdad para sacar lo mejor de la familia, unas vacaciones en que de forma natural e integrada el centro es Cristo, quererse y hacer el bien. No estás preocupado ni de qué me pongo, ni de con quién voy salir esta noche, ni de qué voy a cocinar... Todo está preparado para dedicarte a lo importante: amar”, concluye Rosa.
Qué es Juventud y Familia Misionera
Juventud y Familia Misionera es un apostolado internacional del Movimiento Regnum Christi y la Congregación católica de los Legionarios de Cristo, que actúa siempre al servicio de la Iglesia, sus obispos y párrocos, abierto a todo el que quiera ser misionero. Concreta el carisma propio de este movimiento, que es conocer el amor, vivir el amor y comunicar el amor con un testimonio de autenticidad cristiana.
Formado por jóvenes y familias, responde a la llamada a la Nueva Evangelización: recorrer pueblos y ciudades al servicio de los sacerdotes diocesanos para que todos los hombres conozcan a Cristo siendo ejemplo de su amor, hablando con ilusión de su fe, y llevando consuelo, esperanza y, sobre todo, amor al corazón de cada persona.
Está presente en 30 países: Estados Unidos, El Salvador, Venezuela, Chile, Colombia, Brasil, Argentina, Cuba, Costa de Marfil, Polonia, Nueva Zelanda, Australia, Rumania, Hungría, Filipinas, Canadá, Belice, Italia, Francia, España, México, Irlanda, Alemania, Bosnia, Islas Bahamas, Líbano, Inglaterra, Austria, Bélgica y Lituania.