SANTIAGO LLOPIS -Valencia/ESPAÑA- El Arzobispado de Valencia ha creado un sistema pionero en España de “máximos controles” en el proceso de elaboración de los expedientes matrimoniales para evitar la celebración de matrimonios fraudulentos o de conveniencia.
Las medidas puestas en práctica en Valencia “han servido de modelo para otras diócesis que han adoptado controles similares dada la eficacia que se ha logrado aquí”, según ha indicado el promotor de Justicia del Arzobispado, José Francisco Castelló Colomer.
Según Castelló, “cuando se detectó la aparición del fenómeno de los matrimonios de conveniencia, la archidiócesis de Valencia adoptó una serie de medidas, asesorada por expertos canonistas y civilistas, para que cuando intervenga uno o dos extranjeros toda la tramitación del expediente no se realice en las parroquias, como se hacía hasta ahora, sino íntegramente en la Notaría de Matrimonios del Arzobispado”.
Así, mediante un decreto firmado en julio de 2007 por el arzobispo de Valencia, monseñor Agustín García-Gasco, quedó fijado que la tramitación del expediente, cuando uno o los dos contrayentes son extranjeros residentes en España o cuando uno de los contrayentes es extranjero no residente en España, “se llevará a cabo inexcusablemente en la Curia, en la Notaría de Matrimonios, con intervención del Promotor de Justicia que deberá examinar la documentación”.
Además, para ejercer el mayor control “pedimos los mismos documentos y requisitos que en el ámbito civil, a parte de los requisitos eclesiásticos, porque queremos una colaboración con la jurisdicción civil y tenemos el mismo interés en evitar que se produzcan esos matrimonios de conveniencia”, ha añadido.
Asimismo, la tramitación del expediente matrimonial “en el caso de que ambos contrayentes sean extranjeros no residentes en España, especifica que éstos han de efectuar todo el expediente en la parroquia católica de su país, aprobarlo en el Obispado del lugar, y desde ese Obispado remitirlo a la Notaría de Matrimonios del Arzobispado de Valencia para que se compruebe la documentación aportada”.
El nuevo sistema de controles, que ha sido implantado tras ser consultados el Consejo Episcopal, el Consejo Diocesano de Asuntos Jurídicos así como expertos canonistas del Instituto de Derecho Canónico de Valencia y civilistas”, pretende atender “ la pluralidad social y religiosa actual de la sociedad” y también “facilitar la labor pastoral de los párrocos en esta materia”, según indica el propio texto del decreto.
El decreto determina la documentación que “se ha de acompañar para la elaboración de los expedientes matrimoniales” cuando los contrayentes son de nacionalidad española, cuando uno o los dos contrayentes son extranjeros residentes en España, cuando uno de los contrayentes es extranjero no residente en España, o en el caso de que ambos contrayentes sean extranjeros no residentes en España.
Fuente: Arzobispado de Valencia