CAMINEO.INFO.- Parece que todo ha vuelto a la normalidad pues ya quedaron atrás el año nuevo y las fiestas navideñas, y los niños y sus padres se han reincorporado de nuevo a sus puestos de trabajo. Eso sí, con renovada ilusión y con ganas de volver a casa cuanto antes para disfrutar de los juguetes y para leer con esmero los manuales de instrucciones de los electrodomésticos que los Reyes dejaron el pasado día seis.
Sí, parece que todo ha vuelto a la normalidad, que la vida transcurre según lo previsto, pero no es así, pues no son pocos los que han visto a los tres Reyes y a sus camellos cargados aún de regalos merodeando de madrugada por las calles.
Quizá habría que llamar a los grupos ecologistas para conseguir que los Reyes liberen a sus camellos de semejante peso y se deshagan de tanto paquete de nombre y dirección desconocidos.
Más aún, pues algunos, que se autodenominan de forma inexplicable médicos, aseguran que sus majestades han tenido el atrevimiento de dirigirles la palabra para preguntarles por el paradero de miles y miles de niños. Una cuestión que no han sabido responder y que les ha llevado a denunciar a sus majestades por acoso laboral, pues tuvieron la osadía de insinuarles la conveniencia de irse al paro y cerrar para siempre sus clínicas abortistas y poder así acabar de repartir todos sus regalos en los años venideros
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