CAMINEO.INFO / GAMA.- ¿Te imaginas a una diseñadora de modas convertida en una monja feliz de cuidar enfermos contagiosos y con enfermedades terminales?
Esta semana conocí a esta persona en la semana vocacional que celebran en la escuela de mi hija.
Invitaron a diferentes congregaciones de religiosas para que las niñas conocieran a las personas que, desinteresadamente, dan su vida a Dios y a la Iglesia. Ahí se encontraba Anastasia Jaramillo, mejor conocida como la Hermana Ana, fundadora de las Siervas del Señor de la Misericordia desde hace cerca de 25 años. ¡Quedé admirada con su trabajo!
Ana había estudiado para convertirse en diseñadora de modas pero Dios le mostró la gran necesidad de amor en el mundo y decidió hacer algo al respecto. Inspirada en esta necesidad encontró una misión más amplia que las modas, diseñar un mundo de amor dónde ir, poco a poco, dibujando el rostro de la misericordia de Dios.
Con esto en mente, Ana consagró su vida a Dios e inició su labor. A todas las personas que lo necesitan, sin importar sexo, edad, enfermedad o religión las atiende como lo haría con el mismo Jesucristo. Descubre el rostro de Jesús en los hermanos pobres y enfermos, quienes han sido rechazados por la sociedad por el hecho de ser contagiosos y desahuciados.
¡Nadie se ha contagiado!
Ana se encontró con un niño semidesnudo lleno de llagas con gusanos y con muy pocos cuidados.
El niño sufría por su enfermedad y por la soledad del abandono. Nadie se le acercaba por temor a contagiarse. Al ver esta escena no pudo contener su corazón y tomó al niño, lavó sus llagas y se encargó de su salud. Desgraciadamente el niño murió por múltiples complicaciones.
Lo importante es que el niño se sintió amado por alguien y sobre todo, amado por su Creador. Como este caso, empezó a encontrar muchos más. Enfermos de tuberculosis, sida y otras enfermedades; enfermos que eran abandonados por sus familias… Y a todos fue acogiendo con mucho cariño.
A la fecha, la congregación formada por 7 u 8 religiosas ha ayudado a más de 900 personas sin ningún tipo de contagio. Actualmente cuentan con dos casas donde reciben a las personas enfermas que nadie quiere cuidar. Estas casas reciben el nombre de "Simón de Betania".
En una ocasión llegó un joven a la casa muy enfermo y aunque podía hablar, no decía palabra.
Su historia había sido de maltrato y sufrimiento. Imaginaron que por eso, prefería mantenerse en silencio. Con el paso de los días y al sentirse en familia, el muchacho empezó a sonreír y a comer mejor. Un día, mientras se encontraba visitando un hospital, la hermana Ana recibió una llamada de su casa.
Se trataba de una de las hermanas que le pedía que volviera a casa cuanto antes porque el joven estaba muy grave, a punto de morir y pedía hablar con ella. "¿Ya le dieron todos los auxilios?", preguntó la hermana Ana. "Sí, ya lo hicimos, oramos con él y por él y ha platicado con nosotras". La hermana Ana volvió a casa y en el camino pensaba qué le diría.
Consideraba que este joven no necesitaba pedir perdón antes de partir con Dios. El mundo le había hecho mucho daño y ahora, al platicar con las hermanas, se reconciliaba en cierta forma.
Al llegar a la casa, la hermana Ana lo vio con mucha ternura y, tomándolo en sus brazos, lo sostuvo como a un bebé. Así, sintiendo el amor de Dios a través de la Hermana Ana, el joven murió en paz.
La hermana Ana prosiguió con la conversación y con una gran sonrisa me hizo una confesión: "Sabes, la gente no sabe que dando se recibe mucho más, sé es feliz".
Casa Simón de Betania es una casa-hogar situada en uno de los barrios más, más pobres de la periferia de la ciudad de Monterrey, en México. Cuenta con diferentes secciones para la atención de hombres, mujeres y niños, con diversos tipos de enfermedades avanzadas y contagiosas, entre ellas: sida, tuberculosis, cáncer terminal, entre muchas otras.
Fue construida en un pequeño terreno donado por el gobierno del Estado de Nuevo León, sobre los antiguos tiraderos de basura. Se encuentra ubicada en la ladera suroeste del Cerro del Topo Chico, en el último extremo de la colonia Gloria Mendiola.
Dirección: calle Derecho de Huelga 9260, Col. Gloria Mendiola, Monterrey N.L., México. Tels. 52+ (81) 8391-2530, 52+ (81) 8998-6747. Wesite: www.casasimondebetania.org/