CAMINEO.INFO -Valencia/ESPAÑA- El arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, presidió en la localidad de Alzira las fiestas patronales en honor de los santos Bernardo, María y Gracia, coincidiendo con la celebración este año del 400 aniversario de la imagen relicario de San Bernardo.
El prelado presidió por la tarde una misa solemne en la parroquia de Santa Catalina, desde donde partió, a continuación, el recorrido procesional con las imágenes peregrinas de los tres santos, que eran hermanos
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La ceremonia se desarrolló en el altar mayor del templo con los tres relicarios de los santos, dos de ellos correspondientes a las santas María y Gracia, donde se veneran desde que en 2006 comenzaron los trabajos de rehabilitación de la capilla conocida como “San Bernat”, ubicada justo en frente.
La restauración del altar de “Sant Bernat” está consistiendo en la limpieza, reparación de grietas y el dorado en oro fino de los ornamentos”, según el párroco que ha añadido que “está permitiendo sacar a la luz elementos del barroco valenciano que estaban ocultos y deteriorados por los incendios en 1936 e intervenciones posteriores”.
Una vez concluya la fase de obras, prevista para el próximo mes de octubre, las tres imágenes relicario, dos de ellas construidas en postguerra después de que se perdieran durante la persecución religiosa de 1936, volverán a su altar, ha precisado. En el caso de las reliquias e imagen de San Bernardo, “pudieron salvarse ya que fueron escondidas a tiempo y trasladadas en un carro con naranjas a la localidad de Onda, donde permanecieron durante toda la guerra civil, por iniciativa de un grupo de feligreses”, ha añadido.
Los trabajos, promovidos por la archicofradía de los Santos Patronos Bernardo, María y Gracia, y la parroquia, cuentan con una ayuda de la Diputación de Valencia.
Igualmente, con motivo de las fiestas patronales y el 400 aniversario de la imagen de San Bernardo, “en cuya conmemoración están participando todas las parroquias de la ciudad”, la iglesia de Santa Catalina también ha acogido la celebración de un novenario con la participación de sacerdotes naturales de la localidad.