(CAMINEO.INFO)- En septiembre de 2004, todos los grupos parlamentarios, salvo el PP presentaron una proposición no de ley a favor de regular la eutanasia, en la que pedían además que se desarrollara el llamado testamento vital y que se potenciara la prestación de cuidados paliativos
También se solicitó al Congreso que crease una comisión a mitad de legislatura para evaluar el cumplimiento de las anteriores medidas.
Elena Salgado la ministra de Sanidad, dijo hoy que "no existe una demanda de la mayoría de los ciudadanos de que se regule la eutanasia y la posible despenalización de esta práctica no está clara en todos los segmentos de la población".
Esta fué la respuesta a una pregunta de la diputada Carme García Suárez, de Izquierda Unida-ICV, en la que abogaba por la creación de un marco legislativo sobre el derecho a disponer de la propia vida. La diputada reprochó al Ejecutivo el ser causante de una gran decepción en la sociedad al haber incumplido el compromiso de abrir un debate sobre esta materia, algo a lo que, según ella se había comprometido.
La ministra reconoció que la cuestión de la eutanasia era delicada y compleja, ya que conllevaba consecuencias morales, jurídicas y sanitarias, razón por la que, según dijo, no estuvo incluida en el discurso de investidura del presidente del Gobierno. Ante la ausencia de consenso social, defendió la gestión del Ejecutivo dando cuenta del cumplimiento de otros compromisos "en los que estamos todos de acuerdo, matizó, tales como la creación de un Registro Nacional de Instrucciones Previas y el desarrollo de una estrategia de cuidados paliativos para el Sistema Nacional de Salud.
Salgado concluyó su intervención confesando que el Gobierno no tiene intención de ampliar el debate ni de plantear una regulación distinta sobre el final de la vida más allá del marco vigente.