VIS - El domingo 29 de Julio, poco antes del mediodía, Benedicto XVI saludó a los fieles reunidos en el patio del palacio apostólico de Castelgandolfo, donde el Papa transcurrirá el resto del verano, y rezó con ellos el Angelus.
Antes de la oración mariana, el Santo Padre recordó "los días serenos" de su estancia en Lorenzago de Cadore y dio las gracias a cuantos habían organizado su permanencia en ese lugar. El Papa agradeció también a los habitantes de Castelgandolfo su "cordialidad" y "discreción" durante el tiempo que transcurre allí.
Benedicto XVI se refirió al 50 aniversario de la entrada en vigor del Estatuto de la Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA), instituida con el mandato de "promover y aumentar la contribución de la energía atómica a las causas de la paz, de la salud y de la prosperidad en todo el mundo". La Santa Sede es miembro de ese organismo desde su fundación, cuyas finalidades "aprueba plenamente", dijo el Papa y del que "sigue apoyando su actividad".
"Los cambios memorables de los últimos cincuenta años -explicó- ponen de relieve, cómo, en la encrucijada en que se encuentra la humanidad, sea cada vez más actual y urgente el compromiso de promover la no proliferación de armas nucleares, fomentar un desarme nuclear progresivo y conjunto e incentivar el uso pacífico y seguro de la tecnología nuclear en favor de un desarrollo auténtico, que respete el ambiente y esté siempre atento a las poblaciones mas desafortunadas".
El Papa auspicio "el éxito de los esfuerzos" de cuantos trabajan para conseguir estos objetivos para que "los recursos ahorrados de este modo puedan emplearse en proyectos de desarrollo en favor de todos los habitantes y, en primer lugar, de los más pobres".
También es útil recordar -concluyó- que es preciso sustituir "la carrera de armamentos, por un esfuerzo común para movilizar los recursos hacia objetivos de desarrollo moral, cultural y económico, redefiniendo las prioridades y las escalas de valores".
Después del Angelus de este domingo 29, el Papa hizo un llamamiento por la liberación de 22 rehenes coreanos secuestrados desde el pasado 19 de julio en Afganistán
"Se va difundiendo entre grupos armados la práctica de servirse de personas inocentes para sus reivindicaciones partidistas. Se trata de graves violaciones de la dignidad humana, que contrastan con toda norma elemental de civilización y de derecho y que ofenden gravemente la ley divina. Dirijo mi llamamiento para que los autores de estos actos criminales desistan de hacer el mal y restituyen indemnes a sus víctimas".
CEM