CAMINEO.INFO.- Tudela/ESPAÑA.- El Arzobispado de Pamplona ha llegado a un acuerdo con los Padres Capuchinos para comprar el edificio con el que cuenta esta orden en Tudela, que acoge no sólo la parroquia, sino también el antiguo seminario, ahora vacío, y otras estancias que se dedicaban a desarrollar labores pastorales. Precisamente este es el objetivo del Arzobispado: convertir este edificio en el centro pastoral para la diócesis de Tudela y la Ribera.
El acuerdo incluye que los Capuchinos sigan siendo los responsables de la parroquia hasta que ellos mismo lo decidan.
La principal razón que ha llevado a esta orden religiosa a vender el edificio es que está prácticamente vacío, ya que actualmente sólo hay cuatro sacerdotes y un hermano. Se trata de un edificio de grandes dimensiones ubicado en la céntrica calle Capuchinos y hace unos años ya se vendió parte de la huerta, donde ahora hay un aparcamiento.
La iglesia se inauguró en 1900 y posteriormente se fue ampliando con una parte nueva para cursos de pastoral y con el seminario, que en esos años acogió a numerosos alumnos.
La firma, en septiembre
"El antiguo seminario está vacío y nuestro futuro es incierto. La diócesis estaba interesada en ese edificio para cursos, reuniones de catequistas y otras actividades para toda la Ribera, y hemos llegado a un acuerdo que se puede firmar a finales de septiembre", afirmó Félix Oronoz, administrador provincial de los Capuchinos, que también estuvo en Tudela de seminarista.
Oronoz reconoció que han desestimado ofertas económicas mucho más elevadas por parte de inmobiliarias, teniendo en cuenta que se trata de una de las zonas más céntricas. "Los frailes nos reunimos y decidimos, aún sabiendo que la ganancia iba a ser menor, seguir colaborando con la diócesis en este sentido. De ahí el acuerdo de que se quede con todo el inmueble y que nosotros podamos permanecer en ese espacio hasta que podamos llevar el día a día de la parroquia", aseguró. De hecho, se habilitarán unas viviendas para los sacerdotes que permanecen todavía en Tudela. El resto se adecuará para acoger el centro pastoral para toda la Ribera.
A pesar de todo, Oronoz reconoció sentir "pena" por tener que vender el edificio. "Lo sentimos, pero es que hay que ir adaptándose a la realidad que tenemos y no nos quedan otras alternativas. Además, de esta forma nos aseguramos que se seguirá dedicando a un fin religioso, que era nuestra apuesta principal. Queremos seguir con esa presencia y, aunque un día ya no estemos nosotros, que siga de alguna manera nuestra iglesia en ese lugar", concluyó el administrador provincial.